Ir al contenido principal

Rebelle



El blanco es el color de la muerte en la mayor parte de las culturas humanas. Jugando con esa idea, la presencia del blanco manda en la estética de esta excelente película canadiense, emotiva y poderosa. El blanco del protagonista albino Bastien  y el blanco de los fantasmas que la protagonista Mwanza, ve entre la selva esmeralda, en medio de los combates. Fantasmas de gentes degolladas, ametralladas, abrasadas.

La peli trata de los niños soldado. Es decir, es una historia dura. Afortunadamente, el director Kim Nguyen no se ha regodeado con las escenas más violentas. Los niños combaten en las filas de un señor de la guerra que comercia con Coltán, el mineral manchado de sangre, que hace funcionar el cacharro con el que escribo esto y la tablet con la que tú lo lees.

Quizá la mayor aportación de la peli es el cambio en los modelos narrativos. En especial, el hecho de que no haya europeos (blancos). No hay occidentales que salven a los negros. Pero tampoco hay blancos malvados contra los que luchar. Por no haber, no hay ni héroes. Mejor dicho, no hay héroes masculinos. La única heroína, a su pesar, es la pequeña protagonista, una de tantos millones de jóvenes mujeres africanas, doloridas, heroicas, invisibles. Supongo que es aquello que cantaba La Polla Records: "Cuando Dios sea flaca y negra, no habrá nadie para verla".

Comentarios

Entradas populares de este blog

Adiós a Huesca y provincia, a Zaragoza y Teruel.

Fue hace muchos años. Era un pueblo del sur de Aragón, de madrugada. Un pueblo de la "Sierra Callada" , como él la llamaba. Éramos adolescentes que empezábamos a salir de fiesta. Eran las verbenas del verano, el alcohol. Recuerdo, como si fuera ahora mismo, a dos amigos de la cuadrilla, subidos en una mesa. Cantaban la Albada. La Albada lenta y poderosa , la Albada triste y guerrera " Y esta es la albada del viento, la albada del que se fue, que quiso volver un día; pero eso no pudo ser ". Marcaban solemnemente los versos, con fuertes golpes en la mesa. Resonaba el bar. El mundo resonaba, como cuando rompen la hora en Calanda, como cuando vienen las tronadas fuertes en las montañas, " la luz golpeando la luz ". La Albada , el Canto a la Libertad , la Sanjuanada , ... y tantas otras. Himnos para una tierra de ausencias, versos para un país de silencios largos. Las llamaban " canciones de autor " aunque, curiosamente, se convirtieron en canciones d...

No es normal, no fue y no será.

La última guerra del imbécil va a tener una cosa buena: nos va a espabilar a todos. De pronto, vamos a comprender que la prosperidad de nuestra vida anterior era ficticia. Que el capitalismo creador y el crecimiento infinito se basaban en una falacia: que los recursos eran ilimitados. Los economistas, los magos, los vendedores de pócimas, los brokers y los teólogos van a comprender repentinamente que el mundo es material. Humilde, estúpidamente material. Y que el planeta tiene límites. Todos vamos a aprender, a golpes, que nuestra vida y la subsistencia de nuestra prolífica especie están gobernadas por las mismas leyes de la termodinámica que rigen el resto del universo. Que si comemos y nos calentamos en invierno es porque hemos tenido la suerte de que las trampas geológicas y los pliegues anticlinales guardaron durante milenios, para nosotros, como un regalo envenenado, toneladas de algas pudriéndose. Pero que esa mierda prodigiosa empieza a acabarse. Y con ella, los fertilizantes, l...

El nuevo mundo

Separo aquí una reseña que hice en mi sección del programa sobre ajedrez de Alzira Ràdio "Negras o blancas", del 8/06/2026. Analicé y leí la parte final de un artículo que Marta Peirano publicó en "El País" hace una semana. El artículo era para suscriptores; pero yo lo pude leer en un .pdf que me regalan de vez en cuando unos piratas. Ya hemos reseñado aquí otras cosas de Marta Peirano .  En este mundo, donde todos los que no sabemos,  andamos publicando refritos o directamente usando la IA, Marta es una mujer que sabe. Sabe de internet y sabe explicar cómo ese territorio anarko y libre se convirtió en una granja global donde un puñado de señores tecnofeudales ordeñan nuestra atención y nuestra cuenta corriente. Esos señores no saben nada, no sienten nada, solo saben comprar y vender y nos van a llevar al desastre.  En este artículo excelente, Marta Peirano, contrapone el mundo de su padre, donde el saber y el talento eran respetados por este nuevo mundo, estúpido,...