miércoles, 30 de septiembre de 2009

"El ejército perdido" de Manfredi


Ya he dicho alguna vez que no me gusta la novela histórica. Por tres razones:
a) Las situaciones son descritas en base a valores o comportamientos claramente fuera de lugar y de época. Es decir, ponen tomates en el Egipto Antiguo, o los judíos de la Palestina de Poncio Pilatos hablan en inglés. Cuanto más ignorante es el autor (o autora), más errores o mistificaciones. Aunque a Dan Brown no le ganan.
b) Todas las novelas históricas alimentan en mayor medida a algún nacionalismo (el ejemplo más cercano lo tenemos en los super-ventas de Pérez Reverte, Arturo).
c) Las historias que narran suelen ser bastante vulgares: chico busca chica, chico supera pruebas, chico venga papá muerto. Si les quitaran los espadones, los castillos y los caballos, quedaría muy poco donde morder.

A pesar de todo, me convencieron de que leyera "El ejército perdido" con el argumento de que Manfredi es historiador y arqueólogo y ha investigado precisamente la historia que narra: la "Anabasis" de Jenofonte. Los que no hayan tenido la fortuna de seguir un plan de estudios del siglo XIX no sabrán que la "Anabasis" es uno de los clásicos griegos más influyentes en la cultura occidental. Narra las aventuras de unos cuantos miles de mercenarios griegos que lucharon a las órdenes de Ciro el joven por tomar el poder del Imperio Persa.
Y la novela tampoco me ha gustado. Está llena de lugares comunes para que el lector occidental se sienta a gusto: los mercenarios griegos son guapos, valientes y metrosexuales. Los persas y los asiáticos son feos, peludos y guarretes. Y la historia no tiene mucho más. Hubiera preferido que el autor tratara un poco más la ventaja que suponía tener armas de hierro, o escritura. El problema es que siempre estamos andando con sucedáneos y al final, nuestra cultura y nuestras referencias son un inmenso sucedáneo de lo que pudiera ser.

jueves, 17 de septiembre de 2009

"Angels&Demons" y las teorías de la conspiración.


Últimamente, el blog ha estado un poco parado. Y es que tanto el mes de agosto como el mes de septiembre han sido (están siendo) divertidos, laboriosos, activos, felices. Es decir, no he tenido demasiado tiempo para leer ni para ver pelis. Por ello, no ha habido casi entradas.
Por otro lado, lo que he visto o he leído era bastante malo, así que consideré que era mejor callarme. Pero ante las peticiones de la afición, comentaré una de las novelas que he leído. Para evitar equívocos, tengo que aclarar que no es una novela que aconseje. Más bien, me parece una mierda. Pero como la he leído, pues la reseño.
Se trata de "Angels & Demons", otra de las producciones de la factoría Dan Brown. La novela fue publicada antes que "Da Vinci code" y se debió reeditar a raiz del éxito de esta. Hace unos meses me leí "Da Vinci code" y en las noches lluviosas de septiembre me he leído "Angels & Demons", por aquello de mejorar el inglés, y es que la lengua es la compañera del imperio...
Creo que ambas han dado lugar a secuelas cinematográficas y ambas son ridículas e infames. Lo interesante del asunto es el éxito que han tenido, especialmente entre el público norteamericano adulto. Creo que en ese éxito hay dos componentes: por un lado, esa incansable demanda de los norteamericanos anglosajones de acercarse a una Europa tradicional, turística, snob y falsa que con sus iglesias mohosas y sus tumbas antiguas de Papas pederastas les llena la necesidad de tener un pasado, una historia.
Por otro, la afición que el público tiene a las teorías de la conspiración. ¿Para qué atribuir el sentido y la naturaleza de la historia a las clases sociales o a las ideas? cuando se puede montar uno la historia que quiera con Merovingios, Templarios e Illuminatti, que es mucho más divertido. No recuerdo dónde leí que siempre habrá un porcentaje de público que asumirá alguna teoría de la conspiración, trátese del tema que se trate: la descendencia de Jesús, el 11-M o el 11-S. En el fondo de nuestra alma, seguimos necesitando cuentos de hadas y de duendes, aunque sean correcalles por Roma con diálogos ridículos.

viernes, 4 de septiembre de 2009

"Seda" y "El curioso incidente del perro a media noche"


Me reprochan que tengo el blog algo parado; así que echaré mano de las reseñas que me envía mi primo sobre las últimas dos novelas que ha leído. Hace muchos años, yo también leí la primera y me gustó. No sabía nada de la segunda.
"La primera se titula "Seda" del italiano Alessandro Baricco. Es la típica novela donde la historia es algo secundario y lo importante es la forma. Hervé Joncour se dedica a comprar y vender gusanos de seda. La seda es la base de la industria textil de su pueblo y cuando una enfermedad ataca las larvas de gusanos de todos los circuitos comerciales mundiales no le queda más remedio que viajar hasta el Japón, que era entonces una isla aislada del exterior que no mantenía contactos comerciales con nadie, para conseguir huevos sanos. El viaje al Japón abrirá para Hervé un nuevo mundo de paisajes, costumbres y amor que hasta ese momento desconocía. Narrada de forma muy delicada es una novela preciosa sobre amor, miedo y rutina. No lo sabía pero se ha hecho una película, que no he visto, sobre la novela.
La segunda novela es "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon. Contada por un niño autista a modo de libro me ha sorprendido. Su narración es muy divertida y te sumerge perfectamente en el mundo del autismo (sic). Christopher decide investigar el asesinato del perro de su vecina y escribir en un libro todo lo que le pase. El principio es muy divertido, luego la novela va siendo más dura, Christopher, pese a sus limitaciones, va descubriendo cosas cada vez más importantes, siempre sin perder el humor. Diferente, me ha gustado."