miércoles, 30 de diciembre de 2009

La fábrica de la ignorancia: la universidad del "como si".


No suelo comentar en el blog lecturas directamente relacionadas con mi trabajo; pero este libro está repleto de ideas interesantes que exceden el mero interés profesional. Obligado es reseñarlo.
El autor, experimentado profesor de humanidades, analiza desde varios puntos de vista la actual universidad española. Y sin grandes berrinches viene a decir lo que muchos pensamos, que el rey está desnudo. Es decir, que aquí todos hacemos "como si". Los alumnos hacen como que aprenden algo útil, los profesores hacen como que enseñan y como que investigan y los distintos Virreyes de esta España de virreinatos hacen como que pagan. Afortunadamente, la sociedad todavía no ha mirado dentro de la institución porque "a pesar de la alta estima que de ella solemos tener los que de ella formamos parte, para los partidos políticos, los empresarios y la mayor parte de la población, la universidad, en realidad, es bastante inocua, y además, dado su aislamiento del mundo real, es bastante mal conocida, de lo contrario no se toleraría que pudiese continuar así".
A lo largo de varios capítulos, el autor enmarca sus opiniones sobre la universidad en visiones más generales. Relaciona muchas de las características actuales de esta organización con las transformaciones ideológicas y políticas de la sociedad española del tardofranquismo y de la transición. Y tiene muchos registros, desde la historia hasta la filosofía. Su mejor hallazgo es poner nombre a las intuiciones que muchos hemos tenido: "Oligarquía y caciquismo en la universidad española" se titula, a lo Costa, la introducción. En algunos casos, me parecen bastante discutibles las vinculaciones simbólicas o ideológicas que plantea: por ejemplo, en el capítulo 1, establece una relación entre la pseudorevolución y la liberación sexual del 68 y el discurso académico dominante en las universidades españolas post LRU; pero tengo que reconocer que esas vinculaciones casi siempre son sugerentes y buenos puntos de partida para un debate en los numerosos breaks para el café que solemos hacer los que participamos en este teatro.
Muchos de los análisis se centran, precisamente, en la psicología de esos escribas modernos que venimos a ser los profesores, especialmente los profesores dedicados a la gestión: "Como (...) somos seres empalabrados, es decir, que vivimos o deberíamos vivir en el mundo del lenguaje y los discursos científicos, aquellos que dirigen las universidades (...) parecen creer en la omnipotencia del lenguaje y del pensamiento, algo que según Freud, era característico de los niños, los paranoicos y los primitivos".

Como no podía ser de otra forma, una parte del libro se dedica al estudio de una de nuestras obsesiones preferidas: la promoción dentro de la jerarquía funcionarial, basada exclusivamente en la publicación de resultados más o menos valiosos en las revistas científicas anglosajonas: "En el mundo universitario más que definir a una persona mediante la fórmula 'yo soy lo que hago o lo que he hecho' se la define mediante la fórmula alternativa 'yo soy lo que digo o lo que he dicho' . En términos literarios, podríamos traducir esta proposición por 'yo soy mi obra' que en los términos académicos actuales sería 'yo soy mi curriculum". En ese sentido, he echado de menos un mayor desarrollo de este punto o de cómo pequeñas minorías académicas se hacen con el control completo de la institución, gobernada aparentemente por procedimientos democráticos. El autor debe saber del tema, porque, al parecer ha ejercido de decano, sin embargo, no propone alternativas. Es lo que tienen los opúsculos.

Quizá la parte más interesante del librillo es la dedicada al análisis de cómo la universidad (sus profesores) ha interiorizado, paradójicamente, el discurso neoliberal dominante, hasta el punto de que se han convertido en "unos capitalistas sin capital, que defienden desde un empleo estatal la movilidad laboral y predican las virtudes del mercado libre, aspirando a crear sólo con la investigación financiada por el dinero público una red industrial privada en un país industrialmente poco desarrollado. Creando así un nuevo icono sociopolítico: el universitario redentor de su país." Puedo dar fe, estoy rodeado de toreros de salón, que serían (seríamos) incapaces de gestionar una heladería durante más de dos semanas de agosto.

Por todo ello, ya habrán deducido que el autor no es optimista al respecto del futuro de la universidad española. Según él, los profesores "viven en el seno de una disonancia cognitiva absoluta, puesto que son incapaces de representarse a sí mismos y a sus instituciones al margen de una economía de la que realmente no forman parte. Si algún día llegasen a formar parte de ella, tal como está ocurriendo en los EEUU y en tantos otros países, tendrían que comprobar que esa misma economía, a la que tanto alaban, les reserva el mismo destino que a tantos y tantos trabajadores: la reconversión o el despido." Amen.

martes, 22 de diciembre de 2009

Lucro sucio: economía para los que odian el capitalismo.


Yo de mayor, quería ser economista. Un economista de esos que se inventa sistemas de ecuaciones diferenciales para modelizar la realidad, asustar a los políticos y convencerles de que implanten la tasa Tobin. Pero me quedé en contable... Por ello, tengo el vicio de comprar cuantos libros de divulgación económica veo. Y casi siempre me engañan. El último que he comprado ha sido "Lucro sucio", de un filósofo canadiense, que seguro que fuma porros.
El libro aspira a ser una serie de refutaciones de falacias económicas "de derecha y de izquierda". Entiéndase derecha en el sentido de la tendencia hacia la máxima libertad de mercado y del capital, no al modo de la derecha española. Entiéndase izquierda en el sentido de la defensa del igualitarismo, no al modo de nuestra "izquierda". Así, el autor ataca, por ejemplo, la limitación de precios o de alquileres como "falacias de izquierda" o las ideas preconcebidas sobre la eficiencia del mercado, la inflación o los impuestos como "falacias de derecha". Pero sus argumentos se desvanecen como agua en las manos.
Hubo un momento en que me pareció que elevaba un poco el nivel. En la base de la creencia actualmente hegemónica de que el capitalismo es el sistema económico "natural" está el que las ecuaciones de oferta-demanda proporcionan en su situación de equilibrio estable la máxima eficiencia. Cuando empezó a explicar que se había demostrado que cualquier imperfección teórica (incluso la más pequeña) convierte ese equilibrio en absolutamente ineficiente, me empecé a emocionar. Pero ahí me quedé. No había más explcaciones ni debates.
Otra cosa que eché a faltar fue más razonamientos sobre el papel de las externalidades. Especialmente, las medioambientales. Heath se limita a decir que los ecologistas también son muy burros (como los liberales y socialistas) y creen en burdas falacias (como que el papel reciclado es bueno para los bosques); pero nada más.
O sea, no os preocupéis, que vuestros estereotipos, lugares comunes y prejuicios económicos e idelógicos todavía no están en peligro.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

The bank job (2008)


Ayer por la noche, fin del largo puente, para combatir las soledades, me hice un bocata de queso y longaniza y vi este DVD. Se trata de una peli que no se estrenó en España y que fue traducida en América Latina como "El gran golpe". Por ello, se confunde con la superproducción de Ratner de 2004 con Brosnan de protagonista.
"The bank job" es una peli mucho más modesta. Parece ser que está basada en un golpe que realmente tuvo lugar. Unos ladrones un poco chapuceros liderados por Statham, que le da el toque "lumpen" a la cosa, fueron capaces de robar una bonita colección de cajas de seguridad del Lloyds Bank de Baker Street. Como hay unas historietas de fotos comprometedoras de la familia real británica por en medio, aparecen el MI5 y el MI6 y la peli es bastante emocionante y está contada con cierto sentido cinematográfico.
Cuando la veía, pensaba en las aventuras que habrán tenido que pasar los agentes secretos españoles para evitar que salgan a la luz las aventuras de "caza" del campechano rey de Castilla.

martes, 1 de diciembre de 2009

El secreto de sus ojos.


A mí no me apetecía ir al cine, estaba cansado. Amparo, afortunadamente, insistió. Y vimos la que quizá es la mejor peli de la temporada.
Campanella, que tiene mucho oficio, ha montado una película muy redonda basándose en una buenísima historia del novelista Sacheri.
Se desarrollan tres tramas que van atrapando al espectador magistralmente. La primera es la investigación de un crimen ocurrido hace treinta años, una investigación que crece de acuerdo a la mejor tradición de la novela negra. La segunda es una historia de amor no realizado entre los personajes que interpretan un enorme Ricardo Darín y la hermosa Soledad Villamil. Y el tercer argumento que subyace bajo los anteriores es el lento viaje al horror y a la tragedia que la sociedad argentina emprendió en los primeros sesenta.
Las tres tramas se tejen y destejen a través de un sutil juego de espejos en el que hay emoción, violencia, miradas cómplices y miradas culpables y humor, mucho humor (formidable el funcionario alcohólico interpretado por Francella).
¿Es posible la justicia? ¿Cómo se vive cuando se pierde todo? ¿Es posible empezar de cero siempre? El mal existe, ¿existe el bien? Una peli tremenda que crece a partir de los ojos y las fotos de un personaje central: la mujer violada y asesinada, que protagoniza a través de su ausencia, de su belleza rota, un viaje a través de la memoria, sea cual sea esa cosa. El que vaya a hacer ese viaje que sepa que le quedarán en la mente y también en el corazón terribles preguntas; pero también algo parecido a la esperanza.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Vinagre y rosas. Joaquín Sabina.


Me envía mi primo una reseña del último disco de Sabina:

"Vuelve a defraudarme lo último de Joaquín Sabina, tras su horrible directo con Serrat, y ya he perdido la cuenta de las veces. Es mejor que "Alivio de luto", ¡qué proeza, campeón!, pero nos presenta al mismo Sabina de sus últimos discos. Canciones ya oídas, mi favorita del disco, "Viudita de clicqout", es un calco de "La canción más bonita del mundo" al que solo le falta el “qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario”, con letras y músicas que llevan muchos años en el repertorio del músico de Úbeda, uy, perdón, del poeta madrileño. Como el tío es un genio igual hace una poesía para Interviú, ¿alguien se las lee?, que una canción para su último disco. Por lo que he podido escuchar en "Vinagre y rosas" les dedica un esfuerzo similar.

