martes, 27 de octubre de 2009

"Chinatown" (1974)


Con eso de que Polanski está de moda por sus problemillas legales, me decidí a ver algo suyo. "Chinatown" es considerada una de sus mejores películas. Es un homenaje al cine negro, con cínico y duro detective privado (Nicholson), femme fatalle (Dunaway) y rico malvado (Huston), un asesinato y corrupción, mucha corrupción. Lo cierto es que pasé un buen rato y es que en la peli, hay mucho oficio y mucho talento metido. Les dieron un Óscar por el guión.
Quizá lo que me pareció más interesante es que la trama de la película gira alrededor de la corrupción en la gestión del agua y de las obras hidráulicas en Los Angeles. En ese tema, California y la España mediterránea son dos territorios muy parecidos y las políticas públicas al respecto se han enfrentado a los mismos problemas. La peli plantea cómo una élite de técnicos gestiona el tema hídrico (en España, los ingenieros de caminos, canales, etc.). Se emprenden gigantescos proyectos, con un gran coste para el presupuesto público y para el medioambiente, sin que quede claro quiénes son los beneficiarios últimos de tales esfuerzos. Los regantes y sus dramáticas reivindicaciones son usados como excusa para el enriquecimiento de unos pocos. Por desgracia, a la Nueva Cultura del Agua aun le queda tiempo para implantarse.

lunes, 19 de octubre de 2009

Resacón en las Vegas


Ningún hombre se casa voluntariamente y de eso estoy seguro porque he estado en muchas bodas. Así que para ir engañando al novio, se han ido inventando ritos y procedimientos. Uno de ellos son las llamadas "despedidas de soltero", que se supone que tienen que consistir en intoxicaciones etílicas más profundas que las de todos los días, desmadres sin cuento, y putas de pago. Se han hecho bastantes pelis basadas en estas historias.
Vi hace unos días "Resacón en Las Vegas" (en inglés "The Hangover", a secas). Con semejante traducción, me esperaba un sinpropósito para adolescentes, ruidoso e imbécil. Sin embargo, se trata de una comedia divertida que, aunque juega con los tópicos de toda la vida, tiene algunas cosas interesantes e inteligentes. Sin mostrar demasiadas pretensiones, tiene una buena construcción narrativa, actores decentes y situaciones creíbles. Por escribir otro halago, me recordaba al capítulo de Los Simpsons (loado sea su nombre) en el que Homer lleva a Ned Flanders a Las Vegas. No sé si algún día veremos en el desierto de los Monegros una ciudad parecida; pero si es así, tirad mis cenizas por allí.
Hacia el final del metraje, descubrí que casi casi es una copia de otra peli: la divertidísima "Airbag", pero en lugar de Albert Pla, en la boda cantaba un tipo feo (más feo que Pla, quiero decir) y en lugar de vascas orgullosas y dominantes, en la peli, había anglosajonas orgullosas y dominantes.

viernes, 16 de octubre de 2009

Panfleto Antipedagógico. (Moreno Castillo)


