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Mostrando las entradas etiquetadas como acción

El correo

Noto, con cierto sentimiento de culpa, que no he publicado nada en dos meses. Agosto y septiembre se fueron casi sin dejar huella, como unos ladrones astutos, como un amante canalla, que no se queda a desayunar. La guerra perdida contra el tiempo que solamente los héroes verdaderos saben ganar. Yo no soy ningún héroe, solo aspiro a sacudirme la pereza. Me obligo a retomar el blog y para ello, reseñaré las últimas pelis que hemos visto.  "El correo" (2024), de Daniel Carpalsoro cuenta la historia de un chaval de Vallecas, un bigardo espabilado que se dedica a transportar dinero en efectivo desde la España milagrosa a las bancos y joyerías belgas, donde lo lavan y lo dejan hecho un primor de blancura. Ya sé que dicho así, suena a la trilogía "Transporter" de Jason Statham; pero Carpalsoro ha sido honesto. Ha hecho una cosa entretenida y sin pretensiones.  El primer acierto de la película es el ritmo. Del inicio al fin, las cosas ocurren porque sí, porque estamos vivos...

Durante la epidemia (6): "Un cuento chino".

Por alguna razón, una de las escenas iniciales de la peli "Contagion" (Soderbergh, 2011), se me quedó grabada. Reseñé la peli aquí . Más que el resto de la peli, con demasidas caras guapas. En la escena, ya se apuntaba a la mutación de virus entre diferentes mamíferos como posible fuente de una pandemia. Efectivamente, el SARS covid del 2002 procedía de las civetas y el H1N1 del 2009 procedía, al parecer, de los cerdos. En "Contagion", hacen proceder al nuevo virus de los murciélagos.... "Que toda la vida es cine y los sueños, cine son..." cantaba.  Durante este mes extraño han corrido por las redes todo tipo de bulos. Casi todos ellos relacionados con el conflicto latente entre los USA y China. "The Chinese virus" dice el payaso. Yo me quedo con la hipótesis más simple: la de la peli. Seguramente, China ha mentido acerca del verdadero número de muertos y trató de ocultar la historia durante las primeras semanas; pero después ha empezado a g...

"El último jedi" (penúltima entrega, de momento)

Mi sobrino me preguntó con su sonrisa pícara: “Entonces, ¿van a hacer una peli de estas, cada Navidad?”. En realidad, quería decir lo siguiente: “¿Cada Navidad me vas a llevar al cine y me vas a comprar palomitas y una fanta de naranja?”. La respuesta es que sí lo haré. Aunque la saga se esté haciendo cada vez más aburrida y pueril y se parezca a un culebrón sin sentido. Y es que hay que llevar al cine a los muchachos, los sueldos de los ejecutivos de las multinacionales no se van a pagar solos. Lo llevé a ver la octava entrega de la serie (y segunda de la época Disney): un tostón edulcorado. Un Mark Hamill acartonado hacía de sí mismo (Luke Skywalker). La Carrie Fisher (Princesa Leia) ha envejecido mejor; pero intentaba moverse poco para no romperse. Hay muchas idas y venidas por el hiperespacio y algunos trucos con la fuerza; pero la cosa sigue decayendo. Y nuestra infancia “…a long time ago in a galaxy far, far away” Uno de las pocos temas que me interesan es cómo se han aña...

Películas de marzo.

Ya ha pasado un marzo de afanes y prisas. Donde el trabajo y la competición se llevaron mucha energía. El otro día leí una pintada que decía: "¿Cuánta vida te cuesta tu salario?" Marzo se me llevó mucha vida, que espero recuperar en abril. Y claro, el blog, sin tocar. Como penitencia, como punto de inflexión, como disciplina narcisista, hago reseñas breves de lo que he visto en estas 5 semanas sin escribir nada. En el cine, vimos "Moonlight", la gran sorpresa de los Óscar. También nos sorprendió a nosotros. Mi compañera de trabajo, Sandra, con la que coincidimos en la sala, decía a la salida con visible complacencia: "vaya, vaya con la academia". Y es que es  una peli sobre minorías en minorías. Y rematadamente bien hecha, que crece según avanza el drama y atrapa a cualquier persona con algo de sensibilidad. Y es que este negocio de las emociones se inventó allí. Y para seguir con las minorías, en la tele vi la peli de acción "Gangster squad...

Visto y leído en verano.

Fue una primavera larga, seca y pesada y ha sido un verano de soles y montañas, lejos del mar. Y el blog desatendido. Intentaré recordar algo lo que leí en ese tiempo y las películas que vi, asumiendo que algo se me olvidará y que mis juicios serán injustos por lejanos y por forzados. Entre mayo y junio, leí “Los besos en el pan”, la publicitada novela de Almudena Grandes. Se trata de una novela coral sobre un tiempo colectivo: el de la gran crisis que no acaba (ni acabará). Las distintas generaciones de una familia y las distintas familias de un barrio viven la vida nueva después de los años del boom y de la tontería. Ha llegado el paro, los ninis y el cierre de los servicios públicos. Y los más mayores recuerdan otros tiempos, parecidos pero distintos: “Cuando se caía un trozo de pan al suelo, los adultos obligaban a los niños a recogerlo y darle un beso antes de devolverlo a la panera”.   Supongo que la Grandes quería escribir algo como “La Colmena”; pero “L...

El puente sobre el río Kwai.

Para preparar algo de material para una clase, vi este clásico de casi 2 horas. Y se me hizo un poco aburrido. Espero que no les pase lo mismo a mis alumnos con los fragmentos que quiero extraer de él. En la historia, hay dos tramas que transcurren en paralelo: la construcción del puente por los prisioneros británicos dirigidos por el coronel Nicholson (Alec Guinness) y la destrucción del puente por un comando (William Holden). “Hacer y deshacer, todo es hacer”, decía mi madre. La trama interesante es, obviamente, la del puente. Especialmente, los cambios de actitud que los dos coroneles, el británico y el japonés (Sessue Hayakawa) experimentan, para adaptarse al otro y para acercarse a sus objetivos. Líderes astutos; pero dispuestos a sacrificarse por un objetivo superior a la propia vanidad. Ya no quedan de esos. La peli fue rodada en el contexto de la caza de brujas, con lo que el guión (sobre una novela del inclasificable y casi desconocido Pierre Bouelle ) tuvo var...

Star Wars.

Estas navidades han sido las de Star Wars. Llevé a mis sobrinos al estreno del llamado “Episodio VII. El despertar de la fuerza”. La edulcorada continuación que ha hecho la Disney de la saga que compró a Lucas. Y vimos en la tele la trilogía original (las renumeradas como IV, V y VI). Con placer, pude observar cómo la historia les atrapaba de peli en peli y cómo esperaban ansiosos que empezara cada noche la siguiente.  Estaban tranquilicos en el sofá y yo descansaba de la ardua tarea de canguro. No se quejaron de que el “Episodio VII” sea casi una copia del “Episodio IV” o de que los efectos especiales de las primeras no cumplan los estándares de hoy. Las idas y venidas de los Skywalker y de Solo y su novio Chewbacca, y de sus primos y de sus nietos les gustaron mucho. Igual que a millones de niños y adolescentes cuando se estrenó la original “Guerra de las galaxias” en 1977 o las dos siguientes en el 80 y  en el 83. Recuerdo con cariño la primera, que leí en un comic a...