Yo de mayor, quería ser economista. Un economista de esos que se inventa sistemas de ecuaciones diferenciales para modelizar la realidad, asustar a los políticos y convencerles de que implanten la tasa Tobin. Pero me quedé en contable... Por ello, tengo el vicio de comprar cuantos libros de divulgación económica veo. Y casi siempre me engañan. El último que he comprado ha sido "Lucro sucio", de un filósofo canadiense, que seguro que fuma porros. El libro aspira a ser una serie de refutaciones de falacias económicas "de derecha y de izquierda". Entiéndase derecha en el sentido de la tendencia hacia la máxima libertad de mercado y del capital, no al modo de la derecha española. Entiéndase izquierda en el sentido de la defensa del igualitarismo, no al modo de nuestra "izquierda". Así, el autor ataca, por ejemplo, la limitación de precios o de alquileres como "falacias de izquierda" o las ideas preconcebidas sobre la eficiencia del mercado, la inflac...