Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Orwell

La fiesta de las salchichas.

Roberto comentó algo sobre la peli en un almuerzo. Así que cuando tuve que llevar a los muchachos al cine de Lorca, lo tuve claro. Y ellos también. Y resultó que la peli era más fuerte de lo que yo pensaba. Había más chistes y escenas sexuales de lo previsto. El resultado fue que a Antonio y a Ana no les gustó (se tapaban los ojos). A Lola, sí, y es que percibió que la cosa era muy adolescente y muy hormonal. Todavía no sé si hice bien llevándoles a verla; pero yo me lo pasé en grande. Espero no haberles traumatizado demasiado. Quizá de adultos se acuerden de esa salchicha que dice palabrotas y sueña con penetrar al panecillo, de ese irrigador vaginal enloquecido o de ese plan de pita que espera ser empapado por muchos aceites de oliva virgen. Los alimentos y productos del  supermercado “Shopwell’s” esperan que “los dioses” los elijan y los lleven a ese paraíso soñado. Descubrirán que la realidad ahí fuera es algo tan terrible que no puede ni imaginarse. O sea, que la...

Enemigo público.

Vimos en el canal temático AXN esta película de finales de los 90. se trata de un thriller típico de Tony Scott: entretenido, caro, rápido, desordenado y vacío. Son unos tipos muy malvados de la Agencia de Seguridad Nacional, que aprovechan los fabulosos medios tecnológicos de los que disponen para molestar a un honesto abogado (perdonen el oxímoron). El argumento no tiene demasiada lógica ni la peli demasiadas pretensiones; pero los dos protagonistas (Will Smith y Gene Hackman) son solventes. La peli sirve para plantear el viejo debate acerca de la salvaguarda de la intimidad y del poder de los gobiernos (especialmente del norteamericano) para controlar las comunicaciones. De hecho, el título original es "Enemy of the state" , que no es exactamente "enemigo público". "Bienvenido al mundo feliz de Huxley" le dice Hackman a un incrédulo Smith. La mayor parte de la población no sabe nada de la vigilancia a la que están sometidas nuestras llamadas de teléfon...