Ir al contenido principal

"Negras o blancas" (13)

He seguido colaborando con Rafa Roca en su programa de Alzira Ràdio "Negras o blancas" (sexta temporada). Anoto aquí como recordatorio el contenido de mis reseñas.

En el programa del 12/09/2022 hablamos del affaire Niemann y de las trampas en ajedrez. Yo escarbé un poco en el tema de los algoritmos antitrampas y en el programa del 19/09/2022 cité lo que había visto en publicaciones científicas y hablé un poco de los falsos positivos, el gran problema de los algoritmos. 

En los programas del 26/09/2022 y del 3/10/2022 hablamos del libro técnico "Thinking inside the box", del entrenador Jacob Aagaard. Lo citó el joven jugador García Molina.

El 10/10/2022 hablé del capítulo 7 de la segunda temporada de Colombo, "The most dangerous match", que se basa en el ajedrez. 

El 24/10/2022 entrevistamos a Paco Fernández, que al día siguiente presentaba en Alicante su libro "Ajedrez en la escuela".

El 14/11/2022, desde Santo Domingo, reseñé "No te enroques", un libro de "psicoajedrez", como lo llama la autora, la psicóloga y ajedrecista María Rodrigo Yanguas. 

El 28/11/2022 reseñé el interesantísimo retrato "The fall and rise of David Bronstein", de G. Sosonko. 

El 12/12/2022 entrevistamos al autor de "El peón Down", que reseño aparte, por su interés. 

El 2/01/2023, hablé de las columnas de tema ajedrecístico de Miguel de Lucas en la revista política Contexto.

En el programa del 16/01/2023 hablé del libro "Lecturas de ajedrez" del longevo GM ruso Yuri Averbaj. 

En el programa del 23/01/2023 leí algunos fragmentos del libro "Nieve negra", que ya habíamos citado en el programa. Por su interés, lo reseño aparte.

El  30/01/2023 cambié la intervención que tenía programada para apuntar algunas ideas sobre el nombre de las aperturas. Algún día me tocará escribir a mí algo al respecto.

El  6/02/2023 hablé de "Mi grandes precedesores" y sus secuelas de G. Kasparov.

El 13/02/2023 hablé del libro "Estrategia dinámica en ajedrez" de M. Suba.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El año del eclipse.

Fue el verano del primer eclipse. Quizá no recordéis las mismas cosas que yo. Pero sí que os acordaréis de que casi todo lo visteis en televisión. En vacaciones se suele ver más tele. Hasta los chavales aparcan un poco los móviles y las redes sociales y entre siesta y siesta miran la vieja, solemne, mediana pantalla. Hacía mucho calor en todas partes y era mejor estar en casa en las horas centrales del día, cuando los informativos. Y por la noche, como se cenaba tarde, la gente también veía las noticias. Incluso los sobrinos, mientras esperaban que Merche les hiciera los bocatas para irse a cenar por ahí, a la fresca. Fue dos días después de la invasión de Ceuta, el primero o segundo de agosto. Marruecos había empujado a ochenta mil desgraciados a cruzar la frontera, unos por el espigón, otros nadando. Fue como lo de la marcha verde pero sin camiseta y con flotadores. Murieron unas ciento cincuenta personas, ahogadas. Mala muerte. Ahogarse viendo la costa. Entonces, Pedro Sánchez salió...

La bola negra

Sangre. Mucha sangre. Para atrapar al espectador desde el principio, la peli comienza con escenas muy violentas. La aviación fascista italiana masacra un pequeño pueblo español. Ya se sabe que los fascistas eran muy buenos matando gente desarmada. Los fascistas italianos masacrando a los abisinios o a los campesinos españoles, por ejemplo. Sin embargo, cuando los que tenían enfrente iban mínimamente armados, los fascistas eran más bien cagones. Los fascistas italianos ya no fueron tan valientes frente a los griegos en octubre de 1940 o frente a los británicos en El Alamein en 1942. Y volviendo a casa, frente las tres divisiones del ejército popular de la República en Guadalajara en marzo de 1937 (es que los españoles llevaban fusiles, los muy cabrones). Dicen los arriacenses viejos que todavía se ve pasar a algún italiano corriendo, cubierto de barro.  " Otra película sobre la guerra civil ", pensarán ustedes. Pues no. Y la peli nos lo advierte en seguida: vemos a uno de...

Gladiator

Parece que esta primavera toca Ridley Scott. El domingo vimos en el canal temático Calle 13 "Gladiator" (pronúnciese en latín, no en norteamericano). Siempre me ha parecido una peli casi perfecta en lo técnico. Casi todo está bien hecho: Crowe y Phoenix son creíbles, la historia no falla, y uno puede sentir la luz cegadora del Coliseo y las frías sombras del interior del Palacio. Sin embargo, sigo sin verla como una obra de arte. Supongo que no puedo evitar compararla con "Espartaco", cuyos combates no son tan espectaculares y cuyo argumento es menos sofisticado; pero sigue siendo el mejor peplum de la historia. Hasta cierto punto, "Gladiator" incluso es presentable en lo que se refiere a contextualización histórica. El malo, el emperador Marco Aurelio Cómodo Antonino, hijo y sucesor de Marco Aurelio, existió realmente y, al parecer, fue bastante nefasto (Gibbon lo considera el inicio de la decadencia del Imperio de Occidente). Como al tipo le gustaba baja...