Reseñaré este libro, que he leído más bien por motivos profesionales; pero que creo que reviste interés en términos generales. Se trata de un texto que tuvo una amplia difusión en la red hace unos años y que ha debido ser un éxito de ventas en forma de libro.
El autor (profesor e historiador de las matemáticas) critica las transformaciones que tuvieron lugar en el sistema educativo español (especialmente en secundaria) a lo largo de los 90. Particulariza su crítica en la LOGSE (promulgada por un gobierno del PSOE en 1990). Literalmente, la machaca, y lo hace con humor, sentido común y citas abundantes.
Moreno adopta el papel del niño que se atreve a decir que el emperador está desnudo (usa varias veces esa imagen). Es decir, se atreve a criticar las memeces psicopedagógicas y a proclamar que la ley, en realidad, era una mala ley, sabiendo que lo van a tildar de reaccionario y de anticuado.
Estoy de acuerdo, con muchas de las cosas que dice y que reclama (la vuelta de una mínima disciplina a las aulas, el hincapié en el esfuerzo personal, la importancia del conocimiento y de la actitud, la laicidad de la enseñanza pública, la importancia de la filosofía en el currículo). Se le agradece también que no venga con los típicos cuentos jacobinos de que la enseñanza pública va mal por culpa de Sabino Arana. Sin embargo, creo que se equivoca en algunas cosas (propone reducir la edad de escolarización obligatoria hasta los 12, por ejemplo). Al tratarse explícitamente de un panfleto le falta profundidad. No considera, por ejemplo, los abundantes cambios sociales que ha habido en la sociedad española y que son tan culpables (tan causantes, debería decir) de las cuitas de los profesores de secundaria como el marco legal en el que se desarrolla su valiosa labor.
Indudablemente, todos los que estamos en el negocio de la enseñanza pública (excluyendo a los pedagogos, que por lo visto, no han estado en un aula nunca) tenemos la percepción de que llevamos demasiados años trabajando para los hijos tontos del rico cuando deberíamos trabajar para los hijos listos del pobre.

martes, 13 de octubre de 2009

Historia de la Revolución Rusa (Trotsky).


Estas últimas semanas me he entretenido con la "Historia de la Revolución Rusa" (2 tomos) de Trotsky. Y no ha sido una lectura rápida o fácil. Aunque había leído otras cosas sobre 1917 (lo que mejor recuerdo es los "Diez días..." del norteamericano Reed), el relato de Trotsky sobrecoge e impresiona. Por supuesto, lo que subyace es la cuestión de cómo un partido minoritario y perseguido fue capaz de hacerse con el poder en "la sexta parte del mundo" (Trotsky dixit).
La prosa del judío Lev Davídovich es ágil; pero el aluvión de datos, de dobles y triples intenciones abruma y, a veces, cansa.
Como buen materialista, Trotsky dedica muchos párrafos a justificar que lo que pasó tenía, simplemente, que pasar así. Es decir, la revolución era inevitable. Yo, que no sufrí una educación marxista, no estoy tan convencido de "la lógica dialéctica de la historia", de la inevitabilidad de las cosas. Es decir, creo que el triunfo bolchevique y la guerra civil, se vieron favorecidos por la presencia aberrante de un Rasputín en la corte podrida de San Petersburgo o por la voluntad inquebrantable de un Lenin entre los obreros armados. Y que sin ese Rasputín y ese Lenin (y sin los fusiles de los obreros!), las cosas hubieran sido de otro modo. Aunque de esto, como de otros temas, no estoy seguro.
Otro factor que lastra el texto de Trotsky es que el libro fue escrito cuando el autor ya estaba exiliado. Y es inevitable encontrar a menudo referencias tanto a su heroico comportamiento político como a la cobardía y mezquindad de Stalin y de los que luego compartirían poder con el georgiano. Y no sé cuando Trotsky se limita a narrar hechos o cuando los manipula para justificarse. Y es que hasta los mitos eran humanos, muy humanos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Una acción civil (1998)


La busqué porque "En busca de Bobby Fischer", otra obra de este director, sigue asombrándome cada vez que la veo y "Todos los hombres del rey", también me gustó.
Quizá debería clasificar "Una acción civil" como ciencia ficción porque trata de un abogado honrado. El abogado es John Travolta que se dedica a lo que en Estados Unidos llaman "perseguir ambulancias", es decir, poner pleitos por daños personales a la caza de sustanciosas indemnizaciones.
Emprende un caso medioambiental en el que se implica personalmente y el pobrecico se arruina. Yo esperaba un suspense judicial, con abogados astutos y sorpresas de última hora, tipo "El jurado" y me he encontrado con una peli de domingo por la tarde con buenos actores (Duvall, William H. Dacy) y demasiada moralina. Para que la cosa sea más hiriente, al final ganan los buenos.