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Mostrando las entradas etiquetadas como EEUU

La gran apuesta

Hay muchas maneras de contar una historia. Mejor dicho: a la misma historia se le pueden poner diferentes sustantivos y adjetivos. Por ejemplo, yo podría empezar a contar esta historia hablando del primer ministro islandés Geir Haarde al que vi en la tele en octubre del 2008. No entendí absolutamente nada de lo que dijo; pero me di cuenta de lo serios que se quedaron mis anfitriones. Y ese adjetivo, tratándose de islandeses, es mucho decir. Al parecer, el país estaba en bancarrota. Los bancos, que en los años anteriores habían ocupado el skyline de la humilde Reykjavik y que acarreaban fondos de inversión británicos hacia la economía estadounidense, habían quebrado. Al día siguiente, la sustantiva cena de carne de ballena y vino blanco me salió mucho más barata de lo que había previsto. La corona se había desplomado frente al euro.  Otra manera de contar esta historia es hablar del negro de Oklahoma con la camiseta sin mangas. No recuerdo qué monologuista creó esa imagen genial. Pe...

Causa justa

Muchos críticos cinematográficos consideran al "drama judicial" como un género en sí mismo. En esas pelis, lo normal es que los jueces sean justos, neutrales y sabios. Los abogados se afanan, casi siempre a contrarreloj, en buscar o rebatir pruebas y en convencer al jurado. Y al final, hay una sentencia lógica y consecuente que resuelve el drama.  "Causa justa" es un drama  de 1995 que tiene todos los ingredientes para ser interesante: manglares, calor, el racismo en los Estados Unidos, la pena de muerte y sobre todo, a Sean Connery. ¡Qué guapo era ese hombre! Ves cualquiera de sus películas y te haces gay o nacionalista escocés. Con mozos así, no me extraña que el Scottish National Party mantenga el 40% del apoyo electoral. La Chunta Aragonesista no pasó nunca del 15%. Se conoce que el bueno de Labordeta no era tan atractivo. Aunque, ahora que lo pienso, el diputado Jorge Pueyo sí que daría como el nuevo James Bond de la Ribagorza. No todo está perdido en el pequeñ...

La tregua

En una de las muchas asignaturas que he impartido en mis casi 30 años de docente, intentaba que los alumnos leyeran algunos libros que yo consideraba valiosos o sabios. Todavía no existía la IA para escribir un resumen rápido (o para poner un examen rápido) sobre un libro, así que confío que alguno de aquellos muchachos leyera algo y algo quedara en su mente o en su corazón. Aquellas asignaturas no se correspondían en nada a los grados en los que se impartían; pero mi antiguo jefe era un tahúr en esto de los créditos y la gestión docente. Sabía que yo era más de letras que de ciencias. Siempre lograba hipnotizarme, me dejaba hacer, yo me trabajaba las horas de clase, mientras que él se las apuntaba. Los compañeros me miraban con lástima y callaban y yo era feliz con mis manías de diletante y mis lecturas, y me iba estancando profesionalmente. Asignaba los libros según la última cifra del DNI, lo que no dejaba de resultar controvertido, al menos, en el caso del libro que reseño hoy. Se ...

"Negras o blancas" (17)

  Con cierto asombro, al empezar la octava temporada, Rafa Roca y yo contabilizamos más de 150 obras reseñadas en mi sección "Reseñas". Sigamos, pues, con el recuento.  En el primer programa de la octava temporada, el 2/09/2024, cité "Barbaric Genious", un documental que vi durante el verano. Ya habíamos hablado aquí de John Healy. No recuerdo si me llegué a comprar el libro que le hizo célebre "The grass arena". La portada aparece en mi memoria en flashes, como un sueño violento y alcohólico.  En los programas del 16/09/2024 y del 23/09/2024 hablé del documental, disponible en Youtube: "Booby Fischer against the world". Quizá el documental que mejor refleja al Fischer alienado de después de Reykjavik. Pero sobre todo me centré en la canción con la que finaliza el documental: "The ballad of Bobby Fischer", una composición country que capta, mejor que las imágenes la tragedia del genio de Brooklyn:    "I've traveled this world,...

