Ir al contenido principal

A few good men (1992)

Sigamos en el año nuevo con lo de la justicia militar. Según Wikiquotes y otras fuentes, se atribuye al político francés Clemenceau la frase "La justice militaire est à la justice ce que la musique militaire est à la musique". Yo la he repetido en alguna ocasión con cierto placer gamberro. Pero después de ver esta peli, me planteo si la justicia militar estadounidense no será más justa y más sabia que la justicia civil española. Al menos, el señor que hacía de juez , un negro calvo, seriote y tranquilo parecía saber del asunto que juzgaba más que cualquier juez español de los asuntos que mira entre el almuerzo y el vermú. Aunque eso no es difícil. Los jueces españoles son de letras. Muy de letras. Y muy independientes. Qué duda cabe.

Merche ya se había ido a dormir y yo me quedé al lado del fuego y de las perras, apurando el vino joven de Utiel. En un canal autonómico echaban esta peli. Me pareció raro. Puestos a programar pelis del prolífico Rob Reiner, hubiera sido más normal y más navideño "La princesa prometida"(1987). Supongo que también me la habría tragado.

"Algunos hombres buenos" (en España) y "Cuestión de honor" (en América), fue aclamada por la crítica e hizo buena taquilla. Y es que lo tiene casi todo: la adaptación de la obra de teatro parece fácil y el elenco (Cruise, Moore, Nicholson) funciona muy bien. Parece que le dejaron a Nicholson expandirse. Al escuchar su alegato ante el tribunal, cínico y violento, con aquello de que "él defendía el muro que asegura la libertad y el modo de vida de ustedes, que son los mariquitas que no han estado nunca en el frente y se atreven a juzgarme", me acordé de otra peli. 

Se trata de "The pentagon wars" (1998). Alguna vez he usado fragmentos de esta comedia como ejemplos de mala gestión de los proyectos. Inmediatamente, reconocí en quién se había inspirado el pillo de Kelsey Grammer en su discurso ante el comité del congreso que evalúa su trabajo. Los discursos estúpidos, patrioteros, falsos de Nicholson y de Grammer, intentan ocultar capciosamente su incompetencia y sus prejuicios debajo de una bandera grande y muy manchada de sangre y de heces. Cambien ustedes la bandera (hay muchas para elegir) y reconocerán a cientos de bribones que dicen defender los muros que protegen las libertades democráticas y la separación de poderes cuando solo defienden sus quinquenios y su fondo de pensiones.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La bola negra

Sangre. Mucha sangre. Para atrapar al espectador desde el principio, la peli comienza con escenas muy violentas. La aviación fascista italiana masacra un pequeño pueblo español. Ya se sabe que los fascistas eran muy buenos matando gente desarmada. Los fascistas italianos masacrando a los abisinios o a los campesinos españoles, por ejemplo. Sin embargo, cuando los que tenían enfrente iban mínimamente armados, los fascistas eran más bien cagones. Los fascistas italianos ya no fueron tan valientes frente a los griegos en octubre de 1940 o frente a los británicos en El Alamein en 1942. Y volviendo a casa, frente las tres divisiones del ejército popular de la República en Guadalajara en marzo de 1937 (es que los españoles llevaban fusiles, los muy cabrones). Dicen los arriacenses viejos que todavía se ve pasar a algún italiano corriendo, cubierto de barro.  " Otra película sobre la guerra civil ", pensarán ustedes. Pues no. Y la peli nos lo advierte en seguida: vemos a uno de...

Raíces de la identidad dominicana. (Reina Rosario)

He vuelto a Santo Domingo, la capital de la República Dominicana, el hermoso país que ocupa los dos tercios orientales de la Española y que, sin preverlo, se ha convertido en mi país latinoamericano, en mi sitio del nuevo mundo. Santo Domingo fue la primera ciudad española de América, lo que es como decir, la primera ciudad americana de España. Aunque esa vieja palabra, "España" que escribo con tanto cariño, no sea la misma España que llena la boca poblada de colmillos y de venenos de esos psicópatas que andan engañando a los tontos  de las banderitas.  Viajar y leer para conocer y para conocerse mejor a uno mismo. Para saber de dónde venimos y a dónde vamos. Una de las ideas interesantes que cuenta este librito es que muchos dominicanos se comprenden mejor a sí mismos cuando emigran a los USA o a la España actual. Allí son identificados, como "negros" o "mulatos", a secas. Y se les caen de los ojos las vendas que la construcción nacional dominicana les fu...

Gladiator

Parece que esta primavera toca Ridley Scott. El domingo vimos en el canal temático Calle 13 "Gladiator" (pronúnciese en latín, no en norteamericano). Siempre me ha parecido una peli casi perfecta en lo técnico. Casi todo está bien hecho: Crowe y Phoenix son creíbles, la historia no falla, y uno puede sentir la luz cegadora del Coliseo y las frías sombras del interior del Palacio. Sin embargo, sigo sin verla como una obra de arte. Supongo que no puedo evitar compararla con "Espartaco", cuyos combates no son tan espectaculares y cuyo argumento es menos sofisticado; pero sigue siendo el mejor peplum de la historia. Hasta cierto punto, "Gladiator" incluso es presentable en lo que se refiere a contextualización histórica. El malo, el emperador Marco Aurelio Cómodo Antonino, hijo y sucesor de Marco Aurelio, existió realmente y, al parecer, fue bastante nefasto (Gibbon lo considera el inicio de la decadencia del Imperio de Occidente). Como al tipo le gustaba baja...