En la infancia pudimos ver excelentes series británicas que nos entretuvieron y nos hicieron como somos. Recuerdo vagamente esta. Tan vagamente que ahora descubro que el título correcto era "Caída y auge de Reginald Perrin", traducción literal de " The fall and rise of Reginald Perrin ". Creo recordar que Reginald era un ejecutivo de medio pelo que pasa por una crisis. Tanto su vida familiar como su trabajo son una mierda. Recuerdo (o creo recordar) cómo se desnudaba para suicidarse en las frías aguas del océano. En toda la serie flotaba una atmósfera oscura, absurda y divertida. Las hazañas aburridas y los turbios fracasos de la clase media. La marca de la casa del humor británico. Todo lo que sube tiene que bajar. La ruleta de la vida, esa imagen tan medieval y tan certera. Si me hubieran preguntado hace un mes por la prelación de los poderosos en nuestra querida España habría contestado sin demasiadas dudas: el número uno es Florentino, la número dos, Ana Botín,...
Turing y el desencriptado de Enigma han dado para mucho material de ficción. De alguna manera, se ha coronado a Alan Turing como el padre fundador de la computación (y por ende, de la IA). Del mismo modo que se coronó a Albert Einstein como padre de la energía atómica. En el caso de Turing la cosa no es tan exagerada. Sin su genio, quizá Enigma hubiera sido desencriptado más tarde y el desarrollo de los ordenadores no hubiera sido tan rápido. Su final trágico (castigado y humillado públicamente por homosexual) ha contribuido a aumentar el interés por su vida: misterios numéricos, injusticias woke y nazis derrotados, ¿qué más se puede pedir? La peli que me motivó la reseña fue "The imitation game", (2014). Se estrenó en España como "Descifrando Enigma". Como es habitual, el título original es más acertado, ya que "Bombe", la criatura electromecánica de Turing, imitaba a Enigma, del mismo modo que cualquier ordenador moderno simula otros sistemas. Esta peli ...