Ir al contenido principal

"Las puertas del Edén" de Ethan Coen.


Una buena campaña publicitaria y el Oscar al semidiós Bardem se encargan de recordarnos que tenemos que ir a ver "No es país para viejos".
Todavía no he ido, a pesar de que desde que vi "Fargo", pongo velas a los hermanos Coen cuando me siento triste. Así que he matado el gusanillo con esta colección de relatos de Ethan Coen, el menor de la pareja.
Se trata de una colección de historias, monólogos y diálogos que, inevitablemente recuerdan al ambiente y a los personajes de "Sangre fácil" o "Muerte entre las flores". Salen italianos obesos que pretendían formar su propia banda y acaban de peluqueros, detectives privados que nunca serán Bogart, geishas que prometen edenes, psicópatas y agentes secretos británicos (es decir, más psicópatas).
No es una colección de guiones, sino más bien ideas para guiones que se han convertido en una literatura de pinceladas rápidas y fáciles. De todos modos, se puede saborear el sentido del humor judío y la ternura que inspiran aún los más duros del barrio; que en el fondo, son unos perdedores.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Torrente, ex-presidente (3).

¿Por qué el ex-presidente más odiado por la torrentada es Rodríguez Zapatero, alias "Bambi"? Porque fue el primero que intentó acercar nuestra sociedad al siglo XX, al menos, en lo superficial. Que Dios nos libre de tanto avance y tantas modernidades. Durante las dos legislaturas zapaterianas, se acabaron para siempre las guerrillas karlistas, España ganó el primero de sus varios mundiales de fútbol y dejamos de ser marionetas de los gringos para ser títeres de los franceses. Sí, pero el muy libertino hizo leyes para los maricas, como si fueran personas y les dio pagas a muchas mujeres a las que les pegaban lo normal. Bambi, como sus antecesores, sabía que no podía enfrentarse al poder de verdad. Ese poder que necesita cien mil moros y doscientos mil latinos al año para obtener una rentabilidad mínima en cada negocio, ese poder que vive de los sobrecostes de los proyectos públicos, ese poder al que le conviene que la tele española no compita por el mercado publicitario, ese p...

Todos estamos invitados

El viernes fui a los Lys, uno de los pocos cines que van quedando en el centro de la ciudad, a ver el estreno de "Todos estamos invitados" de Gutierrez Aragón. No me gustó. La peli trata el terrorismo de ETA y la opresión que ejerce sobre la sociedad vasca, a través de dos personajes: un profesor amenazado (José Coronado) y un terrorista amnésico (Óscar Jaenada). Me dio la impresión de que las historias no engarzan bien, el argumento queda deslabazado y previsible y los arquetipos que quiere presentar no funcionan. Creo que se podrían haber quedado sólo con la historia del profesor y el vacío cobarde que le hacen en su cuadrilla donostiarra de comedores de kokotxas y todo hubiera resultado más sólido. Se podían haber ahorrado unas escenas de kale borroka poco creíbles, por ejemplo. Supongo que también me molestó que hicieran uso de trucos argumentales como amnesias y cosas así, eso se debería dejar para las telenovelas. Tampoco me creo a los actores: Coronado no tiene pinta d...

Torrente ex-presidente (4 y final)

Alguna vez les explico a mis alumnos guiris lo de los apellidos hispánicos. Para ellos, con sus solitarios apellidos consonánticos, nuestro festival de primeros y segundos y compuestos procedentes de varias lenguas distintas es algo difícil de entender. En lo que se refiere a los apellidos compuestos, les digo que, normalmente, cuánto más arriba en la escala social, más apellidos compuestos. Miren las audiencias y tribunales superiores de justicia. Miren las salas de armas de las capitanías. No hay espacio en la puerta para los largos apellidos de la abuelita alavesa y del abuelito juez. Y a la inversa, cuanto más abajo y más al sur, más abundan los apellidos simplones: López, García, Sánchez. La noble estirpe de los jornaleros. Por ejemplo, José Luis Torrente Galván, ex-funcionario de la Policía Nacional, de baja médica. El ascenso social se mostraba componiendo apellidos de los que podrán presumir los cayetanos del futuro. Sin embargo, hay gente que prefiere no usar su apellido compu...