Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como labordeta

Los Ases del Jiloca.

Hay una tierra donde el verde y el rojo libran una batalla encarnizada para que los miren. Esbeltas torres de ladrillo surgen del suelo, milagrosas. Mírame a mí, dicen. Fueron minaretes de las viejas mezquitas que los adustos antepasados del Pirineo convirtieron en iglesias. Los álamos, que crecen altos y fuertes desde la frescura, no se dejan vencer. Miradnos a nosotros, gritan también. Es una tierra tan hermosa que un británico se quedó sin respiración al ver un atardecer. Es un país de pueblos escondidos en los barrancos de arcilla, esperando que pase el hielo del invierno ártico y el calor del verano bereber. Siempre esperando a ver lo que mandan otros, lo que dicen otros. En una espera sin esperanza. Es una tierra de bellezas solitarias y únicas. Y es mi tierra. Como en otras nocheviejas, mi cuñado y yo, ron en mano, huimos de la tele convencional, a pesar de nuestra respetable edad. En la del 2024, le puse unos vídeos de Youtube de "Los gandules" . Y nos reímos a mandíb...

¡Ay, Carmela!

Conocía a José Sanchis Sinisterra por el nombre. Cualquier interesado en la historia del Aragón contemporáneo sabe que fue parte de aquel grupo de profesores extraordinarios (José Antonio Labordeta, el escritor Eduardo Valdivia, el poeta José Antonio Rey del Corral, el historiador Agustín Sanmiguel, Eloy Fernández Clemente) que educaron a una generación de alumnos no menos extraordinarios (Federico Jiménez Losantos, Joaquín Carbonell, Federico Trillo o Manuel Pizarro) en el Instituto Ibáñez Martín de Teruel y en el Colegio Mayor San Pablo, fundado por Florencio Navarrete.Cuando Teruel era lo más progre de España, aunque no lo sabía nadie, ni en Teruel ni en España, según la afortunada frase de Jiménez Losantos. Por iniciativa de Juan Carlos, fuimos al Talia. La València vella estaba hermosa, concurrida, viva, aunque creo que ahora quieren volver a afearla.  Todos conocemos la película de Carlos Saura. Rafael Azcona creó un guión redondo a partir de la obra teatral. Y en la gran pa...

Mas Miró. Ma ma. Lo cotidiano. La vida.

El padre y el tío han decido vender el viejo piso de los abuelos. Hacía años que no entraba allí. Acudí para ayudar a desmontar algún mueble y cambiarlo de sitio. No era necesario. La cuadrilla de negros sonrientes que contrataron para vaciar el piso, lo hizo. Si algún día, alguno de ellos vuelve a casa de sus padres o de sus abuelos en Senegal o donde sea, también sentirá esa melancolía infinita, esa ternura extraña, ese desasosiego que yo sentí al ver los muebles viejos de los abuelos, el sofá gastado, los electrodomésticos que con tanta ilusión se compraron y que nadie ha usado en muchos años. La vida pasa a toda velocidad. Y solo me doy cuenta cuando miro con un asombro mineral la silla donde el abuelo disfrutaba las largas tardes de invierno leyendo los libros que yo le sacaba de la biblioteca de Mislata, la cocina donde la abuela hacía paellas perfectas, las paredes decoradas con papel o con gotelé. Aún están como entonces. Pisos de clase media tirando a muy media, en los cinturo...

Labordeta, un hombre sin mas.

Chema, que lo admiraba mucho , se lo dijo a Félix y Félix me puso un whatsapp informándome de que hacían el preestreno de este documental de Gaizka Urresti y Paula, una de las tres hijas. Teníamos que ir y fuimos. Curiosamente, la última vez que habíamos ido al cine fue a ver otro documental , con el que el de anoche tenía ciertos puntos en común. Yo me pasé la hora y media vigilando mis emociones, observándome a mí mismo, como si fuera alguien distinto del que estaba sentado en la fila 4 de los ABCPark. Es lo que tiene ir a ver algo que te va a revolver el intestino delgado, el páncreas y el bazo, y sobretodo, el corazón. Un masaje abdominal; pero a lo bestia, una tormenta emocional, de las gordas, como las tormentas de verdad que a veces caen sobre la Sierra de Gúdar. Se oía a la gente llorar. Merche lloró también 3 o 4 veces. Aragón entero había viajado a los viejos cines de la Calle Roger de Lauria y lloraba y los que no llorábamos, nos aguantábamos las lágrimas. Las lágrimas de la...

Murió Joaquín Carbonell.

Murió Joaquín Carbonell. Como decía un amigo mío: "Ahora se muere mucha gente que antes no se moría" . A Carbonell le hubiera hecho gracia la frase. Le gustaban los hallazgos inteligentes, sutiles. Dedicó su vida a encontrarlos, en forma de canción, de chiste, de columna periodística o de novela. Cuando yo tenía 17 o 18, me grabaron una casette con algunas canciones de su tercer disco: "Semillas" (1978). Esas canciones empaparon mi alma, como los amores y los odios de esa edad. Y todavía me vienen a la boca, cuando estoy feliz y cuando estoy triste. Yo no sabía entonces que Carbonell se había educado bajo las alas de Labordeta; pero capté que las músicas de ambos eran diferentes. Ambos venían de aquel Teruel contradictorio de finales de los 60 que Jiménez Losantos ha descrito muchas veces . Las canciones de Labordeta eran lamentos llenos de rabia por un Aragón despoblado y pobre, las de Carbonell eran retratos ingeniosos de un mundo rural de trigos, amapolas, tiern...

