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Mostrando las entradas etiquetadas como comedia

La sospecha de Sofía

Merche no aguanta demasiado tiempo en casa. Acabábamos de volver del Teruel de Teruel; pero insistió en ir al cine. Nos comimos unos bocatas con poca gracia y entramos a la vacía sesión de las 22:30. Soy un facilón. La película se basa en la novela homónima de Paloma Sánchez-Garnica. Es una historia de espías y de gemelos que se intercambian. Y como decorado, la España de los 60 y la Alemania Oriental. Da la sensación de que a alguien, en algún despacho madrileño de esos donde se manejan los dineros para lo de la cultura y el postureo, le gustó mucho la novela. Y le apeteció una película con mensaje sutil: Franco era malo; pero los comunistas aún eran peores. Y una vez más, ha quedado demostrado que no siempre sale una peli digerible de una novela que se vendió bien.  Es lo que tienen las historias de gemelos, que son difíciles de creer.  Siguiendo con obras maestras ambientadas en los 60, me viene a la memoria una de las últimas películas protagonizadas por mi paisano Paco...

El secreto de Santa Vittoria.

Golpe de estado en los USA, yo no encuentro el boli, Hitler sigue matando niños en el gueto de Gaza, estas peras de San Juan no tienen ningún sabor, a Macron le pega su mujer, las materias primas se van acabando y la única receta es aumentar el presupuesto militar para la gran rapiña final. Solo nos queda la ilusión de que cuando Bildu, ERC o Pueyo, el de Fonz, fuercen al camarada Pedro a convocar elecciones, el año que viene, la candidata a la presidencia del gobierno sea la madrileña, a ver si se dan el gran batacazo, nos reímos mucho y ellos aprenden de una vez qué es España (y Portugal). Cuando uno envejece en tiempos tan oscuros, se aferra como un aterido náufrago a sus viejos cánones, a sus libros y pelis preferidas. Nos encerramos en nosotros mismos, en nuestras listas y en nuestros hábitos. " En tiempos de tribulación, no hacer mudanza " recomendaba el santo soldado de Loiola. Y muy arriba entre las películas de mi canon está "El secreto de Santa Vittoria" (...

El robo del siglo

  Aviso: La siguiente entrada contiene bastantes autocitas. No tantas como las de los artículos de algunos magníficos rectores. Aunque México es el país más importante de entre todos los de lengua castellana (incluyendo a España), Argentina guarda para sí cierta primacía  "poética",  por así decirlo. Durante la mayor parte del siglo XX, Argentina fue el centro de la cultura española e hispanoamericana, el lugar de las ideas y del discurso. La palabra y el trigo, si nos ponemos nerudianos. De Argentina venían los libros y los barcos que saciaban muchas clases de hambre. El paraíso del idioma, las vacas en los pastos infinitos. Borges, Cortázar, Sábato, Quino, Bioy Casares y me pueden cambiar el orden del canon y poner delante a las vacas, si así lo desean. En otras entradas de este blog ya hemos citado cierto tipo de símbolo: la Olimpiada de ajedrez de 1939, que sirvió a muchos jugadores europeos para escapar de la pesadilla fascista. Argentina era la redención de los judí...

La Vaca

Ahí va la reseña a la tercera comedia. Y el final de mis estúpidas divagaciones sobre la risa y la sonrisa. ¿Cuál es la obra cómica que más ha influido en la cultura contemporánea? Habrán oído hablar de ella, aunque casi nadie la haya leído. De hecho, yo solo conozco personalmente a uno que lo ha hecho. Y creo que está en la cárcel por participar en alguna mani de la PAH. Así que casi nadie sabe que la obra que digo es un cachondeo, un despelote, una risera tan grande que acabas llorando de pena, después de haberte cagado de la risa... Se trata de "El Quijote", por supuesto.  Cervantes la comenzó como un chiste breve, como una comedia corta y absurda. Imaginen al tonto del pueblo con un bidet en la cabeza que habla como supuestamente hablaban los caballeros de hace mil años, vagando por tierras de nadie, disfrazado con el camisón de su abuela, sin objetivo, sin sentido. O mejor dicho, con todo el sentido del mundo: el de hacer el bien y parar desahucios. ¿Es para reírse o no?...