Este nuevo disco continúa con la tendencia que comenzó con " Enemigos íntimos", los que hemos amado las viejas canciones de JS nunca perdonaremos al insoportable músico argentino, y no ha abandonado desde entonces. En su personalidad se ha producido una evolución, claramente a peor, que ha afectado negativamente a su música. El viejo rockero melancólico, perdedor habitual y artista contestatario en general que conoció “el exilio, la burla, el odio y la humillación” ha terminado por ser un mago del marketing, el número uno de los cuarenta, un señor que alterna con la realeza como antes lo hacía con Javier Krahe. Utilizando, aquí justamente, la expresión favorita que se aplica a los grupos alternativos que triunfan, se ha vendido.

No me gustaría que Sabina pensara ni por un segundo que a la gente que defrauda con cada nuevo disco somos legión, le ocurre como en el joven aprendiz de pintor. No, sus discos decepcionan porque ha perdido el camino, porque ya no es el que era, porque cada vez hace peores canciones.

Lo peor de todo al escuchar el disco es la sensación de que no solo ha envejecido JS, es la duda de que no todo sea culpa suya, es la certeza de que nosotros nos hemos hechos mayores con él".

martes, 24 de noviembre de 2009

Katyn


I think “Katyn” was a film necessary to enlighten the world about the terrible history of the double invasion of Poland during the II W.W. “Katyn” has a neat structure and a lot of the ‘tricks of the trade’. It’s a standard film for a not very-implicated audience, a soft film for American markets. So, it was nominated for Oscar in 2007. Nevertheless, it isn’t able to transmit the terrible hardness of the real story, even when some of the murders or the corpses are shown.
The Katyn massacre was a mass murder of 22.000 Polish military officers, policemen, intellectuals and civilian prisoners of war by Soviets in 1940. Stalin’s goal was the same as Hitler’s: to eliminate any possibility of reconstruction of free Poland after the victory, by killing the whole Polish intelligentsia. The Nazis used the discovery of the communal graves in the forest in 1943 as a part of their propaganda war against the Russian Empire. In the communist Poland, the pro-Soviet authorities covered up the matter, deliberately censoring any sources that might shed some light on the crime. The horrible shadows of the 20th century, coming to frighten us but also to give advices about the future.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Perdición (Double indeminity)


Recuerdo perfectamente cuando vi en el cine esta peli. Me llevaron dos amigos que ya tenían en las pupilas mucho más cine que yo. Recuerdo con afecto el respeto que me infundían sus opiniones, a pesar de que por aquel entonces yo era un adolescente más idiota y soberbio de lo normal. Recuerdo la extraña sensación de ver una peli clásica, en versión original y de descubrir en ella una sutileza mágica que superaba con mucho el ruido cansino y monótono de la tele. El cine, con ese poder que había hipnotizado a los viejos, nos hipnotizaba ahora a nosotros, la primera generación sobrealimentada y teleadicta, la quinta del VHS. Aunque cada mes cerraran una sala en la ciudad.

Por ello le tengo cariño a "Perdición", a pesar de que hay quien opina que no es una de las grandes ni del cine negro ni de Wilder. De vez en cuando la veo y disfruto de las muchas cosas buenas que tiene. Me gusta especialmente el odioso personaje del detective, interpretado por Edward G. Robinson, uno de los iconos del género. Como una cruel araña, como un Sancho Panza con puro, caza a la pareja criminal que pretendía estafar a la compañía de seguros. Ese hombrecillo que lleva dentro y que le lleva a sospechar siempre, incansablemente. Robinson es la razón, la triste razón frente a la pasión estúpida de la pareja de asesinos, absorbidos por su deseo y por su avaricia. Tan ciegos, tan malvados y autodestructivos que de alguna manera, rozan la pureza.

También me gusta mucho la manera en que McMurray, quizá demasiado grandullón para ser un buen perdedor, desarrolla una profecía autocumplida. Creo que aquí se nota la mano de Chandler. Desde que se encuentra con la Stanwyck, sabe que su vida anodina se torcerá y que acabará en la “cámara de gas”. Y hace todo lo posible para lograrlo, triste, oscura, gloriosamente.

martes, 17 de noviembre de 2009

Milk.


Acompañamos la cena del sábado con esta peli en DVD. Se trata de una biografía de Harvey Milk, el neoyorkino que pasó a la historia por ser el primer político norteamericano que asumió públicamente su condición de homosexual. De hecho, actuó como representante del numeroso colectivo gay de San Francisco. Fue asesinado en 1878.
La película, inevitablemente, me recordaba otra que ya reseñé en este blog, "Todos los hombres del rey", de Zaillian: el mismo protagonista: el poderoso Sean Penn, la misma estructura casi lineal para relatar la biografía de un político sui generis en los USA y el mismo final violento. Y es que el sistema tiene una determinada capacidad de absorción de lo raro y de lo reivindicativo y quien la supera sabe que le pueden pegar un tiro, que allí lo que sobran son balas. Sin embargo, me gustó más aquella de Zaillian, porque me emocionó más. "Milk", traducida como "Mi nombre es Harvey Milk" adopta un formato más cercano al documental que, a pesar de los indudables logros estéticos y de la gran actuación de Penn y del resto de la plantilla, se hace un poco aburrido en algunos momentos.
Con todo, es una peli recomendable. Aunque pueda parecer que trata la problemática de los homosexuales californianos en los años 70, en realidad, es una historia sobre la política norteamericana. Sobre cómo las abundantes minorías que conviven en aquel país inmenso se organizan a través de lobbies y movimientos electorales y sobre cómo actúan sobre el poder. Un compañero que la vio allí, me contaba que se trata de un personaje conocido por el público y que la película había calado hondo.
Para un bárbaro que no sea ciudadano romano, perdón, norteamericano, es díficil entender algunos aspectos del argumento. Milk sale elegido por su distrito, uno de los barrios gays de San Francisco, con el cargo de "City supervisor", que no es exactamente, "Concejal" como dicen en la traducción castellana. No sé si el poder municipal norteamericano será más o menos legítimo-democrático-eficaz que nuestros poderes municipales; pero estoy convencido que allí no se hubieran metido al bolsillo casi un millón de euros en comisiones, aprovechando la sonorización de la visita del Santo Padre, estoy convencido que allí no hubieran negado durante tres años a los "City supervisors" de la oposición la información contable de las inmensas ayudas públicas que recibió aquella visita. Y es que mi ciudad, aunque tiene el mismo clima maravilloso y algunos políticos homosexuales, no es San Francisco.

jueves, 12 de noviembre de 2009

España: la evolución de la identidad nacional


Yo soy uno de esos tipos que pierden el tiempo con las cuestiones identitarias. Otros lo hacen con el fútbol, que, en el fondo, es lo mismo.

Así que leí este ensayo de Juan Pablo Fusi, en busca de ciertas verdades o seguridades. El autor advierte desde el principio que la idea de nación es, posiblemente, la más compleja que las ciencias sociales han creado. Es decir, aquella frase tan famosa y tan criticada sobre lo "discutido y discutible" del concepto. Las casualidades (la muerte del intante Juan en 1509), las derrotas y las victorias (Almansa , Elvas) parecen tener tanta importancia como los largos procesos de cohesión y culturización. Fusi se protege diciendo que no hay una causalidad ni una necesidad en estos procesos históricos de creación de identidades.
El libro de Fusi se enmarca en el actual debate sobre la naturaleza de la nación española que la aparición de los nacionalismos periféricos han propiciado. Durante siglos, ese debate se dirigió al estudio e interpretación del pasado, hoy se centra en la existencia misma del concepto "España".

Fusi analiza las ideas que se han formulado históricamente sobre la identidad nacional y combate ardumente el modelo de la excepcionalidad. España no sería diferente en lo fundamental de las otras dos grandes comunidades nacionales del occidente Europeo: Francia y Gran Bretaña. Las tres comunidades crearon su Estado Nación con centro en los reinos más poderosos y poblados: Castilla, Ille de France, Inglaterra, alrededor de una monarquía absoluta y modernizadora y con un calendario parecido (en 1707, tiene lugar tanto el Decreto de Nueva Planta como la unión entre Escocia e Inglaterra). En todo caso, las dos ramas de los Trastámara se habrían adelantado y eso habría proporcionado a las Españas la hegemonía durante el XVI y gran parte del XVII. Fusi defiende, pues, con argumentos muy razonables la existencia de una "nación" española cohesionada y consciente de sí misma, basada en el catolicismo y en la limpieza étnica, anterior a la edad moderna. Reconoce que la debilidad del estado español durante el XIX y el semifracaso de la burguesía liberal impidió una cohesión nacional completa (aunque no lo diga explícitamente, se intuye la omnipresencia de Francia como modelo de entidad nacional).

El libro no me ha satisfecho. Entiendo que hay cosas que Fusi no puede hacer, por ejemplo, poner una fecha de nacimiento a España como nación (1812 sería una fecha muy linda); pero me queda la sensación de que deja muchas preguntas por contestar, especialmente en lo que se refiere a acontecimientos históricos y políticos. ¿Cómo es que no forman parte de la España actual territorios como Portugal, Sicilia o Nápoles, que fueron tan históricamente "españoles" (en el sentido que Fusi usa el término) como Galicia, Vizcaya o Canarias? ¿Cuándo asumen los aragoneses y los valencianos y a través de qué procesos su "españolidad" o "castellanidad" cultural y jurídica? ¿Es esta aculturización completa? ¿Fueron el duque de Híjar o "l'encobert" de Xàtiva más o menos "españoles" que Costa o Zumalacárregui? ¿Es que la rebelión de Cataluña durante el reinado de Felipe IV (III en la Corona de Aragón) no es una muestra de una identidad "nacional" alternativa? ¿Hasta qué punto han sido y son los privilegios fiscales vascos y navarros compatibles con el proceso de creación de una identidad nacional española? Fusi no ataca esas cuestiones históricas en profundidad y hace más hincapié en los aspectos culturales del proceso. Así que, al final, nos quedamos con una lista de escritores, pintores y tratadistas que son definidos como "españoles" y la sensación de que nada queda demostrado. Es decir, se asume como punto de partida la existencia de una nación, "España" y se establece una continuidad en el tiempo de esa idea; pero una circularidad molesta flota sobre todo el texto y no puedo evitar pensar que cualquier autor podría construir un ensayo parecido, quizá menos erudito, para cualquier "entidad nacional" que se le ocurriera: la Padania, Murcia, Euskal Herria o Disneylandia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

"Grupo Armado", de Tomás Pellicer.


