Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Austria

La tregua

En una de las muchas asignaturas que he impartido en mis casi 30 años de docente, intentaba que los alumnos leyeran algunos libros que yo consideraba valiosos o sabios. Todavía no existía la IA para escribir un resumen rápido (o para poner un examen rápido) sobre un libro, así que confío que alguno de aquellos muchachos leyera algo y algo quedara en su mente o en su corazón. Aquellas asignaturas no se correspondían en nada a los grados en los que se impartían; pero mi antiguo jefe era un tahúr en esto de los créditos y la gestión docente. Sabía que yo era más de letras que de ciencias. Siempre lograba hipnotizarme, me dejaba hacer, yo me trabajaba las horas de clase, mientras que él se las apuntaba. Los compañeros me miraban con lástima y callaban y yo era feliz con mis manías de diletante y mis lecturas, y me iba estancando profesionalmente. Asignaba los libros según la última cifra del DNI, lo que no dejaba de resultar controvertido, al menos, en el caso del libro que reseño hoy. Se ...

Atlas de un maestro de ajedrez

Pocos ajedrecistas han tenido una vida más novelesca y novelable que Savielly Tartakower (1887-1956). Nació en la Rusia de los zares y se educó en Ginebra y en la Viena de los Habsburgo. Combatió en las dos guerras, en la primera para Austria, en la segunda, para De Gaulle. Tuvo varias nacionalidades, habló muchas lenguas y fue uno de los pocos supervivientes de esa Europa judía, culta, cosmopolita e irrepetible que destruyeron los nazis y sus cómplices, para siempre. Ahora vuelven con otras mañas; pero con el mismo odio al diferente y a la inteligencia y el mismo afán destructor. Como ajedrecista, Tartakower nunca llegó al nivel de Capablanca o Alekhine; pero se mantuvo durante 30 años entre los mejores del mundo. Fue uno de los protagonistas de la llamada revolución hipermoderna, que abrió nuevos universos a la teoría de aperturas, al cambiar la naturaleza de la lucha por el centro del tablero. Fue el autor de numerosos aforismos relativos a la práctica del juego, muchos de los cuale...

The royal game.

La famosa "Novela de ajedrez" de Stefan Zweig suele ser la primera obra literaria que cualquier lector occidental citará en relación al juego-ciencia. La imagen social del ajedrez, o mejor dicho, de los ajedrecistas, ha sido muy influida por esta novela breve. Muchos críticos la consideran la mejor obra del austríaco. Yo prefiero "Momentos estelares de la humanidad".  Zweig publicó "Novela de ajedrez" en 1941, durante su exilio brasileño. Se suicidaría poco después, desesperado ante los continuos triunfos nazis. Hace muchas vidas, vimos la peli " Farewell to Europe " sobre los últimos años del gran escritor.  Un trasunto del mismo Zweig, el misterioso doctor B. viaja en un transatlántico Nueva York-Buenos Aires. A los ajedrecistas, este planteamiento les traerá a la memoria las célebres olimpiadas de 1939, después de las cuales, varios jugadores europeos decidieron quedarse en Argentina. El doctor B. fue detenido por los nazis después del Anschlu...

Maus (Art Spiegelman)

Soy uno de esos tipos que, de vez en cuando, mete baza en los grupos de Whatsapp para avisar de que algún mensaje es un bulo. Obviamente, lo hacemos por vanidad, para demostrar que somos más listos o estamos mejor informados. Me consuela pensar que alguna vez habrá sido útil y alguien habrá aprendido que difundir noticias falsas es malo, azuza odios y prejuicios que solo pueden traer futuras desgracias. Muchos bulos pretenden desacreditar a los colectivos más indefensos: los migrantes, los diferentes, los distintos, los pobres; pero también al sistema, a la democracia liberal, esa que todos criticamos pero que nos protege a todos. El odio se disfraza de pueblo, de verdad y hay malos muy malvados sedientos de sangre, en alguna oficina o en algún club de tiro, esperando la gran revancha. La historia se repite, " Those who cannot remember the past are condemned to repeat it" decía el profesor George Santayana. Como recuerdo del viaje a Cagliari, me traje una versión en itali...

Momentos estelares de la humanidad

Seguimos con la historia, esa ropa de la que uno nunca puede desprenderse. He pasado buenos ratos en los últimos meses con la que pasa por ser una de las mejores obras de Stefan Zweig (1881- 1942). Ya reseñamos hace una vida su famosa “Novela de ajedrez”  Lo de ahora es un librito de pasajes históricos ordenados cronológicamente (de Cicerón a los esfuerzos del presidente Wilson tras la Gran Guerra). Descubro que precisamente la biografía novelada fue el género donde el judío vienés Zweig brilló más. Cosmopolita, humanista, lector insaciable, idealista… fue uno de los representantes de esa intelectualidad europea de entreguerras que desapareció para siempre con los totalitarismos y la catástrofe que trajeron. “Sternstunden der Menschheit ” (1927) presenta brevemente 14 momentos brillantes de la historia y la cultura de Occidente. La emoción que anima la prosa de Zweig atrapa en cada relato de principio al fin. Hacía mucho tiempo que no había leído párraf...

Tablas por segundos.

En algunos medios, se habla últimamente del holocausto. O mejor dicho, de los chistes malos sobre él. Si, después de tanto esfuerzo ,  todo lo que han podido encontrar para comprometer a los nuevos concejales ha sido esto, los humoristas yiddish que flotan sobre los cielos de Polonia y los caricaturistas republicanos de las cunetas españolas deben estar meándose de la risa. Aunque me temo que los que siempre han mandado en nuestras grandes ciudades confían más en inesperados accidentes de bicicleta como arma política que en rebuscar en las hemerotecas del mundo virtual. En las últimas semanas he leído esta novelita breve ambientada en el holocausto. Se trata de la obra más celebrada del judío lituano Icchokas Meras (1934-2014), uno de los pocos  supervivientes de aquella comunidad. De adulto, se dedicó a la ingeniería y a la literatura como hobby. Según la wikipedia, escapó a Israel en 1972. Supongo que compré el librito de saldo porque en la portada y e...

La segunda mujer (Kuma)

La primera vez que estuve en Marruecos, caminando alrededor del Tubkal, con 3 buenos amigos, el guía nos colocó en el grupo a una jovencita marroquí, de habla árabe. Durante varios días, dudamos sobre qué se escondía en todo aquello. La niña no se entendía bien ni con nosotros (en nuestra mezcla de francés y español) ni con los muleros (bereberes). Nos dibujaba corazoncitos y nos hacía carantoñas y nosotros no comprendíamos nada. Solo cuando se fue y tras mucho interrogar a aquel Ibraim y atar cabos, llegamos a una conclusión que nos epató. La niña estaba destinada a un matrimonio concertado con algún marroquí de Francia y nos la habían adosado para que se fuera haciendo a los europeos. Los cuatro entendimos que en la vida de esas gentes había muchas más oscuridades que las que habíamos vislumbrado en aquellas humildes casas del alto Atlas. Oscuridades detrás de antiguas puertas de madera, hermosamente decoradas; pero resecas y cerradas. Esta peli abre un poco una de esas...