martes, 30 de octubre de 2007

Fahrenheit 9/11


Anoche volví a ver "Fahrenheit 9/11", de Michael Moore. Aunque la habíamos visto en cine, regalaban el DVD (sólo en castellano) en la campaña de lanzamiento del diario Público (cada uno, lo suyo). Aunque me gustó más "Bowling for Columbine", "Fahrenheit 9/11" se deja ver. Moore no sabe escribir; pero sabe hacer documentales, es divertido y ligero, sabe elegir la banda sonora y no le importa hacer un poquito el ridículo para que cualquiera le entienda. Eso sí, hay que tomarse "Farhenheit 9/11" con sentido del humor, porque si uno asume los mensajes que está mandando, no podría dormir. El documental se ensaña con las evidentes carencias intelectuales de Bush III, al que el tribunal supremo declaró presidente en el pucherazo del 2000. Memorable es la secuencia en la que le comunican que "el país está siendo atacado" y el pobrecico sigue con los niños y con el libro "Mi mascota, la cabra". La voz en off nos explica: "no hizo nada, porque nadie le dijo lo que tenía que hacer". Ahí radica uno de los mensajes principales: otros deciden en función de sus intereses, y en contra de los intereses del pueblo norteamericano. Esos otros (las corporaciones Carlyle y Hulliburton o Cheney) ya tenían diseñado el golpe de timón: la nueva formulación del imperialismo. El ataque terrorista del 9/11 fue la gran coartada, la gigantesca cortina de humo que hizo llorar a los norteamericanos y les nubló la vista. Moore retoma una de las ideas de "Bowling for Columbine": atemoriza a la población y podrás hacer lo que quieras: aprobar los presupuestos que quieras, restringir derechos y mantenerte indefinidamente en el poder, aunque tu familia sea amiga de la familia de Bin Laden.

lunes, 29 de octubre de 2007

Los detectives salvajes


Hacía tiempo que no me leía una novela larga. Y hacía tiempo que la literatura no me impactaba tanto. Acabé el sábado "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño He disfrutado muchísimo con esa novela. Y eso que mi pobre cultura literaria se perdía buscando esquemas o caminos conocidos para orientarme. A veces era Borges el que resonaba, otras me parecía leer novela negra, o quizá poesía, o quizá filosofía. Pero no, andaba perdido, todo me parecía nuevo y asombroso e inclasificable. Cada vez que retomaba la lectura me encontraba páginas más interesantes que las anteriores y sin nada que ver con ellas. Y cada fragmento podría ser un digno relato breve y cada historia podría ser el germen de una nueva novela. El autor chileno consigue que el lector tenga la sensación de que ha leído una historia global. La historia completa de la literatura latinoamericana, o la historia total del exilio chileno o el reflejo completo de la vida en México DF. El autor consigue transmitir la sensación de que todas las piezas del mosaico acaban organizándose de manera prodigiosa y de que cada expresión, cada frase son las justas, las exactas. También por recomendación de Miguel, mi librero, ya había leído otras cosas de Bolaño: "Estrella distante" y "Las putas asesinas"; pero aunque me gustaron mucho, "solo" se trataba de una novela breve y de un libro de relatos, respectivamente. "Los detectives salvajes" es tan diferente a todo lo demás que conocía que todavía ando un poco perplejo.

viernes, 26 de octubre de 2007

Exposición de H Giger


He visitado la exposición de Giger en la Universidad Politécnica de Valencia. Al parecer, se trata de la primera vez que el artista suizo expone en España y ha levantado bastante expectación. Es el diseñador formal de Alien, el octavo pasajero. Supongo que la enorme repercusión de la película hará que siempre se le vincule a ese icono.
Pensaba que la exposición me iba a impactar más. Al fin y al cabo, han usado de reclamo la "cabeza original"a modo de reliquia terrorífica (todas las reliquias tienen algo de terrorífico). Las creaciones de Giger son oscuras, amenazadoras, combinan formas procedentes de la biología: (huesos, piel, traqueas) con formas procedentes de la técnica (bielas, cables, metal) en seres biónicos o alienígenas. He advertido lo influyente que ha sido en varias áreas artísticas, especialmente el cómic. Me ha recordado algunas historias de ciencia ficción que leía en uno de los tebeos de mi adolescencia: CIMOC. Durante un tiempo yo también dibujé naves guerreras surcando el espacio, de formas vivas y óseas.

martes, 23 de octubre de 2007

Antiguas recomendaciones.

He recordado que en una página vinculada a mi trabajo, ya hice unas recomendaciones de algunas películas (Brazil, Mystic River, Plácido, Melinda y Melinda). Las incorporo a esta bitácora.

lunes, 22 de octubre de 2007

Un día más con vida.


!Cuánto me gusta Kapuscinski¡ En cuanto veo algún libro suyo que no tengo, lo compro y lo leo con placer y atención. "Un día más con vida" (Anagrama, 2003) recoge las impresiones del periodista polaco durante los turbulentos días de la independencia de Angola. Noviembre de 1975: mientras las últimas tropas del ejército portugués abandonan el gigantesco país sudafricano (seguidos por cientos de miles de colonos blancos aterrorizados), la guerra civil entre el MPLA, el FNLA y UNITA alcanza un punto álgido. Comienza la intervención a gran escala del ejército de la Republica de Sudáfrica y de los voluntarios cubanos. El conflicto por el control de Angola y sus inmensas riquezas se cobraría más de un millón de muertos a lo largo de 25 años. En todos y cada uno de sus libros, Kapuscinski consigue transmitir con unas pocas descripciones y trazos lo cruel y horrible de las guerras y el poder, la imagen certera de la miseria o el abandono; pero también lo hermoso que guarda el alma humana independientemente de la raza, de la religión o del país que sea.

El último rey de Escocia


Este fin de semana vimos, comprándolo por cable, "El último rey de Escocia", (2006) de Kevin MacDonald. No nos gustó. El personaje del doctor Garrigan, interpretado por James McAvoy, nos pareció plano, tontorrón y demasiado ingenuo. Forest Whitaker sobreactuaba para interpretar a Amin y no podíamos evitar recordarlo en otros papeles sin ninguna relación con el terrible dictador ugandés. Ha sido una sorpresa para mí descubrir que ha ganado varios premios por ese papel. La película se pierde en un tono facilón y pastel. Y parece que tenga que recurrir a algunas imágenes brutales para recordar al espectador que se trata de la historia de Idi Amin, uno de los más mostruosos tiranos (y ya es decir!) en el África postcolonial. Estoy casi seguro que la novela de Giles Foden es mejor.