Menudas piezas

Vayamos con la segunda comedia, que vimos en el cine. Casi todas nuestras opiniones se ven influidas por la importancia que le demos al concepto "clases sociales". Para algunos, la existencia de las clases lo explica todo o casi todo en nuestra sociedad. Y reducir las desigualdades entre esas clases se convierte en la misión de sus vidas. Muerto Dios, inventemos nuevas religiones.   Aunque no soy practicante, soy creyente. Y a veces, rezo: "Freeman and slave, patrician and plebeian, lord and serf, guild-master and journeyman, in a word, oppressor and oppressed, stood in constant opposition to one another, carried on an uninterrupted, now hidden, now open fight.. " Si a esto añadimos que también soy ajedrecista; pues resulta evidente que esta comedia recién estrenada me tenía que gustar bastante. Para otros, todo eso de las diferencias y las injusticias y la avería del ascensor social es el aburrido berrinche de los vagos. Ya saben ustedes," yo no veo ni p...

Un hipster en la España vacía.

Reseñaré tres comedias que hemos visto últimamente. Y me permitiré divagar sobre la naturaleza del género, como supuestamente hizo Aristóteles en el libro perdido que busca Guillermo de Baskerville en "El nombre de la rosa". Vamos con la primera película. Yo habría olvidado casi inmediatamente el arranque de esa peli. Merche hacía zapping en Netflix y me pareció oír que la historia transcurría en un inexistente pueblo llamado "La Cañada del Infante" o algo así, ubicado en la inefable provincia de Teruel. Y siempre que oigo esa hermosa palabra: "Aragón", atiendo. Así que levanté la vista del móvil y le dije que quizá deberíamos intentar ver esta comedia española de casi 100 minutos de metraje, dirigida por el exitoso Martínez-Lázaro ("La voz de su amo", "13 rosas", "Ocho apellidos..."). El argumento, más o menos, es el siguiente: hay un chico idealista y finico (Lalo Tenorio) que se supone que se dedica a las políticas sobre la...

Que nadie duerma.

Me gustó mucho la manera en la que comenzaba su crítica Alberto Corona en Infolibre.es   Citaba "Aquí no hay quien viva". En un viejo capítulo de la serie, Emilio (Fernando Tejero) le decía al personaje de Belén (Malena Alterio): " Tú eres casi lista y casi guapa. O sea, del montón. Del montón bueno ”. Y creo que los hermanos Caballero y sus colaboradores habían dado exactamente con la clave: la Alterio es tan, tan del montón que todo lo hace creíble. Con otra protagonista, este remedo madrileño de "Taxi driver" hubiera sido un tostón. Con la Alterio, la peli es una comedia negra que engancha y emociona. Y casi todo emana de la normalidad de la protagonista.  Malena representa a la chica que conociste en la cola del paro, a la compañera del insti que te gustaba algo; pero no mucho, a la amabilidad de la gente común, a las pequeñas alegrías y los grandes problemas, sin tremendismos ni abundancias. Es la chica que te podría acompañar a un museo, aunque no suele i...

El ascenso.

Ardua tarea la de encontrar una peli que nos guste a los cuatro (a Merche, a las dos perritas y a mí). Pero el dios Netflix nos regaló esta comedia romántica, simpática, fantástica y exagerádica. Un negro de una banlieu parisina quiere impresionar a una chica. Y en lugar de hacerse rapero o narco o matar un dragón de extrema derecha, decide subir el Everest. Como hacen los ricos que están en forma; pero sin dinero y sin entrenar. Y lo gracioso del asunto es que lo consigue. Y además se hace famoso en su barrio y la chica cae rendida a sus pies. Con esa sonrisa senegalesa, el final era predecible. Lo raro era que no lo hubiera conseguido. Cuando ya me quité el sabor a miel de mi boca de blanco triste, empecé a darle vueltas a la impostura. Yo me he imaginado muchas veces a mí mismo, subiendo sofocado, clavando trabajosamente los crampones en la infinita cascada de hielo de Khumbu y he visto, sintiendo el vértigo, las aglomeraciones en el Escalón de Hillary. Así que lo que no puede ser n...

