Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Andalucía

Haz las maletas.

En la redes de Musk reinan los bulos. En las tertulias de la tele, los que aspiran a tener un cargo en el cuarto Reich. Y en los bares y en las calles se empiezan a ver camisetas que nadie en su sano juicio se hubiera puesto hace diez años. Algunos llevan camisetas rememorando la 250 Infanterie-Division del ejército de Hitler. Ese ejército que causó una guerra en la que murieron más de 60 millones de personas, especialmente en la Unión Soviética. En España, donde siempre hemos tirado más a la poesía, a la 250 Infanterie-Division se la conoce por División Azul. En uno de los bares donde reposto, suele haber un cuarentón que lleva una camiseta con bastantes manchas. La camiseta luce una bonita rojigualda y el lema: "Esta es mi bandera. Si te ofende, te ayudo con las maletas". Dicho lema, todo hay que decirlo, no adolece de faltas de ortografía. El ligero sobrepeso del muchacho y sus horarios, parecidos a los míos, sugieren que vive de una paga, como mucha gente en mi barrio. ...

Mis pequeñas perras, Lara y Bimba, en el Museo del Prado (2)

Mis perritas, Lara y Bimba se pasean todas las mañanas por el Museo del Prado porque es de todos. Es público. Es de los españoles, de la humanidad y de la caninidad.  Cada vez que algo valioso pasa al común, a la universidad, como decían los antiguos, es un pasico adelante en el lento curso de la historia, esa fulana retorcida. El museo, como tal, fue fundado durante el reinado de Fernando VII (IV en Aragón). El llamado "rey felón", además de un pene grande y de un criterio moral pequeño, heredó la más formidable colección de arte pictórico de la civilización occidental. Afortunadamente, en 1814, decidieron dar cobijo a ese inmenso tesoro en el edificio que había diseñado Juan de Villanueva antes de la francesada. En 1869, tras la primera expulsión de los borbones (aplausos y vítores), se declaró el museo y su contenido "bienes de la Nación". Me gusta contemplar el "Agnus Dei" de Zurbarán. El maestro usó varias veces el motivo del cordero sacrifi...

Esta la canto en gaditano.

En un país normal, no hay ni reyes ni nobles. Y todos tienen lo que su esfuerzo y su ingenio les va dando. En un país un poco anómalo, hay reyes depuestos y nobles que prefieren no alardear mucho de sus títulos. Porque hay lindas guillotinas expuestas en las plazas públicas. No están para ser usadas; pero sí para recordarle a todo el mundo que " O povo é quem mais ordena ".  En un país anormal, como este, hay reyes y nobles que presumen de sus títulos. Países-mierda, es quizá el término exacto para esta clase de países anormales. En este país anormal, el rey viejo es un delincuente obsesionado por el sexo y los anormales le aplauden aún sabiendo que cobraba dinero por defender los intereses de otros países y que no pagaba los impuestos que tocaba. Y encima viene a chulearle al hijo, el rey nuevo. Pero todavía es más anormal la existencia de nobles y cortesanos, que no se avergüenzan de sus títulos rancios. Es más, se aprovechan de ellos para cobrar comisiones en las adminis...

Pelis de Paco Léon

Ya hemos reseñado aquí  alguna cosa del Paco León. El tipo podrá caer bien o mal (a mí me resulta un pelín empalagoso); pero no se puede negar que es trabajador. Los andaluces suelen ser gente muy trabajadora. En los últimos meses del 2017, hemos visto dos pelis suyas (en la tele y en el cine). En la tele pusieron la aplaudida “Carmina o Revienta”, su opera prima como director. Sorprendentemente, Merche no se durmió. Y a mí me entretuvo bastante. Cuando tienes una madre como la Carmina Barrios, tienes que hacer algo. O alcoholizarte, o contar chistes, o ser un artihta mu atareao , que es lo que eligió el Paco Léon. Fuimos al cine y elegimos “Toc toc”. Es una comedia que hubiera preferido ver en la versión teatral original; pero que no se me hizo aburrida. Los actores (entre ellos, el propio director) funcionan relativamente bien y los diálogos tienen su gracia.

La plaza del diamante.

A Merche se le ocurrió que fuéramos al teatro en la tarde del último domingo gris del año. Cuando supe que la protagonista de esta nueva versión teatral de la célebre novela de Rododera era Lolita, desconfié un poco. Supongo que muchos prejuicios rondaban por ahí. El traslado, siempre arduo entre lenguas hermanas, del catalán al castellano. La posibilidad de un monólogo aburrido e interminable. Y sobre todo, si no sería demasiado desafío para la hija de Lola Flores. Pues bien, Merche acertó y todos esos perjuicios se fueron a la mierda, en cuanto Lolita, sola en el escenario empezó a contarnos su vida. La vida de Natàlia, la “colometa” y de la senyora Natàlia. La historia de toda una generación de mujeres anónimas, cuya vida fue atravesada por un oscuro tren cargado de muertes y desolación. La historia de tantos silencios obligados y de tanto desamor y de tanta soledad que solo podía expresarse mediante el largo grito mudo pero ensordecedor con el que la protagonista nos hizo ...

La isla mínima.

Ha sido un mes de octubre silencioso, pasivo. Como si este calor extraño nos hubiera impedido ir más al cine, o hubiera subido las estanterías de casa y hubiera hecho inalcanzables los libros. No ha habido alimento para el espíritu ni entradas para el blog. En el entierro en Massarrojos, Juan me recomendó la peli con los argumentos: “es española, está técnicamente muy bien y la trama cuenta cosas”. Y tenía razón. Se trata de un thriller, que no defraudará a casi nadie.  Creo que la clave del asunto está en la coherencia y honestidad que se mantiene a lo largo de todo el metraje. No hay trampas. El principio es visualmente maravilloso y el director no engaña: va a jugar con la belleza del entorno natural en contraste con la maldad humana propia del género. Una y otra  vez, las más duras escenas transcurren en algunos de los sitios más hermosos de Andalucía, donde la naturaleza y el esforzado trabajo del hombre (de los jornaleros) han creado tanta belleza qu...

Blancanieves

Mal que nos pese, a pesar del olimpismo, de la movida y de Ferran Adriá, la imagen externa de España sigue basándose en gran medida en lo "andaluz". Pero en un arquetipo andaluz edulcorado y asumible. En ese arquetipo, los toros, el flamenco y ciertas representaciones de lo "popular" jugarían un papel central. Se construyó para el consumo exterior (e interior) un conjunto de modelos potentes: lo moruno y exótico en tanto que diferente a lo europeo, lo gracioso, en tanto que subalterno a una identidad "nacional" castellana. Esos temas ocultaban y siguen ocultando una realidad ofensiva: la brutal desigualdad en el reparto de la riqueza en el mundo rural andaluz, el clasismo en la sociedad sevillana, lo arcaico de muchas fiestas "andaluzas", como los toros. Personalmente, cuando hablan de la duquesa de Alba, me acuerdo de una boñiga y me indignan los latifundios de su familia, cuando escucho al Herrera, me parece un señorito gilipollas, cuando ...