Ir al contenido principal

Entradas

El río baja sucio.

La lejana adolescencia de todos nosotros tiene un río limpio, aventuras, un enamoramiento no correspondido, días largos y borrosos, melancólicos aburrimientos y eternos paseos en bicliceta entre las limpias choperas. De eso trata este librito de David Trueba que me encontré en casa de mis cuñados en el puente de la Inmaculada Constitución.  Uno de los personajes del libro, un secundario con poca importancia en la trama me llamó la atención. Era el típico alcalde, con palillo entre los dientes, ceremonioso con los de fuera; pero astuto y malvado. España ha tenido demasiados alcaldes así, que confundían el desarrollo rural con "su" desarrollo. Han sido los alcaldes de las macrogranjas y las canteras, de los pabellones sin acabar y la ley para los enemigos, los alcaldes que exigían al gobierno obras innecesarias y que le aseguraban los votos al líder provincial, que tenía estudios y colocará al sobrino. Y lo más triste es que esos alcaldes eran de lo mejor que había en ese mundo...

Tintin en el Congo.

Sigamos con África. El hombre ha creado muchos infiernos para los otros hombres sobre la faz de la tierra. Pero quizá uno de los más brutales y abyectos fue la explotación del Congo belga y de sus habitantes por el rey Leopoldo II. Algunos lo llaman el "Holocausto olvidado". En la conferencia de Berlín de 1885, los representantes de las fieras grandes, le dejaron los restos del cadáver africano a las alimañas pequeñas. Y Leopoldo Luis Felipe María Víctor de Sajonia-Coburgo-Gotha, un hijo puta como otro cualquiera, se apoderó de un inmenso territorio, llenito de las riquezas que el capitalismo de finales del XIX y principios del XX anhelaba. Mediante un ejército de mercenarios como Morgan Stanley y muchos colaboradores locales, se llevó a cabo un codicioso saqueo basado en la explotación de los nativos, cuya vida valía menos que el machete que los mutilaba si no entregaban la cuota de caucho. Fueron las tinieblas a las que viajó Conrad o contaron otros, como Vargas Llosa o mi ...

40 años de SIDA.

El título de esta entrada no es correcto. Fue el 5 de junio de 1981 (hace unos 40 años) cuando tuvo lugar la primera rueda de prensa del CDC estadounidense en la que se empezó a describir el SIDA. Sin embargo, se cree que la variante M del virus VIH-1 pasó de los monos a los humanos en África Central en las primeras décadas del XX. Pero fue inadvertida y confundida con el hambre y la miseria de la región, hasta que los primeros blancos se contagiaron, seguramente a través de relaciones sexuales con prostitutas en el Congo.  Y no era un castigo de Dios a los homosexuales y a los yonquis, ni un experimento geopolítico para reducir la población negra, sino una mutación cabrona en un virus que fue identificado por los franceses Barré-Sinoussi y Montagnier. Algún sabio dijo que la ciencia, a pesar de ser tan limitada y parecer tan humilde, es lo más valioso que tiene la humanidad. La ciencia, con su infalible tic-tac de prueba-contraprueba-modelo-nuevo modelo. La ciencia, que nos demues...

Traidores

Es bien sabido que son los nacionalismos los que crean las naciones, y no al revés. Y las crean a base de palos y de sangre. No hay otra manera de purificarse y crecer fuerte y sano. Cuando murió Dios, a finales del siglo XVIII, vino la nueva religión del nacionalismo a sustituirlo. Las viejas monarquías de Europa occidental se convirtieron, con más o menos éxito, en Estados-Nación todopoderosos. Fue el chovinismo parisino el que creó la Francia actual, con mucha escuela, mucho estado y muchos palos. La vieja Castilla, que había conquistado el mundo, se tuvo que conformar con las pocas colonias que le iban quedando alrededor. Perdidos para siempre Portugal, Nápoles y el Virreinato del Perú, los terratenientes andaluces y los tratantes de esclavos catalanes tuvieron que inventarse la España contemporánea, con sus mitos fundacionales, con muchos guardias, muchos curas y pocas escuelas y los caciques aragoneses empezaron a comprarse pisos en Madrid, que es inversión segura. Y en este lado...

Huellas transhumantes

Estamos pasando unos días en la Sierra del Segura. La niebla descansa en las cumbres de los cerros hechos de roca y de pinos que rodean y protegen el pueblo. Pero no llueve, diga lo que diga la tele. La metereología se olvida de este rincón escondido. Hay silencio en las calles. El tiempo pasa, tranquilo, sin sobresaltarse, sin apurarse, como el agua del río Madera que va buscando al río Mundo por estos valles estrechos, verdes, fáciles. Estos ríos fluyen siempre, en todas las estaciones, claros, ordenados, amables. Cuánta belleza hay en este silencio, en esta tierra sin apuros ni prisas, sin relojes ni calendarios. Anoche descubrí en la 2 una serie de excelentes documentales: "Huellas transhumantes".  Emitían el capítulo " Trashumancia al Mediterráneo. Por la ruta del Llosar", que acompañaba a unos ganaderos de Fortanete. La transhumancia es una parte importante de la historia de España. Durante siglos, los ganaderos del interior conducían a sus ganados a las zonas...