Este fin de semana, además de comer, beber y dormitar, me he leído esta novela, narración libre de una serie de acontecimientos reales. Trata las vivencias de varios militantes del FRAP entre 1976 y 1980. Es decir, la clandestinidad, el debate político, los atracos ("recuperaciones" en el argot de la organización) y finalmente, las detenciones, las torturas y la cárcel. Supongo que también hay mucho de autobiográfico en el libro. Sin embargo, la narración adopta un punto de vista externo y frío, falto de estilo, que hace al texto bastante pesado.

El FRAP, brazo armado del PCE m-l, propugnaba el derrocamiento de la dictadura y la transformación de España en una república popular y federativa. Llegó a ser una organización muy fuerte en los últimos años del franquismo; pero después se vería que "todo quedaba atado y bien atado" y acabó disolviéndose en 1978. Curiosamente, en el libro, hay una aparición fugaz de Rafael Blasco, militante de la organización por aquellos años y actualmente, uno de los factotum del PP valenciano. Son esas cosas que producen sonrisas... o muecas. El libro solo ha conseguido emocionarme cuando se citan dos célebres poemas, que definen bien esa España terrible del franquismo, y del tardo franquismo. El primero es la hermosísima canción de Mikel Laboa "Txoria txori", el segundo, de Marcos Ana, sobre la prisión de Burgos (estuvo 23 años encarcelado):

"Muros hirsutos. Ásperas cortezas
donde el hombre se duele cada día.
Apretada oquedad de llaga y fosa.
Socavón de Castilla. Lento espanto.
Catedral invertida hacia la tumba,
bajo una piel de piedra cancerosa. "

viernes, 6 de noviembre de 2009

Lo que oculta la iglesia.


Como mi hermano es un ateazo, por las estanterías de casa anda una linda colección de libros que van desde el anticlericalismo panfletario hasta el análisis científico de las religiones teístas. Hace unos cuantos siglos, esos libros y sus lectores hubieran acabado en la hoguera. Eso, en la lejana Europa, porque aquí no hace tanto que el dogma se defendía en los paredones.
De esos libros reseñaré hoy "Lo que oculta la iglesia", de Fernando de Orbaneja. Quizá lo que mas me llamó la atención de ese libro es que el autor es Doctor Ingeniero Industrial. Es decir, razonamientos incontestables y mucha lógica; pero poco estilo. El título, obviamente, es para vender más, porque el libro pretende ser "solamente" un análisis de las multiples contradicciones internas como sistema de creencias del cristianismo en general y del catolicismo en particular.
El cristianismo, fundado por Pablo de Tarso, es una mezcla de tradiciones judías y cultura helenística que se superpuso sobre la religión oficial romana y las religiones paganas a lo largo y ancho del imperio. El resultante fue un complejo sistema politeista, lleno de absurdos e incongruencias, que se fueron solventando (o agravando) a lo largo de los siglos. Urbaneja identifica esos absurdos a la luz de una mínima lógica contemporánea. Pero uno acaba diciendo ¿y qué importa? Si precisamente, ese el fundamento de la religión (de cualquiera de las grandes religiones teístas): obligar al creyente a creer lo increible y obligarle a que renuncie a su propia certidumbre para aceptar lo que llaman "fe". Es decir, el viejo lema de las grandes mentiras: cuanto más grandes, más poderosas.

martes, 3 de noviembre de 2009

"Pagafantas" y "12 desafíos"


En las últimas noches de este otoño primaveral, he visto dos pelis totalmente distintas.
La primera ha sido la comedia española "Pagafantas". Es una peli agradable, cercana, facilona. Todos los hombres hemos sido alguna vez un "pagafantas", y a todos nos han hecho una "cobra" o un "koala", la diferencia es el tiempo que cada uno tarda en darse cuenta de lo crueles que son las mujeres. Conozco gente que a los 40 sigue perseverando. La sabiduría popular, que también es muy canalla, afirma que "quien la sigue, la consigue".
También he visto la peli norteamericana de acción "12 desafíos". Es un bodrio sin ninguna gracia con muchas explosiones y carreras. Se trata de una mala copia de "Die Hard: With a Vengeance", la mejor de la saga "La Jungla" de Willis· Pero a diferencia de aquella, en la peli no hay ni actores. Hay un tipo forzudo que corre, un compañero negro (que muere, obviamente) y un malo (con pinta de profesor universitario).
Ambas pelis son productos comerciales rápidamente olvidables; pero la primera me toca y habla de cosas que me han pasado, la segunda es ajena e insoportable, extranjera en todo aquello que la palabra tenga de malo.
La primera, seguramente, no habría podido rodarse sin dinero público, mientras que la segunda habrá entrado en los paquetes de exportación (uno de los puntos de negociación en los que los EEUU más aprietan al firmar acuerdos de comercio internacional es en el tema del cine). Libre mercado, je, je!

martes, 27 de octubre de 2009

"Chinatown" (1974)


Con eso de que Polanski está de moda por sus problemillas legales, me decidí a ver algo suyo. "Chinatown" es considerada una de sus mejores películas. Es un homenaje al cine negro, con cínico y duro detective privado (Nicholson), femme fatalle (Dunaway) y rico malvado (Huston), un asesinato y corrupción, mucha corrupción. Lo cierto es que pasé un buen rato y es que en la peli, hay mucho oficio y mucho talento metido. Les dieron un Óscar por el guión.
Quizá lo que me pareció más interesante es que la trama de la película gira alrededor de la corrupción en la gestión del agua y de las obras hidráulicas en Los Angeles. En ese tema, California y la España mediterránea son dos territorios muy parecidos y las políticas públicas al respecto se han enfrentado a los mismos problemas. La peli plantea cómo una élite de técnicos gestiona el tema hídrico (en España, los ingenieros de caminos, canales, etc.). Se emprenden gigantescos proyectos, con un gran coste para el presupuesto público y para el medioambiente, sin que quede claro quiénes son los beneficiarios últimos de tales esfuerzos. Los regantes y sus dramáticas reivindicaciones son usados como excusa para el enriquecimiento de unos pocos. Por desgracia, a la Nueva Cultura del Agua aun le queda tiempo para implantarse.

lunes, 19 de octubre de 2009

Resacón en las Vegas


Ningún hombre se casa voluntariamente y de eso estoy seguro porque he estado en muchas bodas. Así que para ir engañando al novio, se han ido inventando ritos y procedimientos. Uno de ellos son las llamadas "despedidas de soltero", que se supone que tienen que consistir en intoxicaciones etílicas más profundas que las de todos los días, desmadres sin cuento, y putas de pago. Se han hecho bastantes pelis basadas en estas historias.
Vi hace unos días "Resacón en Las Vegas" (en inglés "The Hangover", a secas). Con semejante traducción, me esperaba un sinpropósito para adolescentes, ruidoso e imbécil. Sin embargo, se trata de una comedia divertida que, aunque juega con los tópicos de toda la vida, tiene algunas cosas interesantes e inteligentes. Sin mostrar demasiadas pretensiones, tiene una buena construcción narrativa, actores decentes y situaciones creíbles. Por escribir otro halago, me recordaba al capítulo de Los Simpsons (loado sea su nombre) en el que Homer lleva a Ned Flanders a Las Vegas. No sé si algún día veremos en el desierto de los Monegros una ciudad parecida; pero si es así, tirad mis cenizas por allí.
Hacia el final del metraje, descubrí que casi casi es una copia de otra peli: la divertidísima "Airbag", pero en lugar de Albert Pla, en la boda cantaba un tipo feo (más feo que Pla, quiero decir) y en lugar de vascas orgullosas y dominantes, en la peli, había anglosajonas orgullosas y dominantes.

viernes, 16 de octubre de 2009

Panfleto Antipedagógico. (Moreno Castillo)


Reseñaré este libro, que he leído más bien por motivos profesionales; pero que creo que reviste interés en términos generales. Se trata de un texto que tuvo una amplia difusión en la red hace unos años y que ha debido ser un éxito de ventas en forma de libro.
El autor (profesor e historiador de las matemáticas) critica las transformaciones que tuvieron lugar en el sistema educativo español (especialmente en secundaria) a lo largo de los 90. Particulariza su crítica en la LOGSE (promulgada por un gobierno del PSOE en 1990). Literalmente, la machaca, y lo hace con humor, sentido común y citas abundantes.
Moreno adopta el papel del niño que se atreve a decir que el emperador está desnudo (usa varias veces esa imagen). Es decir, se atreve a criticar las memeces psicopedagógicas y a proclamar que la ley, en realidad, era una mala ley, sabiendo que lo van a tildar de reaccionario y de anticuado.
Estoy de acuerdo, con muchas de las cosas que dice y que reclama (la vuelta de una mínima disciplina a las aulas, el hincapié en el esfuerzo personal, la importancia del conocimiento y de la actitud, la laicidad de la enseñanza pública, la importancia de la filosofía en el currículo). Se le agradece también que no venga con los típicos cuentos jacobinos de que la enseñanza pública va mal por culpa de Sabino Arana. Sin embargo, creo que se equivoca en algunas cosas (propone reducir la edad de escolarización obligatoria hasta los 12, por ejemplo). Al tratarse explícitamente de un panfleto le falta profundidad. No considera, por ejemplo, los abundantes cambios sociales que ha habido en la sociedad española y que son tan culpables (tan causantes, debería decir) de las cuitas de los profesores de secundaria como el marco legal en el que se desarrolla su valiosa labor.
Indudablemente, todos los que estamos en el negocio de la enseñanza pública (excluyendo a los pedagogos, que por lo visto, no han estado en un aula nunca) tenemos la percepción de que llevamos demasiados años trabajando para los hijos tontos del rico cuando deberíamos trabajar para los hijos listos del pobre.

martes, 13 de octubre de 2009

Historia de la Revolución Rusa (Trotsky).


