Sant Jean de Pied de Port, Donibane Garazi… ¡Cuántas veces he pronunciado ese topónimo con deleite de lingüista! San Juan de Pie de Puerto, la capital de la Baja Navarra, siempre mirando al sur, hacia los Pirineos. San Juan es precisamente una de las puertas de la muralla y por ello, los caminos de Santiago del occidente francés afluyen a ella, para cruzar Roncesvalles-Orreaga. Los del sur, desde la Provenza e Italia, cruzan por la otra gran puerta: Somport, el summun portus aragonés. El obispo Teodomiro y Alfonso II tuvieron una brillante idea hace más de mil años. La corriente que, desde siempre, había llevado a los celtas hacia el fin del mundo, siguiendo al sol, arrastró a artesanos, campesinos, prostitutas y anacoretas hacia la improbable tumba del santo. Y los reinos hispánicos se poblaron y crecieron. En las huellas de aquellas gentes nacían ciudades y estados que cambiarían el mundo. Se construyeron puentes y catedrales, que aún hoy asombran. Siempre hacia occidente. ...