"Romper el círculo" y "Soy Nevenka"

Después de la tormenta asesina y de la guerra civil en los Estados Unidos, volvemos a la pequeña política de nuestra aldea pequeña.  Parece que el errejonazo fue hace mucho tiempo; pero la dimisión del muchacho solo fue hace un mes. Con ese escándalo, quizás se cierra el ciclo que se inició en enero del 2020. Por primera vez en la historia de la España contemporánea, la izquierda se sentaba en el Consejo de Ministros. Pero los círculos no habían tenido tiempo de cuajar, las cloacas, a modo de sistema inmunológico del Estado, hacían su incansable labor de zapa, y además, llegaron una pandemia, un volcán, la tercera guerra mundial y las tonterías de profe de universidad del gran líder, que huyó un año después. Dejaba como albaceas a un equipo de funcionarios mas rositas que rojos y el encargo de tomar el cielo por asalto a unos muchachos con amplio vocabulario postmarxista pero con las paticas cortas y flojas. Los herederos hicieron lo que pudieron para obligar al pillo de Pedro Sán...

Civil war

Como soy un tipo puntilloso e idiota, no puedo evitar que me crujan los oídos cuando oigo a un dominicano referirse a los estadounidenses como " los americanos ". Ya sé que ese gentilicio que llama a una parte con el nombre del todo es de uso habitual en nuestra lengua común. Pero me resulta especialmente extraño en la boca de los herederos de los primeros y genuinos " americanos ". Dicho de otro modo, si hay alguien verdaderamente " americano " son los habitantes de La Española, los del Este y los del desgraciado Oeste. La Hispaniola fue el primer campamento de aquella gesta prodigiosa, la primera casilla de aquel brutal juego de la oca en busca del oro y de las especias, el primer capítulo de una masacre colosal, la primera contracción de aquel parto con dolor, mucho dolor. Me temo que la mayor parte de mis paisanos, los godos, no saben dónde está la isla aunque hayan venido de viaje de bodas a Punta Cana. La Española es una de las islas hermosas en medi...

A quiet place. First day.

Después de muchos descartes, me puse en la pequeña pantalla del avión esta peli del 2024. La señora francesa de la ventanilla veía "Dune" o algo así. Lo que me llamó la atención de "A quiet place. First day" fue el nombre de la protagonista: Lupita Nyong'o. Y acerté. Al menos con la chica, que también ha salido en la saga "Star wars". Sus grandes ojos brillaban en la semioscuridad del "Rio de Janeiro" de Iberia. Y me miraban a mí. Mientras veía esta peli de ciencia ficción-terror, me sentí triste; pero las pocas veces que la Lupita sonreía, me consolaba. Subí el volumen de los auriculares clase turista, como para acallar los pensamientos que iban y venían. Me sentía solo en ese avión atestado de gente cruzando el Atlántico y emitiendo muchos gases de efecto invernadero (la gente y el avión). Mis soledades y las soledades de la protagonista, juntos. Al menos, de vez en cuando, se adivinaba en su rostro aterrado una pizca de esperanza. La azafa...

La mano izquierda de Franco.

Pienso que la mayor anomalía de la historia española contemporánea NO fue la guerra civil. Al fin y al cabo, en muchos países menores de aquella desgraciada Europa hubo también guerras civiles. En Yugoslavia, desde la invasión alemana de 1941 hasta el triunfo total de Tito se produjo un todos contra todos más aterrador y brutal que el lío español. En Italia, desde septiembre de 1943 hasta la rendición alemana hubo una verdadera guerra civil entre los fascistas y los partisanos. En Grecia, con el apoyo de Gran Bretaña y los EEUU a un lado y de Tito, al otro, se produjo otra guerra civil que duró tanto como la española (de 1946 a 1949). Lo verdaderamente anómalo de nuestra tragedia es que el resultado de la guerra fue que el poder, todo el poder, acabó en manos de un general de las colonias.  En otras circunstancias, en España se hubiera producido una restauración borbónica con apoyo inglés, o bien, después de un involucramiento más activo con Hitler, una ruptura democrática en 194...