Estas últimas semanas me he entretenido con la "Historia de la Revolución Rusa" (2 tomos) de Trotsky. Y no ha sido una lectura rápida o fácil. Aunque había leído otras cosas sobre 1917 (lo que mejor recuerdo es los "Diez días..." del norteamericano Reed), el relato de Trotsky sobrecoge e impresiona. Por supuesto, lo que subyace es la cuestión de cómo un partido minoritario y perseguido fue capaz de hacerse con el poder en "la sexta parte del mundo" (Trotsky dixit).
La prosa del judío Lev Davídovich es ágil; pero el aluvión de datos, de dobles y triples intenciones abruma y, a veces, cansa.
Como buen materialista, Trotsky dedica muchos párrafos a justificar que lo que pasó tenía, simplemente, que pasar así. Es decir, la revolución era inevitable. Yo, que no sufrí una educación marxista, no estoy tan convencido de "la lógica dialéctica de la historia", de la inevitabilidad de las cosas. Es decir, creo que el triunfo bolchevique y la guerra civil, se vieron favorecidos por la presencia aberrante de un Rasputín en la corte podrida de San Petersburgo o por la voluntad inquebrantable de un Lenin entre los obreros armados. Y que sin ese Rasputín y ese Lenin (y sin los fusiles de los obreros!), las cosas hubieran sido de otro modo. Aunque de esto, como de otros temas, no estoy seguro.
Otro factor que lastra el texto de Trotsky es que el libro fue escrito cuando el autor ya estaba exiliado. Y es inevitable encontrar a menudo referencias tanto a su heroico comportamiento político como a la cobardía y mezquindad de Stalin y de los que luego compartirían poder con el georgiano. Y no sé cuando Trotsky se limita a narrar hechos o cuando los manipula para justificarse. Y es que hasta los mitos eran humanos, muy humanos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Una acción civil (1998)


La busqué porque "En busca de Bobby Fischer", otra obra de este director, sigue asombrándome cada vez que la veo y "Todos los hombres del rey", también me gustó.
Quizá debería clasificar "Una acción civil" como ciencia ficción porque trata de un abogado honrado. El abogado es John Travolta que se dedica a lo que en Estados Unidos llaman "perseguir ambulancias", es decir, poner pleitos por daños personales a la caza de sustanciosas indemnizaciones.
Emprende un caso medioambiental en el que se implica personalmente y el pobrecico se arruina. Yo esperaba un suspense judicial, con abogados astutos y sorpresas de última hora, tipo "El jurado" y me he encontrado con una peli de domingo por la tarde con buenos actores (Duvall, William H. Dacy) y demasiada moralina. Para que la cosa sea más hiriente, al final ganan los buenos.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

"El ejército perdido" de Manfredi


Ya he dicho alguna vez que no me gusta la novela histórica. Por tres razones:
a) Las situaciones son descritas en base a valores o comportamientos claramente fuera de lugar y de época. Es decir, ponen tomates en el Egipto Antiguo, o los judíos de la Palestina de Poncio Pilatos hablan en inglés. Cuanto más ignorante es el autor (o autora), más errores o mistificaciones. Aunque a Dan Brown no le ganan.
b) Todas las novelas históricas alimentan en mayor medida a algún nacionalismo (el ejemplo más cercano lo tenemos en los super-ventas de Pérez Reverte, Arturo).
c) Las historias que narran suelen ser bastante vulgares: chico busca chica, chico supera pruebas, chico venga papá muerto. Si les quitaran los espadones, los castillos y los caballos, quedaría muy poco donde morder.

A pesar de todo, me convencieron de que leyera "El ejército perdido" con el argumento de que Manfredi es historiador y arqueólogo y ha investigado precisamente la historia que narra: la "Anabasis" de Jenofonte. Los que no hayan tenido la fortuna de seguir un plan de estudios del siglo XIX no sabrán que la "Anabasis" es uno de los clásicos griegos más influyentes en la cultura occidental. Narra las aventuras de unos cuantos miles de mercenarios griegos que lucharon a las órdenes de Ciro el joven por tomar el poder del Imperio Persa.
Y la novela tampoco me ha gustado. Está llena de lugares comunes para que el lector occidental se sienta a gusto: los mercenarios griegos son guapos, valientes y metrosexuales. Los persas y los asiáticos son feos, peludos y guarretes. Y la historia no tiene mucho más. Hubiera preferido que el autor tratara un poco más la ventaja que suponía tener armas de hierro, o escritura. El problema es que siempre estamos andando con sucedáneos y al final, nuestra cultura y nuestras referencias son un inmenso sucedáneo de lo que pudiera ser.

jueves, 17 de septiembre de 2009

"Angels&Demons" y las teorías de la conspiración.


Últimamente, el blog ha estado un poco parado. Y es que tanto el mes de agosto como el mes de septiembre han sido (están siendo) divertidos, laboriosos, activos, felices. Es decir, no he tenido demasiado tiempo para leer ni para ver pelis. Por ello, no ha habido casi entradas.
Por otro lado, lo que he visto o he leído era bastante malo, así que consideré que era mejor callarme. Pero ante las peticiones de la afición, comentaré una de las novelas que he leído. Para evitar equívocos, tengo que aclarar que no es una novela que aconseje. Más bien, me parece una mierda. Pero como la he leído, pues la reseño.
Se trata de "Angels & Demons", otra de las producciones de la factoría Dan Brown. La novela fue publicada antes que "Da Vinci code" y se debió reeditar a raiz del éxito de esta. Hace unos meses me leí "Da Vinci code" y en las noches lluviosas de septiembre me he leído "Angels & Demons", por aquello de mejorar el inglés, y es que la lengua es la compañera del imperio...
Creo que ambas han dado lugar a secuelas cinematográficas y ambas son ridículas e infames. Lo interesante del asunto es el éxito que han tenido, especialmente entre el público norteamericano adulto. Creo que en ese éxito hay dos componentes: por un lado, esa incansable demanda de los norteamericanos anglosajones de acercarse a una Europa tradicional, turística, snob y falsa que con sus iglesias mohosas y sus tumbas antiguas de Papas pederastas les llena la necesidad de tener un pasado, una historia.
Por otro, la afición que el público tiene a las teorías de la conspiración. ¿Para qué atribuir el sentido y la naturaleza de la historia a las clases sociales o a las ideas? cuando se puede montar uno la historia que quiera con Merovingios, Templarios e Illuminatti, que es mucho más divertido. No recuerdo dónde leí que siempre habrá un porcentaje de público que asumirá alguna teoría de la conspiración, trátese del tema que se trate: la descendencia de Jesús, el 11-M o el 11-S. En el fondo de nuestra alma, seguimos necesitando cuentos de hadas y de duendes, aunque sean correcalles por Roma con diálogos ridículos.

viernes, 4 de septiembre de 2009

"Seda" y "El curioso incidente del perro a media noche"


Me reprochan que tengo el blog algo parado; así que echaré mano de las reseñas que me envía mi primo sobre las últimas dos novelas que ha leído. Hace muchos años, yo también leí la primera y me gustó. No sabía nada de la segunda.
"La primera se titula "Seda" del italiano Alessandro Baricco. Es la típica novela donde la historia es algo secundario y lo importante es la forma. Hervé Joncour se dedica a comprar y vender gusanos de seda. La seda es la base de la industria textil de su pueblo y cuando una enfermedad ataca las larvas de gusanos de todos los circuitos comerciales mundiales no le queda más remedio que viajar hasta el Japón, que era entonces una isla aislada del exterior que no mantenía contactos comerciales con nadie, para conseguir huevos sanos. El viaje al Japón abrirá para Hervé un nuevo mundo de paisajes, costumbres y amor que hasta ese momento desconocía. Narrada de forma muy delicada es una novela preciosa sobre amor, miedo y rutina. No lo sabía pero se ha hecho una película, que no he visto, sobre la novela.
La segunda novela es "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon. Contada por un niño autista a modo de libro me ha sorprendido. Su narración es muy divertida y te sumerge perfectamente en el mundo del autismo (sic). Christopher decide investigar el asesinato del perro de su vecina y escribir en un libro todo lo que le pase. El principio es muy divertido, luego la novela va siendo más dura, Christopher, pese a sus limitaciones, va descubriendo cosas cada vez más importantes, siempre sin perder el humor. Diferente, me ha gustado."

miércoles, 29 de julio de 2009

Retorno a Hansala (2008)


Parece que este mes toca el tema funerario. Anoche vimos esta producción española, que logró cierta repercusión el año pasado. La peli trata de la repatriación del cadáver de un marroquí que ha muerto ahogado al intentar cruzar el estrecho. Lo transportan la hermana del muerto, que ya lleva varios años viviendo en este lado y el de la funeraria, que advierte que el tema puede ser un buen negocio. El empresario va a entrar en un mundo, el Marruecos rural, radicalmente distinto al suyo, y al mismo tiempo dolorosamente cercano. Como puede verse, el planteamiento es muy bueno. Pero la directora (Chus Gutiérrez) no lo aprovecha bien y le ha salido una película sin brillo y sin emociones, demasiado cercana al documental. Solo se entienden los premios que le dieron atendiendo a la trascendencia terrible del tema.
¿Qué debe hacer la sociedad española ante el drama que suponen los ahogados de la pateras? En el Marruecos rural, se ve la televisión española, la gente es del Madrid y quiere hacer unos jornalicos y comprarse un coche. Y de ese paraíso, sólo le separan 15 kilómetros de agua.
Viendo la peli, era inevitable que me vinieran a la mente los recuerdos de aquel viaje que hicimos en las navidades del 98 por el sur de Marruecos. Ese país tan hermoso, tan parecido al mío, pero que sigue siendo pobre por voluntad real.