Asesinato en el Congreso

Durante esta semana, me he leído una novela gorda firmada y dedicada por su autor, un diputado de la décima legislatura (2011-2015). Y eso es algo muy raro por varias razones: -          1. Cada vez leo menos. Especialmente, en las épocas de más trabajo. -           2. Cada vez me dan más miedo las novelas gordas. -           3. No me gusta que me rayen mis libros. Ni siquiera su autor. -           4. Los diputados no escriben libros. Supongo que tampoco leen mucho. Sin embargo, valía la pena hacer excepciones y dejarle al tipo que me rayara la novela gorda, porque este diputado sí ha escrito varios libros y es paisano. Se trata de Chesús Yuste, que acudió a la librería de Miguel en la Feria del Libro. Chesús Yuste es uno de los históricos de Chunta Aragonesista. El nacional...

45 años.

Han vuelto a abrir los cines Aragón.  Fui bastante a esas salas en su otra época. Quedaban cerca de casa. Pero un día, el cine apareció cerrado. Y la ciudad fue un poco más triste. Estuvo con la persiana bajada mucho tiempo. Aún me emociona recordar los crespones negros que alguien colocó en las puertas metálicas cuando Labordeta murió. ¿Qué sitio era mejor para el luto? Mi vida también andaba de luto por aquel entonces. Pero ahora les han lavado la cara. Y los han vuelto a abrir. Y la ciudad es un poco más hermosa y tenemos concejales que van en bicicleta a los sitios, como en los países normales. Y me siento feliz. Anoche  fuimos allí por primera vez en esta nueva época. Vimos "45 años", un drama que estuvo bastante tiempo en cartel en los Babel. Y acertamos. La peli es lenta; pero la gran Charlotte Rampling sostiene cada momento de una trama sutil. Nos llegó hondo la historia. Al salir a la Avenida Aragón, yo me tuve que repetir a mi mismo que las pelis son eso, solo p...

"Anochece en la India" y "La vida inesperada"

Los puentes del final de abril nos sirvieron para ir al cine. Y vimos películas españolas. Sin que nos obligaran. La primera, "Anochece en la India", aborda con cierta sutileza el tema de la muerte elegida. Tiene un comienzo poderoso y sugerente; pero se va agotando según viajan hacia el este Juan Diego y Clara Voda. Todo comenzó en la India: las matemáticas y las religiones y posiblemente, la agricultura y la ganadería; pero si en esta peli se hubieran quedado un poco más aquí (en Rumanía) la cosa hubiera funcionado mejor. Por otra parte, los personajes no son creíbles. Un tipo que se supone que ha logrado cierta clase de trascendencia (el interpretado por Diego) no es un hijoputa que se pasa toda la película concitando odios. Aún así, el intento de Chema Rodríguez es meritorio y no deja de tener su interés. La segunda, "La vida inesperada", de Torregrossa,  nos gustó algo más. Trata sobre el valor para luchar por los propios sueños, y para fracasar.  Dos pri...

La estación de Canfranc y "Crónicas de Paletonia"

Hacia el norte, siempre hacia el norte, está Jaca. La primera capital del pequeño reino de las montañas. Y más hacia el norte, remontando el curso del agua, Canfranc, el llano seguro y acogedor para los que cruzaban el Summus Portus, el gran puerto. El nombre resonante que luego se pronunciaría en todo Occidente viene de allí, de ese pequeño río de aguas heladas que salta entre las peñas imponentes: el Aragón A Jaca y a Somport me llevaron los de Sendeando y allí pasamos unos días felices y luminosos, que no podré olvidar. Anduvimos por la nieve del otro lado de la muga y bebimos somontano en los bares de la vieja Chaca. Reímos en la fría tarde pirenaica, le enseñé al pequeño Héctor un juego de ingenio y mi corazón se vio reconfortado entre esas montañas que exceden lo humano. Dormí feliz en un cálido iglú, bajo el aguanieve de la Nochevieja. El día 30, unas boiras sospechosas nos hicieron bajar antes de tiempo del monte y aprovechamos para visitar la vieja estación inte...

Querido Labordeta (Joaquín Carbonell)

Tengo que reconocer que cada vez me paso menos por la librería de Miguel . Lo urgente se come a lo importante. Pero en esta ocasión, no había excusa, tenía que ir. Nos visitaba un habitual de la trastienda: Joaquín Carbonell , del que ya hemos hablado varias veces aquí. Venía a Valencia a presentar su último libro: la biografía de José Antonio Labordeta. En septiembre, hizo dos años que “el abuelo” murió. Cualquier zaragozano recordará para siempre esas horas emotivas y de tristeza pública y serena. La ciudad lloraba y cantaba sus canciones. El país también. Creo que, durante el acto, alguna vez estuvo a puntico de llorar. Aunque Joaquín tiene tablas, el recuerdo de una figura tan abrumadora y tan entrañable debe pesar muchas toneladas. Carbonell, discípulo, amigo y compañero de escenario ha sacado varias cosas sobre él: este libro, una canción hermosa , una película no publicada, etc. Sabe que su nombre siempre estará ligado al de José Antonio, del mismo modo que José Anto...