Una fotografía excelente y unos actores simpáticos evitaron que la peli se me empalagara. Se trata de una comedia romántica y de moraleja previsible, basada en unos viajes en el tiempo. La cosa no es muy original y no aguanta unos análisis muy profundos; pero Rachel Mc Adams es preciosa, el director Richard Curtis sabe manejar los tiempos de la historia y viene bien que, cada cierto tiempo, alguien te diga: Carpe Diem.