viernes, 24 de julio de 2009

"Despedidas"


Ayer por la tarde, para escondernos del poniente, nos metimos en el cine. Y acertamos. "Despedidas" ganó el óscar de 2008 a la mejor película en lengua bárbara. Y nos gustó.
El protagonista, Daigo Kobayashi, vuelve a su ciudad de origen y aprende un trabajo nuevo, muy propio de la cultura tradicional japonesa: el de amortajador. La historia, tremendamente visual, nos enganchó desde el principio y fuimos viviendo con Kobayashi los tremendos reparos a tener contacto con la muerte que él y su entorno ponen. La sociedad japonesa contemporánea, como la nuestra, se niega a aceptar ese hecho cierto y final. Porque se niega (nos negamos) a aceptar la naturaleza absurda y casual de la vida. Y a vivirla con plenitud.
Kobayashi descubre (y los espectadores con él) que puede volcar su alma de artista en ese rito funerario, lleno de delicadeza y respeto por los que se van, independientemente de la religión que les haya caído encima, de los errores que hayan cometido, de lo solos o acompañados que hayan estado. Los suaves movimientos del proceso me recordaban a veces, los movimientos exactos y seguros del aikido. La muerte, la vida.
El retorno al origen de Kobayashi le sirve para enfrentarse a los conflictos básicos de su vida. La película está bien contada, la banda sonora es un placer y la sutilidad de algunos momentos hace perdonar cierto sensiblerismo comercial que quizá esté de más. Luego estuvimos mucho tiempo pensando en lo que habíamos visto.

martes, 21 de julio de 2009

Resistencia (Defiance) (2008)


Anoche se nos hicieron las tantas viendo esta peli. Sin embargo, no nos dormimos. Y es que está bien rodada, los diálogos no aburren, las escenas bélicas son creíbles y los actores hacen bien su trabajo. Pero hasta ahí se puede decir. La peli es plana, entretenida y liviana, es decir comercial, muy comercial.
Con el mismo material se hubiera podido hacer algo mucho más duro, emotivo, personal, con más tripas, y por tanto, más difícil de digerir.
La peli trata la historia de un grupo de judíos bielorusos que huyen de las matanzas nazis y se refugian en los bosques inmensos e impenetrables para intentar sobrevivir ("vivir será nuestra venganza"). Hechos reales. Es el tipo de gesta y de héroes con los que la cultura de masas entretiene a nuestra generación. Y es que la historia la hacen los vencedores (o los supervivientes).
Si la industria del cine estuviera controlada por los latinos, supongo que veríamos pelis sobre el pequeño ejército loco de Sandino, que desde las selvas nicas hostigaba a los invasores gringos. O si Rigorbeta Menchú fuera directora de cine, en lugar de judíos refugiados en los bosques europeos, veríamos a los indios huyendo por la selva del horrible genocidio guatemalteco. Claro, que los indiecitos no quedarían tan heroicos ni tan lindos como Craig matando invasores. ¿O quizá sí? Y eso es lo nos da miedo...

lunes, 20 de julio de 2009

De la quimera inmobiliaria al colapso financiero. (García Montalvo)


Como indica su título, el libro trata de la burbuja inmobiliaria y del crack financiero. Pero hay truco, porque primero habla de la burbuja inmobiliaria española del período 2000-2008 y luego se pone a analizar el crack financiero mundial del 2007-2008. Y esa es la primera crítica que se le puede hacer. No queda demasiado clara la relación entre ambos. Aunque asumimos que los mercados inmobiliarios son locales y los mercados financieros globales; no explica cómo están interrelacionados. ¿En qué medida el crecimiento especulativo del precio de la vivienda en España fue financiado por los mercados globales de capital? ¿Cuánta relación hay entre la crisis global y la crisis española? Me parece que el autor no dice nada porque no sabe nada al respecto. Es que es economista.
Durante el fin de semana, me he leído este librito de divulgación económica. Debido a los excesos nocturnos, no tenía la cabeza demasiado despejada; pero aún así me ha resultado fácil de leer. Quizá demasiado fácil. Y esa es la segunda crítica que se le puede hacer al libro: peca de superficialidad, es demasiado simple, dos o tres ideas se repiten continuamente (cómo el incremento en el precio del suelo es causado por el boom, y no al revés, cómo las condiciones fiscales y financieras favorecen la burbuja y cuáles son las falacias en la cultura española de la propiedad). Al final, deja una sensación de sospechosa ligereza. Y es que me parece que el autor ha confundido niveles de lenguaje y estilos, porque tenía un blog y escribe artículos en la prensa, y en el libro hay demasiados textos y demasiados artículos reciclados de estos años. Al final todo suena a "¿véis como sí que existía una burbuja inmobiliaria? ¿véis como yo tenía razón?". Pero lo podría haber aclarado en la portada y con entrar a su blog, suficiente. Lo cierto es que yo me quería enterar de hasta cuándo van a bajar de precio los pisos de segunda mano y no me he enterado. Y es que, como se decía más arriba, el autor es economista.

miércoles, 15 de julio de 2009

American Beauty (Sam Mendes, 1999)


Haciendo zapping, la encontramos en el canal Paramount Comedy y por supuesto, nos quedamos enganchados. Al principio, pensé que esta obra maestra estaba un poco desubicada en ese canal temático; pero poco a poco me di cuenta de que una de las virtudes de la peli es que funciona igual de bien como drama y como comedia. Al fin y al cabo, cuando el protagonista descubre que su vida es una mierda, una tragedia llena de sinsentidos y soledades, solamente es capaz de redimirse y de elevarse llevando la situación al absurdo, haciendo pesas y fumando maría, como un imbécil. Un imbécil que sabe que va a morir. Porque la peli trata de eso: de la soledad última que todos los humanos sentimos y la terrible percepción de que al final moriremos y que nada tiene sentido. Nada, salvo querer impresionar a una lolita, amiga de tu hija.
Pocos directores podrán presumir de una opera prima tan redonda, tan perfecta en su imperfección como esta. Creo que fueron 5 óscars. Se podrá acusar al guión de Ball de cierta autocomplacencia; pero lo cierto es que algunas de sus frases quedarán para siempre: "En menos de un año, estaré muerto. Por supuesto, todavía no lo sé. Y en cierta manera, ya estoy muerto". Y es que todos estamos muertos, rodeados de objetos sin alma, sin vida, sin gracia. Pero aún hay una oportunidad, una belleza, que puede estar escondida en el baile de una bolsa de basura movida por la tarde tormentosa.
Y yo disfrutaba del bacalao con pimiento que había hecho Amparo y del vino blanco de la Mancha que me había vendido Jaime mientras oía el sublime final: "Sé que podría estar bastante enfadado por lo que me paso, pero es difícil estar enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la viera toda a la vez y es demasiado. Mi corazón se llena como un globo que está a punto de estallar... y entonces recuerdo que tengo que relajarme y no intentar aferrarme a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no puedo dejar de sentir gratitud por cada simple momento de mi estúpida y pequeña vida... No tienes idea de lo que estoy hablando, pero no te preocupes, algún día lo sabrás."

martes, 30 de junio de 2009

El reino del ocaso (Jon Juaristi)


Durante el último mes he tenido este libro de título tan evocador en la mesilla de noche y he ido picoteando entre sus páginas.
Me ha gustado, pero me da la sensación de que no he entendido nada. La erudición de Juaristi me deslumbraba. Y el problema de ir deslumbrado es que uno no sabe donde va. El desordenado aluvión de referencias, nombres, alusiones ingeniosas, etimologías, anécdotas, significantes y significados no encontraba sitio en mi pequeña cabecita de hombre de ciencias. Salvando las muchas distancias entre los autores, el libro me recordaba en lo formal aquella impostura a la que le dieron un premio: el "Gárgoris y Habidis" de Sánchez Dragó, que también me impresionó mucho en su momento. Supongo que todo esto fue porque de mayor yo queria ser tan erudito como Juaristi o acostarme con tantas señoritas como Sánchez Dragó. He acabado corrigiendo exámenes de chicos que no saben nada de lo telúrico y lo intrahistórico, ni falta que les hace, al menos, para chatearse con las señoritas.
"El reino del ocaso" es, en cierto modo, la continuacion de "El bosque originario". En "El bosque .." se trataban las mitologías fundacionales de distintos pueblos de Europa. En "El reino..." se trata las de "España" (las actuales España y Portugal). Lo interesante del asunto (y lo digo sin cachondeo) es que las leyendas fundacionales hispánicas son diferentes a las europeas. La mitología hispánica es basicamente, la de Al-Andalus. Fueron los musulmanes los que habitaron la península antes que nosotros (luego vinieron nuestros abuelitos con la limpieza étnica). Y fueron los musulmanes los que fabularon sobre las Columnas de Hércules y la Casa encantada de Toledo. En lo antiguo, Hispania siempre fue la última tierra antes del mar tenebroso, el sitio último al que sirios, egipcios y moros llegaron. Así que el libro trata sobre todo de las leyendas y de las imágenes árabes sobre Hispania.
Juaristi cuenta en el libro una cosa que me pareció muy interesante y me confirmo mi amigo Faysal en una larga noche de cervezas: en la cultura tradicional arabe, hay que proporcionar el origen de una historia para que el oyente pueda hacerse idea de su verosimilitud. Es decir, "esto me lo contó.. , a quien se que se lo contó...quien lo leyó de tal..al que se lo dijo tal..." Creemos que somos nosotros, con nuestras revistas científicas y nuestros jurados, los que lo hemos inventado todo.

lunes, 22 de junio de 2009

Cinema jove: "Rodilla" y "Arte de Roubar"