Eso que tú me das....

El cine ha muerto ¡Viva el cine! La pandemia está cambiando muchas cosas. Y a las salas de cine les quedaba poco resuello. Antes, íbamos a los Babel dos veces cada tres semanas, ahora tenemos HBO, Prime Video y Filmin en casa. Y ya le estoy pidiendo a mi cuñado una cuenta de Netflix. Sofá, series y multinacionales proveyendo todo lo que necesitáis, humanos de clase media-alta. Pero no solo son las salas de cine las que cerrarán o se reinventarán, sino el concepto mismo de película. Las películas tradicionales han vivido un amortajamiento de 15 ó 20 años, que se está completando ahora. Las series se quedarán con lo bueno de las pelis de toda la vida y lo masticarán y lo regurgitarán para el Panem et Circensis de la distopía a la que vamos a toda velocidad. Lo último que vimos en una sala, la de los cines del Aqua, fue "Eso que tú me das". Es la entrevista que el gran Jordi Évole le hizo a un moribundo Pau Donés. La vida y la muerte, siempre juntas, en el año de la muerte, 202...

Si yo fuera rico.

Más por contentar a Merche que a los sobrinos, fuimos a ver este promocionadísimo remake al Centro Comercial de Lorca. Los chavales, en plena transformación mental y física, están más interesados en todo lo que rodea al cine (comida basura, bolera, compras) que en la peli en sí, que ven como una cosa ajena, para señores mayores, un tributo a pagar a cambio de la tarde del domingo fuera de casa. Merche la había visto muy anunciada (Telecinco, Movistar....) y supongo que necesitaba reir, o al menos, sonreir una vez en esta navidad inacabable. Yo no tenía demasiadas esperanzas, después del periodo infame con el que nos han zaherido las últimas comedias españolas (huyan de "Lo dejo cuando quiera", "Lo nunca visto" o "Taxi a Gibraltar"). Y efectivamente, la peli es plana, previsible y tirando a sosa. Pero como ya iba vacunado, no me enfadé con esta historia sencillita que cuenta lo que todos nos hemos planteado que haríamos si nos tocara la lotería (¿A quié...

Cierta idea de la felicidad.

Vimos dos películas de cine en la primavera que me sugirieron cierta idea de la felicidad como la capacidad para desprenderse, para descuidarse, para fracasar con gracia.  Me gustó "Un asunto de familia" (2018), que la crítica ha considerado, creo que con razón, una de las mejoras obras del japonés Koreeda. Suponemos que todos los japoneses son ordenados, previsibles, honrados y  sometidos hasta la psicosis por las normas y la presión social. Los que salen en esta peli son una especie de familia de ladronzuelos desordenados, sucios y ... felices. Me gustó la comedia española "El mejor verano de mi vida" de Dani de la Orden, que vi con los sobrinos. En este caso, el fracasado gracioso es Leo Harlem, el humorista que mejor representa ese arquetipo de español muy español, saleroso, ignorante y pagado de sí mismo. Esos españoles que son (somos) tontos y pobres, cuando nuestros antepasados eran pobres pero sabios. La peli está bien llevada y vemos cierta clase de fel...

Pelis de navidad.

Los sobrinos están en una edad difícil: todavía disfrutan cuando los llevo al cine; pero ya no les gustan las pelis para niños y no entienden los chistes en las pelis para mayores. Por entender, sólo entienden la glucosa de los refrescos y que su tío ha de entretenerse y entretenerlos de alguna manera. Vimos “Ralph rompe Internet”, de Disney. Salvo el final de la película, poco elaborado y sin gracia, el resto me gustó bastante. El protagonista sale de su juego arcade de los 80 y navega por internet. A mis sobrinos no les gustó. Me informaron de que había habido una primera parte, que era “mucho mejor” (sic) Vimos “El Grinch”, de Illumination Entertainment, que lleva a los dibujos animados una peli del 2000, que procedía del célebre libro “ How The Grinch Stole Christmas” (1957).  A pesar de los colorines y de lo bien hecha que está, a mí me pareció aburrida, a mis sobrinos, una mierda y a mi esposa le encantó.