La tarde que Bobby no bajó a jugar (2)

En el ajedrez contemporáneo, como deporte profesional, hay un antes y un después de Fischer. El gran Bobby cambió la manera de entender la competición de alto nivel. Devolvió al juego la popularidad que había perdido en occidente. Lo hizo interesante, televisivo, humano. No hay aspecto del juego actual que no se haya visto influido por el campeón estadounidense.  En el contexto de la guerra fría, Fischer representó el papel del héroe solitario venciendo al estado soviético. De niño prodigio a campeón desaparecido. En lo que se refiere a los mitos sociales, su papel fue el del genio que vive aparte y frente a la sociedad: un Einstein más huraño y maleducado, un eremita que cada vez exige más salario por participar en los torneos. Un trastornado con el talento único y extraño que el ajedrez requiere.  Así que Fischer ha dado para toneladas de libros técnicos, ensayos, películas y literatura. No exagero cuando digo que una parte importante de lo que el juego ha inspirado en los ú...

La tarde que Bobby no bajó a jugar (1)

Domingo, 5 de octubre de 2008: " Se me hace corto el trayecto en autobús de Reykjavik a Selfoss. Me hipnotiza este paisaje fantasmal, sin árboles, sin vida, de brutales brillos volcánicos. La primera nieve del otoño reclama lo que es suyo. Me recuerda la tenacidad de esta gente islandesa, que ha permanecido en esta roca en medio de la nada desde hace mil años. Selfoss es el centro de la pequeña zona agrícola al sur de la isla. Los gigantes a los que pregunto se esfuerzan por ayudarme. Me señalan un camino de nombre impronunciable hacia el noreste. Camino durante un buen rato. El viento del Atlántico es cada vez mas fuerte y mas frio y mi sombra se alarga sobre el hielo. Me preocupa que la noche me atrape aquí; pero sigo andando a buen paso sobre el arcén blanco. Solo me reconforta que estas soledades infinitas y este frío me recuerdan la tierra donde nací. A lo lejos veo unas granjas y la silueta simple de una iglesia protestante. Mi corazón y mis pasos se aceleran.  ...

Políticos que no se presentan a elecciones: los nuevos medios y los jueces viejos (1).

Una vez más, las elecciones europeas me volvieron a dejar descolocado. El mundo va más rápido que mi mente y pasan muchas cosas de las que no me entero, o de las que no me sé informar. ¿Es mi opinión o es la opinión de los medios que leo, veo y escucho? Ya lo he contado en muchas barras de bar. El sábado antes de las elecciones del 2014, mi cuñado me dijo que seguramente votaría al de "la coleta". Yo no sabía quién era el de "la coleta". Lo cierto es que al día siguiente, el de "la coleta" y sus acólitos sacaron 1.250.000 votos y 5 eurodiputados. Hala, vente conmigo, cariño, que verás lo bonita y lo cara que es Bruselas. El cansancio social por la corrupción y la incapacidad de los partidos monárquicos para afrontar la crisis del 2008 se convertía en poder político y se iniciaba un período de esperanza. Y como reacción a esa esperanza popular, dentro del estado profundo, se empezaba a organizar una brutal reacción al cambio. Y yo, que me considero tan lis...

La mujer que no entendía el mundo.

Todo indica que la extrema derecha logrará muchos asientos en las próximas elecciones europeas. Las derechas tradicionales tendrán que dejar de ignorar a la serpiente que hay encima de la mesa. Los alemanes saben que la historia rima, se acuerdan de Von Papen y de Schleicher y son más prudentes. Pero aquí, en nuestra pequeña aldea, los madrileños piensan que se puede poner una vela a  Steve Bannon y otra a Marcial Mariel sin que pase nada. Error: los que realmente mandan, los cambiarán por otros guardianes más despiadados sin la más mínima duda. Y los nuevos guardas harán lo que sea necesario. Ya lo hicieron en el pasado y lo repetirán en la distopía que nos espera. Durante 60 años y debido a la amenaza de los tanques rusos y gracias la mantequilla yanqui, Europa vivió un largo consenso: la socialdemocracia no ponía en duda la economía de mercado y la democracia cristiana no cuestionaba los impuestos y el estado benefactor. Pero el mundo siguió creciendo (al fin y al cabo, es un gl...