Mi novia había conseguido unas entradas y el sábado por la noche fuimos al acto de inauguración del festival de cine "Cinema Jove". Por suerte, la cosa no era demasiado glamourosa. Más bien, me pareció demasiado poco glamourosa...
Pero valió la pena sentarnos en el Teatre Principal, aunque fuera al fondo, al lado del de la ambulancia. Por lo demás, me sonó a lo de siempre... gracias por venir, queridas autoridades... tú me subvencionas, yo te subvenciono...tú estrenas la de mi novio y yo estreno la del tuyo...e intentamos hacerlo en inglés, que para eso somos internacionales, aunque luego nos salga todo en castellano, que estamos en Valencia y "son más muelles" (como dijo el Conde-duque de Olivares).
Proyectaron un corto y un largo. El corto "Rodilla", de Juanjo Giménez, nos gustó bastante. Se nota que no estamos acostumbrados a ver cortos.
La peli era "Arte de roubar" de Leonel Vieira (portuguesa-brasileña con producción española). Se trata de una comedia disparatada sobre dos ladronzuelos a los que nada sale bien. La parodia se le va de las manos al director y es histriónica (en el mal sentido de la palabra) y exagerada. Le sobran algunos personajes y varias escenas y al final se hace pesada.
Por decir algo bueno, ya que entramos gratis, los dos protagonistas (Arce y Canelas) nos gustaron. También me gustó la puesta en escena: la peli transcurre en un Sur de Portugal polvoriento y luminoso, muy de road movie.
Me llamó la atención que la peli fuera rodada en inglés, por aquello de la internacionalización y los mercados globales. Va a resultar que también los portugueses "son más muelles"...

sábado, 20 de junio de 2009

La extraña pareja (1968)


La otra noche volví a ver esta comedia clásica con mucho placer. El argumento es sencillito: dos divorciados compartiendo piso. Los divorcidados son una de las parejas más eficientes de la historia del cine, Mathau y Lemmon, que hacen que todo en la peli funcione bien. En el número 1 de la revista "Bostezo" ya me publicaron una reseña sobre la genial "Primera plana" de Billy Wilder, que también se basa en la vis cómica de la pareja.
Lemmon es un maniático de la limpieza y de la organización, mientras que Mathaus es un adanazo que solo necesita unos segundos para llenar de mierda su apartamento. Ambos proyectan en el otro sus frustaciones y sus fracasos, y te ríes un rato.
Mientras la veía me daba cuenta de que esos estereotipos reflejan bien las actitudes extremas en las que podemos caer los "singles" (traducido: los hombres que vivimos solos según la jerga sociológica actual). Y me miré a mí mismo con cierta lástima y con cierta preocupación.

miércoles, 17 de junio de 2009

The road to Guantanamo (2006)


Veo en la prensa que la administración Obama necesita países que quieran acoger a los prisioneros de Guantánamo, ahora que ha decidido definitivamente cerrar el campo de concentración. Me acuerdo de la película británica "The road to Guantanamo", de los directores Winterbottom y Whitecroos (2006).
La peli, que recibió el Oso de Plata en Berlín, es un documental dramatizado mezclado con imágenes reales. Cinematográficamente, me pareció aburrida y pesada; pero me hizo reflexionar un buen rato. Claro que no llegué a ninguna conclusión. Narra la historia de 4 británicos de origen paquistaní, que fueron capturados en Afganistán por la Alianza del Norte. No queda muy claro si estaban en Afganistán como turistas o para su yihad particular. Lo cierto es que, de pronto, se ven arrojados a un mundo kafkiano de torturas y humillaciones, en el que nada entienden. Una pesadilla llevada a la realidad, pagada con el inmenso presupuesto de los países occidentales, y que acaba en jaulas para animales en una playa del Caribe.
¿Qué deben hacer nuestras sociedades laicas ante el auge del islamismo y de los fanatismos religiosos? ¿Qué debía haber hecho la administración Bush ante el atentado del 11-M y la cobertura que el fallido estado afgano daba a "la red"? No lo sé. Pero sé que lo que hizo formaba parte del plan global de los halcones y del trío de conquistadores de las Azores: la suspensión de las garantías legales, el secreto, el terror contra el terror. Insistieron en que se enfrentaban a una guerra en la que el rival no era un ejército. En realidad estaban interesados en los presupuestos militares y en crear una legislación ad hoc, no en ese rival. Y como ha dicho recientemente un ministro afgano, los talibanes (palabra que se podría traducir por los "seminaristas") sabían que todo era una cuestión de paciencia. Así que el Occidente atemorizado perdió la guerra, porque cedió definitivamente al "fin justifica los medios". La sumisión a Dios ha ganado.

viernes, 12 de junio de 2009

Memorias de un beduino.


Mi hermano me regaló este libro para mi cumpleaños. Y lo he devorado rápidamente durante estos días en los que tanto se discute en periódicos y tertulias sobre el resultado de las elecciones europeas. Se dice que ha habido poca participación porque el electorado percibe que el europarlamento no sirve para nada ¿Y para qué sirve el parlamento español? ¡Ah, sí! para elegir al presidente...
Creo que la mayor parte de los sistemas legislativos de las actuales democracias indirectas sirven para poco: ni controlan al ejecutivo ni consiguen trasladar la voluntad popular (sea lo que sea esa cosa) a las leyes que aprueban. Labordeta cita en el libro un término muy castizo para definir a esos diputados sin vinculación con sus votantes, que simplemente asienten a lo que dice su jefe de filas: culiparlantes.
Durante las dos legislaturas que fue diputado por Zaragoza, Labordeta fue cualquier cosa menos un culiparlante. Presentó más enmiendas y reclamaciones que el resto de diputados aragoneses (12 muñequicos sin boca, de visita en la Villa y Corte). Fueron los ocho años dorados del nacionalismo aragonés de izquierdas. Después se vería que la figura del "abuelo", como se le suele conocer en Aragón, movilizaba más votos que su partido: la Chunta. De hecho, políticamente, Labordeta está más cerca del autonomismo que del nacionalismo y más cerca de una socialdemocracia suavecita que del socialismo desgarrado y justiciero. El término que inventaron los de Andalán hace ya muchos años, fue el de "Izquierda depresiva aragonesa". Tanto el país como Labordeta se han ido haciendo viejos y cuando uno se va haciendo viejo, empieza a relativizar las cosas. Sabiduría lo llaman unos. Cansancio otros...
Ya hemos hablado en este blog de Labordeta. Pese a quien pese, su imagen y su voz llenan y resumen una parte importante del Aragón contemporáneo. He visto a muchos españolistas emocionarse con sus canciones.
Este libro son unas memorias del Labordeta diputado, en las que nos cuenta sus sensaciones a lo largo de las dos legislaturas que ocupó escaño. No teman: no hay ideas ideológicas, sólo anécdotas y breves retratos literarios de sus señorías. Es decir, política menor. Labordeta adopta una pose meláncolica y despreocupada. Un disfraz tipo "La ciudad no es para mí"; pero con más sutilidad y ternura. El se define a sí mismo como "beduino". El habitante del desierto, que mira con ojos asombrados los mecanismos del poder, mientras se agarra fuerte a su botijo. No hay rencores ni justificaciones innecesarias, sólo esa gracia labordetiana tan característica, esa famosa "somarda" del perdedor, que no hiere; pero no olvida.
Aunque hay algunos párrafos descuidados y mal escritos (supongo que hubo algo de prisa editorial), otros formarán parte de la mejor prosa sobre el parlamentarismo español: "Despues de cuatro años en la carrera de San Jeronimo, en ascensores y pasillos, cruzándome con individuos vestidos de gris, aprendí a diferenciar a los guardaespaldas de los diputados: por los zapatos. Los baratos y sucios, seguro que eran de guardaespaldas o de algun tipo del Mixto. Las marcas brillantes e italianas las calzaban, sobre todo, los diputados de Valencia y Murcia. Los andaluces lo intentaban, pero no pasaban de los Calahan riojanos".

miércoles, 10 de junio de 2009

The private life of Sherlock Holmes.


When Billy Wilder presented this personal vision of the famous Doyle’s character in 1970, he wasn’t well understood, and the film was a failure. “The private life of Sherlock Holmes” has been better appreciated with time like other Wilder’s works
The film shows a closer and vulnerable Sherlock. He is presented as a man, not as the God of logic. The classical stereotype is broken. The problems of the famous detective are not small details in his overwhelming personality; drugs addiction and misogyny are real problems of a very complex man.
Wilder also treats widely other important aspect of Holmes’ myth: his relationship with Watson. Their living together is not easy. The speculations about the homosexual nature of the relationship worry them both. In one unforgettable sequence of the film, Watson understands the truth about his admired friend. Wilder is able to explain it masterly, with humoristic elegance.
The film is so rich that each time I see it, I discover new things. Last night, I noticed other detail in the film: Holmes has to face his own fame. His life and adventures are being published in Watson’s articles. And his glory obviously exceeds himself. His public shadow is better than his “real” skills. His brother, the evil Maycroff remind it to him, in a very cruel way. That’s very interesting: a literary character living his own literary fame. As many other things: this narrative trick was invented by Cervantes, in “Don Quixote”.

lunes, 8 de junio de 2009

Terminator. Salvation.


