Ir al contenido principal

Fracture


En mi barrio hay un barbero, dos fruterías, un locutorio, dos badulaques, media docena de bodegas y un vídeo club. Aunque prefiero las bodegas, de vez en cuando me paso por el vídeo club. A menudo, salgo con las manos vacías porque casi todo lo que ofrecen son americanadas para adolescentes, gore y comedias de negros. Hace unos días, saqué esta peli atraído por la cara de Hopkins en la carátula. Y para mi sorpresa, me encontré una película entretenida y correcta.
Se trata de un thriller judicial, en el que se plantea un duelo arquetípico entre Hopkins (que hace su papel favorito de manipulador inteligente) y Gosling (un fiscal ambicioso y guapetón que se enfrenta al que parece ser un fácil caso). Esa partida de ajedrez es, al principio, interesante; luego se hace un poco pesada. No se trata de un argumento especialmente original, ni la puesta en escena aporta mucho más que algunos de los mejores capítulos de las series clásicas de detectives; pero no hay ningún error grave ni el director (Hoblit) ha pretendido más de lo que se podía sacar. El final tiene el grado justo de sorpresa para agradar al espectador sin que tengan que inventarse un Deus ex Machina, cosa que se agradece mucho en estos tiempos de milagros y prodigios sin arte ni gracia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La falla King-Kong (1)

Hemos sobrevivido a otras fallas. Y ya van unas cuantas. Como el resto de  los dos millones de habitantes de Valencia y su zona de influencia, disfrutamos, padecemos, odiamos y vivimos, año tras año, la fiesta de la ciudad. Las fallas forman parte de ese circuito eterno e imaginario de celebraciones ruidosas y telúricas de las que, según creen los extranjeros, siempre estamos gozando los españoles: los carnavales, las hogueras, la semana santa, san Fermín, las innumerables fiestas de los pueblos, la tomatina y la virgen del Pilar. En "Astérix en Hispania" los dos galos atraviesan la península de fiesta en fiesta, asombrados, condescendientes, felices, rodeados de íberos borrachos y de oscuros sacerdotes solemnes. No se puede negar que las fallas impresionan al que las ve por primera vez. Los monumentos, destinados al fuego, aparecen, coloridos y mágicos en cada esquina, el ruido continuo de los petardos atonta y todas las calles huelen a pólvora, al aceite requemado de las bu...

"Icons: Robert Capa" en el Círculo de Bellas Artes.

La lideresa de España (de la España que cabe dentro de la M-30) le ha dado un premio a Trump. El premio "Faro de las libertades" o "Antorcha de las libertades" o "Pedernal de las libertades" o algo así. Si se ha enterado, el payaso estará contento. Porque el Joker está loquito por que le den premios. Aunque no sepa muy bien dónde está Madrid. Esta gente es macabramente predecible: siempre premian a los poderosos y en sus estupideces pagadas con dinero público siempre usan la palabra "libertad". Lo cierto es que no podemos evitar hablar de ellos. Han ganado. Democracy is over. Winter is coming. Todos los imperios han irradiado sus valores. En especial, los cuatro grandes imperios occidentales: Roma, España, Inglaterra y los Estados Unidos. Te domino por la fuerza de las armas y te convenzo con el discurso, que será el que aprenderán tus hijos, que ya no serán iberos, serán romanos. Aún hoy, seguimos viviendo de acuerdo a sus costumbres y hablando ...

La falla King-Kong (2)

Voy a concretar. Me centraré en un aspecto concreto de la fiesta: la indumentaria masculina. Estos días, he hablado bastante del tema con mi contertulio B. Su mujer tiene una próspera tienda de ropa fallera. Tip for tourists: no hay "disfraces" falleros. Esta palabra es tabú. La vestimenta que tanto impresiona a los turistas debe llamarse "indumentaria tradicional valenciana", con más o menos justificación histórica y documental. Todos los que participan activamente en la fiesta saben que necesitan dotarse de unas mudas de este tipo de ropa para poder estar en los actos falleros (siempre tan protocolizados). Durante la mayor parte de la historia de las fallas, los festeros no vestían de una manera distinta de los días normales. En lo que se refiere a las mujeres, cuando el papel de las falleras mayores empezó a cobrar importancia, se fue configurando un tipo de vestimenta barroca y exagerada que, supuestamente reflejaba los vestidos de gala de las huertanas.  Es fá...