Pelis del otoño.

Me encantan las pelis de timos y estafas, con sus tramas enrevesadas, con sus trucos ex machina, con sus flashbacks para que el tarugo del espectador comprenda de pronto que ya se lo habían contado todo, que la resolución del enigma estaba ahí delante, en frente de su limitadita inteligencia. Este otoño vimos dos pelis de ese género, que reseño porque sé que se irán de mi memoria, tan limitadita como la potencia del párrafo anterior. En la tele, “Timo bajo cero”. Así tradujeron “Thin Ice (the convincer)”, de la directora Jill Sprecher (2011), que transcurre en los paisajes helados de Wisconsin. No es como “Fargo”; pero me entretuvo y me pareció más sutil de lo que aparentaba. En el cine, “Mi obra maestra” (2018), de Gastón Duprat. Una comedia argentina sobre la picaresca en el mundo del arte. Facilona y previsible; pero entretenida. Y es que el Francella, que ya había visto en “El misterio de la felicidad”, lo hace todo bien. También vimos en el cine, “Ola de crímen...

Dos comedias españolas.

Vimos dos comedias al principio y al final del verano. No son gran cosa; pero me hicieron pensar en lo que había cambiado la sociedad española en 30 años. y en lo que yo había cambiado. La primera fue “El vuelo de la paloma” (1989) de J.L. García Sánchez. Llegamos al cine tarde y era la única que estaba sin empezar. Así que entramos sin percatarnos de que no era un estreno. Ni siquiera un reestreno. Lo cierto es que nos sentimos un poco timados. Hice de tripas corazón e intenté disfrutar la peli. Tenía algunos recuerdos borrosos de ella. Concretamente, uno de los diálogos de José Sacristán para justificar su vagancia. Algo así como que no trabaja para privar al capitalismo de la plusvalía. También salen Galiardo, que hace de galán, Echanove, que hace de pagafantas, Ana Belén, que hace de protagonista y Resines, que hace de Resines. La rutina de un barrio se ve interrumpida por un rodaje. Se acuerdan de la guerra civil (la película que van a rodar trata de eso). Hay niños: Ana Be...

Mi familia del norte.

Me pareció una mierda. Un diseñador muy fino y muy sofisticado se encuentra-reencuentra con su familia de provincias, que, aunque hablen raro, son en el fondo, muy buenas personas y le dan una lección sobre la vida. Es decir, mi paisano Paco Martínez Soria, versión francesa siglo XXI. Lo de siempre: “ Qué envidia nos tienen en todo Madrid, ellos no son tan nobles, tan burros y pobres como los de aquí ”, cantaban los de la Bullonera. Supongo que en versión original, la peli hubiera tenido algo de interés. Se supone que la gracia está en que los de la familia del norte hablan en picardo , uno de los dialectos de las lenguas d’oïl. Ellos lo llaman algo así como “chti”. Ya se sabe que las lenguas o dialectos patois tienden a denominarse con nombres locales (fabla o bable) para ser menos, para no asustar. Y claro, a los parisinos (y se supone que al espectador) eso les hace mucha risa. En los cines del Puerto de Sagunto, la cosa venía doblada al español y todo era absurdo. Al meno...

Buenismos. "La tribu", "Campeones"

El DRAE recogió en el 2017 la voz "Buenismo". Ese hacer y pensar lo que se supone que es lo correcto y que se manifiesta a través de la solidaridad y la tolerancia y que a veces peca de cierta ingenuidad,  de no calcular las consecuencias a largo plazo de las acciones. El buenismo estaría relacionado con una visión más femenina, más humana de la sociedad y de sus problemas. Sería la versión actualizada de los viejos anhelos de fraternidad entre géneros y entre razas que se expresaron a través de ideologías varias en los convulsos XIX y XX. Es la parte buena del ser humano, que, para progresar, tiene que olvidar de vez en cuando que el infierno está empedrado de buenas intenciones. A principios de abril fuimos a un concierto del Coro Alameda ,  a beneficio de Valencia Acoge y vivimos esa sensación de que juntos se pueden hacer mejor las cosas.Esa visión que a tantos hombres nos produce simpatía a veces, y a veces vértigo. Viendo a qué clase de gente pone nerviosa ese buenis...