Estábamos de paso en la pirenaica Puigcerdà. Para llenar la tarde fuimos al cine del pueblo y estrenaban la cuarta de la saga. Así que felices como niños, nos pusimos los primeros de la cola, temerosos de que no hubiera sitio. Pero había sitio, la gente ya no va al cine y la inmensa y vieja sala estaba casi vacía.
Supongo que hay muchas razones para que la gente ya no vaya al cine, ni siquiera a ver un estreno mundial ("simultàniament en tota Catalunya", creo que ponía). Quizá una de estas razones es que el cine-espectáculo-industria ya no proporciona casi nada que otros medios no puedan dar.
"Terminator. Salvation" no se diferencia mucho de un video juego. Son unos personajes planos, explosiones por doquier, unos robots malos y unos efectos especiales que, de tan perfectos, pasan desapercibidos. Los únicos dos temas que me podrían resultar interesantes (las paradojas de los viajes en el tiempo y la discusión sobre la rebelión de las máquinas inteligentes) son obviados para no interrumpir el ruidoso espectáculo. Los personajes hacen viajes absurdos de aquí para allá y la cosa es bastante aburrida. Sentí que me habían robado la magia de la niñez, el misterio de la sala oscura y lamenté el dinero que se gastaban (nos gastábamos) en tonterías.

lunes, 1 de junio de 2009

Die Welle (2008)


Se basa en la novela homónima, que a su vez, se había inspirado en hechos realmente ocurridos en un instituto californiano. Un profesor demostró a sus alumnos que todos tendemos a ciertos comportamientos gregarios, a unirnos a un grupo y a dejar nuestra voluntad en manos de líderes. Es decir, que la semilla de los regímenes totalitarios está en la psicología humana, en la necesidad de aceptación y de protección. El profesor perdió el control sobre el experimento, que, en cierto sentido, cobró vida propia. El monstruo del fascismo y de la exclusión está dentro de cada uno de nosotros. Todos (o casi todos) deseamos marcar el paso y vestir uniformes alguna vez.
Dennis Gansel traslada la historia a la Alemania contemporánea, con lo que aparece inmediatamente la terrible pregunta "Lo que ocurrió, ¿podría volver a ocurrir?". Y la respuesta que da la peli es necesariamente, pesimista. Pensé en que las dictaduras de hoy y las del futuro no son (no serán) como las del pasado, serán más sutiles. Más terribles, por tanto.
La historia está muy bien contada y se apoya en unos excelentes actores (tanto los adolescentes alemanes, como el profesor). Un gran Jürgen Vogel interpreta a un profe carismático, con un pasado político anarquista. Incluso él tarda en ver lo que está promoviendo. El problema es que la peli no se resuelve bien. El tema es demasiado complejo y no caben los múltiples análisis que cabría hacer.
La peli me hizo pensar en mi trabajo como docente. Enseñar es también manipular. El profesor Vogel, con la honesta intención de que sus alumnos comprendan las raíces del mal, manipula a sus alumnos hasta un punto de no retorno. Pensé con preocupación en todas las ideas equivocadas que yo habré hecho nacer o crecer.
También pensé que, una vez más, es la cultura alemana la que hace análisis sobre lo que ocurrió en el pasado. Por contra, aquí en nuestra pequeña aldea, en mi barrio, sigue habiendo calles dedicadas a escritores filonazis y mi ciudad sigue teniendo a un general de voz atiplada como alcalde honorario. Dicen que no hay que remover la tierra. Si la tierra no se remueve de vez en cuando, vuelven a crecer las malas hierbas.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Hollywoodland


Se trata de una mirada a la trastienda del Hollywood dorado de los 50. Por un lado, un detective improbable y heterodoxo (Brody) investiga el posible asesinato de una estrella de capa caída (nunca mejor dicho). Por otro, vemos retazos de la vida de esa estrella (Affleck), cuya carrera ha empezado y acabado con la interpretación para la tele de Superman "el hombre de hierro que defiende la ley, la justicia y el modo de vida americano" (reconocen que son cosas distintas).
La peli comienza muy bien, tiene más estilo que gancho y se alarga innecesariamente, hasta hacerse casi aburrida. El director Coulter ha intentado demostrar que además de dirigir series sabe hacer pelis. Supongo que su objetivo era hacer otra "L.A. Confidential"; pero quizá hubiera necesitado más ideas o más tías buenas.

viernes, 22 de mayo de 2009

Memorias de un ultra.


Antonio Salas es el pseudónimo de un periodista que se ha dedicado a infiltrarse en sitios poco recomendables, para escribir varios libros sencillos de leer y muy interesantes. Hace unos años, leí "Diario de un skin", en el que mostraba con toda claridad la fuerte interacción entre las directivas de los clubes de fútbol (especialmente el Real Madrid) y los grupos violentos de las gradas.
Así que el otro día me compré de saldo "Memorias de un ultra", que es una biografía autorizada de un militante de extrema derecha, actualmente en prisión y arrepentido de pegarle a la gente. Lo que me atrajo es que se trataba de un ultra de Valencia y pronto reconocí muchos de los lugares o de las personas de las que hablaba (aunque les hubiera cambiado el nombre para evitarse demandas).
El protagonista del libro hace un recorrido que puede considerarse paradigmático. Como tantos otros niños de las clases altas valencianas que vivían en el Eixample, castellanohablantes y elitistas, participó activamente en la llamada "Batalla de Valencia". Ese terrorismo de "baja intensidad", unido a la miopía política del PSPV-PSOE y a otras circunstancias, permitió a la derecha lograr una serie de victorias simbólicas, que están en el origen de su actual hegemonía en Valencia.
Como otros muchos militantes de la extrema derecha española, el protagonista del libro fue evolucionando de un franquismo nostálgico a un fascismo neonazi homologable a los europeos. Y fue viajando de secta en secta, en ese oscuro mundo paralelo al mundo real. Al final acabó trabajando, como muchos de sus compañeros de locura en una famosa empresa de seguridad en Valencia. Patria y business, supongo.
Otra parte de la historia que me llamó bastante la atención es cuando el protagonista describe con pelos y señales la buena relación que mantiene con los presos etarras con los que comparte prisión. E inevitablemente, se le nota la admiración que les profesa. Supongo que en el fondo de su ideología subyace la necesidad de imitar al más fuerte, al más poderoso, al más violento. Que Dios les perdone.

martes, 19 de mayo de 2009

La sombra del poder


Se trata de un thriller muy bien construido, que mantiene la tensión a lo largo de toda la historia. Los dos protagonistas (Crowe y Affleck) son solventes y muy creíbles. Quizá el final de la peli, donde han metido algunos giros inesperados y ambiguos, deja un poco insatisfecho al espectador.
Trata de una investigación que llevan a cabo unos astutos periodistas sobre unos oscuros asesinatos, detras de los cuales está una gran corporación que va a lo suyo. Es decir, intentando asegurarse multimillonarios contratos públicos y privatizaciones, etc, etc. Como es ficción, al final triunfa la verdad y los malos son desenmascarados y la democracia resplandece.
Por desgracia, la realidad no es así. En nuestros días, lo público y lo privado se mezclan de manera inextricable. Vemos parte de las funciones públicas, adjudicadas a sistemas privados y vemos a las grandes corporaciones vistiéndose de legitimidad para decidir sobre los asuntos públicos. Y ya no existe prensa con capacidad para
denunciarlo, puesto que los grandes grupos mediáticos forman parte del poder, son el poder. Ya sé que no es nuevo; pero es lo que nos ha dejado la revolución neocon y quizá sea la última étapa del viejo sistema capitalista. Los amiguitos de Bush perpetraron el mayor asalto imaginable a los presupuestos públicos norteamericanos con el cuento de la "Guerra contra el terror" y nadie les pedirá cuentas jamás y eso que han llevado al modelo a la quiebra financiera. Y en nuestro pueblecico, lo mismo, pero con menos drama y menos espectacularidad. Esperanza Nixon Aguirre no responderá jamás de su red de espionaje pagada con fondos públicos ni los otros virreyes nos explicarán para qué sirve la enorme madeja de empresas públicas con consejos de administración privados que gestionan, para nuestro bien, los intereses públicos. The brave new world.

viernes, 15 de mayo de 2009

El crash de 2010 (Niño Becerra)


Me compré este libro por dos razones:
1) me llamó la atención el título (buena idea publicitaria)
2) tanto el nombre como la cara del autor me pareció curiosa (lleva una extraña barba tipo Abraham Lincoln).
Ya sé que todo esto no suena muy selectivo, ¿pero que le vamos a hacer? Lo cierto es que el libro es fácil de leer, incluso para un profano como yo y que tiene algunas ideas interesantes.
El autor defiende la tesis de que la crisis actual es, en realidad, un anuncio de una crisis mayor, que estallará el año que viene, cuando el PIB mundial sea negativo. Además, dice que la crisis no será una crisis de tipo cíclico, sino que será de tipo sistémico, del mismo modo que lo fue la crisis de 1929. Pero a diferencia de aquella, la crisis de 2010 será la última gran crisis del sistema tal cual lo conocemos. Desde 1950, la economía ha crecido casi ininterrumpidamente y el sistema ha ido adaptándose a las circunstancias para que las ventas nunca bajaran. En la última década, la expansión universal del crédito ha garantizado que la máquina no se parara. El autor afirma que del mismo modo que el final del siglo XVIII vio la transformación del mercantilismo en el actual sistema capitalista, la década 2010-2020 contemplará el final del sistema capitalista y su transformación radical en otro modelo, que todavía no está definido. Por supuesto, esta transformación se producirá en medio de graves trastornos sociales y medioambientales, los sistemas de protección social de los países del Norte dejarán de cumplir sus funciones y la conflictividad será muy grande en los países del Sur. O sea, que el libro no es muy optimista.Me han parecido interesantes y aclaradoras las explicaciones acerca de la evolución del sistema capitalista a lo largo de su longeva existencia. Sin embargo, me han parecido muy flojas las justificaciones de su predicción apocalíptica. No he encontrado la causalidad por ningún lado (dejando a parte el lugar común del fin del petróleo).
Es decir, lo típico de los catedráticos de economía: son cojonudos explicando lo que ha ocurrido; pero sus predicciones nunca son muy científicas, por mucho que las vistan de ciencia. Yo, por mi parte, le digo a mi padre que no venda el huerto.

miércoles, 13 de mayo de 2009

La guerra de las Salamandras.


