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El último rey de Escocia


Este fin de semana vimos, comprándolo por cable, "El último rey de Escocia", (2006) de Kevin MacDonald. No nos gustó. El personaje del doctor Garrigan, interpretado por James McAvoy, nos pareció plano, tontorrón y demasiado ingenuo. Forest Whitaker sobreactuaba para interpretar a Amin y no podíamos evitar recordarlo en otros papeles sin ninguna relación con el terrible dictador ugandés. Ha sido una sorpresa para mí descubrir que ha ganado varios premios por ese papel. La película se pierde en un tono facilón y pastel. Y parece que tenga que recurrir a algunas imágenes brutales para recordar al espectador que se trata de la historia de Idi Amin, uno de los más mostruosos tiranos (y ya es decir!) en el África postcolonial. Estoy casi seguro que la novela de Giles Foden es mejor.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Es impresionante, lo pero es que es real
Ángel Miguel ha dicho que…
Acabo de ver la película y todavía la estoy rumiando, pero si os doy la razón en que el personaje del doctor es ingenuo y tontorrón, pero teniendo en cuenta que es un veinteañero a mi no me chirría demasiado, pensar simplemente en los jóvenes que conozcáis con esa edad...
Forest Whitaker se ha beneficiado de la corriente actual del mundo del cine, como hemos visto en las últimas entregas de los Oscar, premiar las buenas imitaciones, no hay nada más detrás.
También estoy con vosotros en que recurre a trucos muy truculentos y muy fácilones para dar un falso dramatismo, más bien tremendismo, a la película y horrorizar a los espectadores recordándoles que Idi Amin fue un personaje real.
En general me ha decepcionado la película y creo que adolece de un buen ritmo narrativo. No sabes cuanto tiempo pasa, si son semanas meses o años, no sabes donde estás ni si Amin se vuelve un monstruo de la noche a la mañana o si es un lento proceso. Flojica.

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