Sin rodeos

El mundo está lleno de genios con un gran futuro a sus espaldas. Gentes que tuvieron talento y que no hicieron nada con él. Los mejores del equipo de fútbol juvenil. Que ahora son diletantes, expertos en todo, especialistas en nada. Gentes que acaban escribiendo blogs y abusando de los adjetivos y del alcohol. Y luego están los que perseveran. Los pocos afortunados que encontraron su vocación. Y aunque eran bajitos, lentos, feos y con voz gangosa, perseveraron en ella. Se la jugaron. Y aprendieron el oficio. Ahora juegan en un equipete de segunda; pero se dedican a lo que les gusta. Y algún domingo bueno, la grada les aplaude. Santiago Segura es de la segunda clase. El tipo quería hacer cine y ser famosete y lo consiguió. No es un genio del humor, ni cambiará la historia de la literatura con los relatos porno que escribió para ir tirando; pero va haciendo sus cosas, sin descanso, como una hormiguita fea y calva. Y a la gente nos hace gracia lo que hace. “Sin ro...

Por los pelos (Shear madness)

Empezamos bien el año. Fuimos al teatro Talía, en el casco viejo de Valencia. Merche propuso esta obra porque sabía que me iba a gustar: un crimen-enigma-problema que hay que resolver, el público participando y buenos chistes. Me parecía todo demasiado interesante y demasiado divertido para ser cosa local y, la mañana siguiente, indagué-googleé. Se trata de una adaptación de la célebre “Shear Madness”, adaptación norteamericana de “Scherenschnitt”, del alemán Paul Pörtner. El valenciano Santiago Sánchez ha adaptado la intriga a la ciudad del Turia. En el salón peluquería unisex donde transcurre la trama, se juntan: Marta Chiner (peluquera choni), Carles Montoliu, Rafa Alarcón, Alfred Picó, y, sobre todo, unos divertidísimos Carles Castillo (el peluquero mariquita) y Lola Moltó (la burguesa). Estos últimos lo hacían tan bien que reconocimos en sus personajes rasgos fáciles de encontrar en el Cap i Casal. Disfrutamos con su capacidad de improvisación (el público participa en ...

Perfectos desconocidos

Por fin, Alex de la Iglesia ha vuelto a hacer una peli cuyo final no aburre. ¡Aleluya! Para ello, ha puesto oficio, un elenco apañado y, sobre todo, ha comprado una buena historia. “Perfectos desconocidos” es un remake de la comedia italiana “Perfetti sconosciuti”. Se conoce que dineros no le faltan. Una cena de un improbable grupo de amigos (edades, clases diferentes). Y los omnipresentes móviles, esa parte de nuestro cerebro y/o nuestro corazón al alcance de cualquiera que lea sus mensajes traicioneros.  La intimidad en almoneda. A quién no le ha pasado verse comprometido por un mensaje. “Cuernos, cuernos, cuernos” cantaba Sabina, cuando era gracioso. Siempre que veo esta clase de pelis, casi se diría que teatro filmado, pienso en que mejor hubiera sido ir al teatro a verla. Propósito para el año nuevo: ir más al teatro.

Pelis de Paco Léon

Ya hemos reseñado aquí  alguna cosa del Paco León. El tipo podrá caer bien o mal (a mí me resulta un pelín empalagoso); pero no se puede negar que es trabajador. Los andaluces suelen ser gente muy trabajadora. En los últimos meses del 2017, hemos visto dos pelis suyas (en la tele y en el cine). En la tele pusieron la aplaudida “Carmina o Revienta”, su opera prima como director. Sorprendentemente, Merche no se durmió. Y a mí me entretuvo bastante. Cuando tienes una madre como la Carmina Barrios, tienes que hacer algo. O alcoholizarte, o contar chistes, o ser un artihta mu atareao , que es lo que eligió el Paco Léon. Fuimos al cine y elegimos “Toc toc”. Es una comedia que hubiera preferido ver en la versión teatral original; pero que no se me hizo aburrida. Los actores (entre ellos, el propio director) funcionan relativamente bien y los diálogos tienen su gracia.