Ir al contenido principal

"Negras o blancas" (15)

Aunque me gusta mucho que me sigan cientos de miles de lectores, sigo usando este blog más bien como diario de lecturas, como recordatorio personal. Hay algo de extraño en eso: nuestra memoria humana, la lista de nuestros trabajos y nuestros afanes reposando en la electrónica de servidores ubicados en países lejanos, unidos a nuestra mente por cables transoceánicos y ondas (perturbaciones) de Maxwell. Un cerebro universal en el que confiamos más que en nuestro propio cerebro. 

En la primera mitad de la séptima temporada del programa de Alzira Ràdio "Negras o blancas" hice las siguientes aportaciones al programa:

El 18/09/2023, reseñé la célebre novela "La torre herida por el rayo" de F. Arrabal. Por su interés, la comento en una entrada aparte.

El 25/09/2023 leí y debatí un artículo muy interesante: "El ajedrez ha muerto; pero es más divertido que nunca". 

El 02/10/2023, primer programa del otoño, hablé de "Chess structures. A grandmaster guide", del GM chileno Mauricio Flores Ríos.

El 23/10/2023, comenté una peli disponible en youtube "La blanca nieve de Rusia". La reseño en una entrada aparte.

El 06/11/2023 hablé del autor y jugador inglés Neil McDonald, que ha escrito muchos libros técnicos. Reseñé particularmente "The giants of strategy".

Grabé, desde Santo Domingo, una reseña para el programa del 13/11/2023, acerca de "Ajedrez en la cumbre", un libro excelente del gran Tigran Petrosian. 

El 27/11/2023 hablé un poco sobre IA y los problemas de Penrose, a partir de una noticia que me había enviado Roberto. 

El 4/12/2023 hablé del canal de Youtube del Gran Maestro mexicano José González García. 

El 18/12/2023 reseñé el libro "Las 2 caras del entrenamiento" de los argentinos Peralta y de Dovitiis.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ICE, F**K You - A Protest Song for Minneapolis

   La casa de nuestro vecino, el moro, tiene una fachada bonita, que combina bien con la nuestra. Me atrevería a decir que esa casa, la casa de mi mujer y la casa de nuestra derecha son las tres más hermosas de esta ciudad industrial y fea. Tres edificios de colores armónicos y marineros, balcones coquetos, rejas de forja. Si toda la calle fuera igual, vendrían los turistas a hacernos fotos y quizá pondríamos una tienda de souvenirs, gentrificada y hortera, en la parte de abajo. Mi mujer haría bonitas artesanías mudéjares y yo cubriría las pérdidas. El moro respetó la medianera común y apoyó la estructura de su nueva casa en cimientos propios y fuertes, en su lado, honradamente. El hombre es albañil y usó todo su oficio honesto para hacerse una casa linda para la vejez. Construyó una terraza parecida a la nuestra. Aunque la disfrutan más que nosotros, sobre todo, en el ramadán. Nosotros no nos quejamos del olor de sus guisos y ellos no se quejan del humo de nuest...

Palmeras en la nieve

Parece una película norteamericana, de las muy taquilleras. Y por eso está haciendo mucha taquilla. Es un dramón de casi tres horas, con paisajes espectaculares, actores guapos (el Casas y la Ugarte), ambientación de lujo y mucha épica.  Cuando los críticos se quejen de que la industria patria no hace productos vendibles, les arrearán con esta peli en toda la boca.  Se basa en el best seller escrito por la alcaldesa de Benasque, Luz Gabás, que se inspiró en la historia de su familia. Y del mismo modo que el libro ha tenido ediciones en otros idiomas, la peli pronto tendrá versiones extranjeras. No me arrepiento de haberla elegido; pero la cosa, con tanta duración y tanta lágrima, me sonaba más a serie televisiva que a peli de cine. A pesar de las idas y venidas de los personajes y del final previsible, me metí en la historia y disfruté cómo debían disfrutar nuestros padres cuando vieron “Lo que el viento se llevó” o “Memorias de África”. La historia está p...

Franco y Trujillo

Ayer cayó un chaparrón agradable que refrescó las calles de Santo Domingo. El agua corre hacia el malecón. La desmesurada capital de la República Dominicana, la primera ciudad de América, siempre mira al mar. Por ese mar, llegaron los antepasados españoles y los desgraciados antepasados africanos. Por ese mar, llegan de vez en cuando los invasores estadounidenses y los huracanes.  Santo Domingo fue el principio de todo: desde allí salieron hacia tierra firme los  aventureros sedientos que conquistaron el mundo para el rey de las Españas, el primer puerto seguro, el primer fuerte a salvo de los pobres taínos que no podían entender el infierno que había venido de otro mundo, más frío y más oscuro. Santo Domingo fue la primera catedral, la primera universidad, la primera ciudad extremeña a miles de leguas de Extremadura, la primera casilla de la terrible partida de ajedrez que las potencias europeas jugaron en las Américas. A Santo Domingo, ruidosa, desordenada, sonriente, le cam...