Un amigo hispanoargentino, buen lector y mejor conversador, me recomendó encarecidamente este libro. Pero esta pequeña gran obra estuvo acumulando polvo en la estantería durante unas semanas. Y hoy, en las largas horas pasadas en la sala de espera del hospital, me la he leído y me ha impresionado profundamente.
El autor, el checo Karel Capek (la C se escribe con sombrerito) pasará a la historia por ser el creador de la palabra universal "robot". "La guerra de las salamandras" es, quizá, su novela más importante.
Se trata de una historia de las que llaman "distópicas", con un planteamiento buenísimo: en una lejana isla del Pacífico es descubierta una raza de salamandras inteligentes: pueden aprender a hablar y a usar herramientas. Capek nos cuenta como las salamandras son estudiadas, como son llevadas por el mundo y como son criadas para servir de nueva y utilísima fuerza laboral. En cada párrafo, a traves de una lucida ironia, Capek analiza la sociedad de su tiempo, y a la humanidad completa, con sus prejucios, miedos, avaricias. Nada parece sobrar en este agudo relato, en esta metáfora genial. Es lo mejor que he leído en muchos años sobre la estupidez humana. Las transformaciones que la presencia de las salamandras van a producir en el mundo son enormes; pero nadie parece darse cuenta, tan entusiasmados como están los capitalistas con obreros tan dóciles o los generales con soldados tan fieles.
Quizá si Capek hubiera escrito esto 10 años antes y si los capitalistas alemanes se lo hubieran leído, hubieran comprendido lo estúpido que era apoyar al nazismo incipiente. El buen Capek murió antes de ver la destrucción que las salamandras de verdad iban a causar.

martes, 28 de abril de 2009

2 estrenos


Desde el pueblo, me envía mi primo la reseña de dos estrenos:
"Monstruos contra alienígenas" es la última película de la factoría Pixar y siento decir que no está a la altura de sus predecesoras. No sé si será por todo el lío del 3D, que se ha llevado esfuerzos y dinero, o porque empiezan a estar faltos de ideas pero he visto una historia muy endeble, con poco fondo, con personajes que son puro cliché (la chica protagonista) o faltos del encanto de otras producciones similares, (todos los monstruos). El argumento es simple, da más para un corto que para otra cosa, y aburrido: una maruja el día de su boda recibe el impacto de un meteorito que la convierte en un gigante, a partir de ahí su vida se convierte en un infierno, reclusión junto con otros monstruos, hasta que un malvado alienígena quiere conquistar la tierra y el Gobierno (de los USA, por supuesto) recurre a ellos para salvar el planeta.
En resumen, un peligroso y aburrido paso atrás de Pixar que esperemos se corrija en su próxima producción.

La otra película no tiene nada que ver con las grandes producciones estadounidenses, es una sueca de vampiros, "Déjame entrar". Se aleja de todos los tópicos sobre el cine de vampiros, glamour, lujo, belleza, parajes preciosistas, superpoderes, ....Ambientada en cualquier ciudad de Suecia, en los años ochenta, nos cuenta una historia poco usual de relaciones personales, de soledad, de alcoholismo,de violencia y crímenes donde el vampirismo es solo una circunstancia más. Un niño acosado en el colegio, con padres divorciados, que pasa solo el tiempo conoce a una extraña niña que se convierte en su única amiga.
Es una película aspera, dura, que te deja un sabor muy amargo. Aléjense los palomiteros.

jueves, 23 de abril de 2009

The taking of Pelham 1,2,3 (Sargent, 1974)


Para celebrar el día del libro, vi una peli, un excelente thriller de los años 70, no demasiado conocido. Trata de un asalto con rehenes en el metro de Nueva York con un poquito de emoción y algunos tiros. No es pretencioso ni hay que lamentar demasiados efectos especiales o trucos. Y encima, hay dos grandes actores: Matthau y Shaw. Creo que después se hizo un remake con Travolta de por medio.
Al final de la peli, hubo algo que me hizo sentir cierto desasosiego. Viendo circular los vagones me acordé del accidente del metro de Valencia, del que pronto se cumplirán 3 años. Murieron 43 personas, lo que lo convierte posiblemente en el peor accidente de metro de la historia europea. De acuerdo a la especial idiosincrasia de nuestras autoridades públicas, tan serias y tan bien vestidas, no dimitió nadie.

martes, 21 de abril de 2009

Siete casas en Francia. (Bernardo Atxaga)


No olvidaré nunca lo placentera que me resultó la lectura de "Obabakoak" y de "Historias de Obaba". Me pareció una hermosa combinación de inteligencia y ternura, sin demasiadas concesiones al tipismo. Es posible que algunos críticos lo encuentren demasiado fácil, demasiado condescendiente con el lector; pero tengo la sensación que la ingeniosa manera en que Atxaga construía aquellas historias fue un cambio importante en la literatura española. De alguna manera, Atxaga fue el precursor del éxito de Cercas. Yo tendría después la posibilidad de caminar por los montes navarros de Isaba, donde Armendáriz situó la versión cinematográfica de Obaba. Después, leí "Un hombre sólo" y "El hijo del acordeonista", en las que se atrevió a tocar los problemas de su país. Son novelas más oscuras, más duras; pero también me gustaron, especialmente "El hijo del acordeonista". No sé si existe un memorial mejor de la transformación política y social de la Guipúzcoa rural bajo el franquismo.
Así que en cuanto me enteré que Atxaga sacaba nuevo libro, me propuse comprarlo. Fue fácil enterarse porque la poderosa editorial Alfaguara pone toda la máquina prisáica a trabajar cuando hay que hacer un lanzamiento. Y me lo he leído en dos ratos porque está más cerca del relato largo que de la novela. De hecho, incluso se me ha hecho corto y me ha quedado la sensación de que no ha resuelto totalmente la historia. Con todo el libro es muy recomendable. Tanto por lo narrado como por la forma de narrarlo.
En "Siete casas en Francia" ("Zazpi etxe Frantzian"), Atxaga ha cambiado totalmente de tema, de lugar y de época: el relato transcurre en el Congo belga, la colonia explotada directamente por el rey Leopoldo a principios del XX. El planteamiento es fascinante: los protagonistas son los oficiales y suboficiales de la gigantesca maquinaria colonial que organizó el rey para saquear las riquezas de aquel territorio ignoto y enorme (tan grande como toda Europa). Atxaga nos presenta a esos aburridos soldados belgas, franceses, portugueses, que echan de menos sus pequeños pueblos, a sus mujeres, que ahorran para una jubilación digna. Esos soldados son poetas, aficionados a la caza, fervientes católicos, alcohólicos... es decir son europeos. Son como podríamos ser cualquiera de nosotros. Pero sutilmente, sin estridencias, sin juicios morales, Atxaga, nos cuenta más cosas de la vida colonial en aquellas selvas oscuras ("siempre oscuras"). Hacemos un viaje a un reino de terror y comprendemos que antes que Auschwitz hubo muchos otros Auschiwtz creados por el colonialismo fuera de Europa. Los oficiales son dioses malvados, violadores, estafadores, pederastas, que reinan en un infierno brutal y desesperado, donde es más valiosa la bala con la que matan al nativo que no trabaja lo suficiente que la vida del nativo: "por suerte los responsables de Leopoldville no exigían el cadáver entero como prueba, dándose por satisfechos con una mano o incluso con un solo dedo; elementos menores que, una vez ahumados, podían enviarse por correo en un sobre normal y corriente". Un manto de hipocresía más tupido que la selva cubre este infierno: la colonización "civiliza": veremos obispos católicos bendiciendo a los negritos y periodistas celebrando el triunfo de ese negocio disfrazado de civilización, de esa pesadilla. Descubrimos que las tinieblas de Conrad llegaron desde este lado del mar.

martes, 7 de abril de 2009

Quemar después de leer (2008)


Los hermanos Coen nunca defraudan. Se ve que como son dos, se van compensando y siempre encuentran el tono justo a las historias. Así que incluso esta obra menor se ve con agrado. Han echado mano del monedero y han montado una comedia a base de estrellas rutilantes (ni más ni menos que Malkovich, Pritt y Clooney) y los han puesto a hacer de estúpidos. Es una comedia convencional de casualidades y líos, sin demasiadas pretensiones, que deja un buen sabor de boca y que inevitablemente recuerda a la formidable "Gran Lebowsky". No produce risas; pero sí sonrisas, que no es poco. La escusa es un chantaje chapucero, unos servicios de inteligencia en los que solamente trabajan idiotas y un gimnasio lleno de americanos obesos. Como es habitual en la mayor parte de las películas, tenemos una situación geográfica bien determinada (Virginia) y tenemos una mujer persistente y aparentemente frágil (McDormand); pero que al final es la única triunfadora de todo el lío. Para darle el contrapunto aparece como secundario Jenkins, al que también vimos el otro día. Hay que reconocerle que pone la cara más triste del negocio.

lunes, 6 de abril de 2009

The visitor. (McCarthy, 2007)


Bastantes medios norteamericanos la han calificado como "la mejor película del año". Y no van muy desencaminados. Se trata de una gran película que juega en dos planos. Por un lado, es una historia de personajes complejos y sutiles (es decir, muy reales). Por otro, es una película con contenido, con mensaje (es decir, de las que nos proporcionan coartadas en nuestra vida acomodada y facilona).
La historia toma como punto de partida a un profesor universitario viudo y aburrido (Jenkins) que se limita a dar sus clases (el menor número posible) y a beber vino. Como experto en las dos materias, os aseguro que el personaje está bien conseguido. No hay nada en la vida que le motive. Intenta llenar sus días aprendiendo a tocar el piano. Su rutina sin sentido cambia cuando le envían a Nueva York a una conferencia (curiosamente, sobre "Economía del desarrollo"). Vuelve al piso que tenía allí. Y se encuentra a los otros personajes, que son la Nueva York multicultural, la de los problemas reales, la de la vida, la de la supervivencia.
Lo veremos transformarse y lo veremos volver a vivir. Pero también veremos las historias angustiosas de los sin papeles, de los refugiados políticos. La administración Bush y la suspensión de las garantías legales funciona a toda máquina. Y el mérito de la película es que consigue transmitir lo inhumano del sistema sin grandes aspavientos, sin altavoces. Y para acabar de mejorar la peli, de pronto aparece la maravillosa Hiam Abbas y su rotunda belleza, de la que ya hemos hablado aquí en otras ocasiones. Es su primera peli en inglés.
Volvimos a casa un poco confundidos, un poco insatisfechos. La película había removido algo en nosotros. El sábado por la noche refrescaba.