martes, 18 de diciembre de 2007

El mundo sin nosotros.


Cuando me enteré de la publicación (en inglés) de este libro, algo se revolvió en mi interior. A mí se me había ocurrido la misma idea hace unos años y ya advertí que funcionaría muy bien. El título es bien explicativo: ¿cómo sería el mundo sin los seres humanos? A mí me había sugerido esa idea la oscura película de ciencia-ficción: "12 Monos", protagonizada por Bruce Willis. Lo cierto es que el libro ha sido un éxito de ventas en E.E.U.U. En cuanto lo vi en castellano (ed. Debate) lo compré. Tengo que reconocer que Weisman ha desarrollado la idea con mucha más amplitud, conocimiento y estilo de lo que yo lo hubiera hecho. Yo me hubiera centrado (gajes del oficio) en cómo evolucionarían los sistemas técnicos (centrales, infraestructuras, edificios) si el hombre, repentinamente, dejara de existir. Weisman amplía el análisis. Dedica muchas páginas a la evolución de una nueva naturaleza sin seres humanos: describe detalladamente qué especies vegetales ocuparían las tierras de labranza, qué depredadores se comerían a nuestros animales domésticos, cómo volverían a ocupar los ríos sus cauces. Un inevitable tono poético empapa el texto y es que el asunto está repleto de significados. Puede ser ahora o dentro de un siglo o dentro de milenios; pero los seres humanos desaparecerán y sólo quedarán de nosotros algunos restos en piedra y metal y las señales de nuestros programas de radio y televisión, viajando en la eternidad electromagnética del espacio...

lunes, 17 de diciembre de 2007

El buen pastor (The good shepherd)


Este fin de semana compramos por cable "El buen pastor". Nos gustó bastante. Robert de Niro usa la biografía de Edward Wilson (Matt Damon) para contar el nacimiento y crecimiento de la CIA (de los años previos a la Segunda Guerra Mundial a la guerra fría y Bahía de Cochinos). Wilson es un funcionario gris, que coge el tranvía y va a trabajar, disciplinado y puntual. Su vida y la de la agencia se confunden: él podría haber sido un profesor de Literatura y Poesía en Yale y al final se convierte en un cabrón capaz de las peores atrocidades, la CIA iban a ser "los ojos y los oídos de América" y se convierte en "su cuerpo y su alma". El rebaño es traicionado por su pastor.
La peli es larga y lenta (Damon le da un toque frío y parsimonioso a su personaje muy adecuado) pero la historia no se hace demasiado pesada.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Deconstruyendo a Darwin.


Darwin tuvo la mejor idea de la historia: la variedad de la vida sólo se puede explicar si unos seres proceden de otros a través de un proceso evolutivo impulsado por la selección natural. A partir de la publicación del "Origen de las especies" dejaban de ser necesarias las fábulas basadas en dioses o en marcianos para entender la biología (o no?).
Javier Sampedro analiza en el libro varios aspectos que el paradigma neodarwinista todavía no explica satisfactoriamente: el salto de las procariotas a las eucariotas; la "explosión cámbrica"; los extraños huecos en las escalas evolutivas y algunos aspectos de la evolución humana. Alejándose radicalmente de cualquier postura creacionista indaga en la genética actual y discute el modelo dominante para encontrar respuestas a esas preguntas.
Se nota que el tipo ha sido un investigador de verdad, de los que publica en el Star System de las revistas científicas; porque sabe de lo que habla. Sin embargo, su lenguaje es comprensible y me ha permitido entender algunas cosas que no tenía claras (por ejemplo, algunos aspectos de los mecanismos genéticos, el papel de la simbiosis en la evolución o la aportación de San Noam Chomsky al conocimiento contemporáneo). En resumen, un placer de librito.

martes, 11 de diciembre de 2007

300 (Zack Snyder)


El otro día me saqué esa peli del videoclub. Se basa en el famoso cómic de Frank Miller. Si a uno le apetecen palomitas y refrescos azucarados, la cosa puede ser entretenida. Hay un revoltijo de efectos especiales, de secuencias a cámara lenta y de música heróica. Y cierto toque gay, muy propio del género peplum. Tanto Jerjes como Leonidas tienen un equívoco aspecto. Hay mucho músculo y mucha sangre. Literalmente, chorros de sangre. Eso sí, si uno busca algo de realismo histórico o cierta coherencia y seriedad en los personajes; que se olvide.
Siempre me ha intrigado cómo pudieron ser las ciudades estado griegas un estorbo tan molesto para los grandes imperios persas. Por supuesto, la peli no responde a esa pregunta. Quizá se deba a que los que hacen y vemos esas pelis nos consideramos herederos de los griegos y no de los persas.

lunes, 10 de diciembre de 2007

La llave secreta


Quizá el problema sea mío. Quizá no conozco bien los cánones del género; pero esta novela no me ha gustado. No me ha parecido tan mala como "The Da Vinci code"; pero casi. Y eso que lo tenía todo a favor: me la llevé para leerla al lado de la chimenea durante el puente de la Inmaculada Constitución y las críticas que había leído eran favorables. Descubro con asombro que hace unos años ya leí un libro de este catedrático de Zaragoza: "Buñuel, Lorca, Dalí, el enigma sin fin".

El autor sabe de demasiadas cosas e intenta meterlas todas en su primera novela y no le caben. Los personajes van como pollos sin cabeza en dos épocas distintas a lo largo de 500 páginas para resolver un misterio que se adivina desde el principio. Algo debe tener porque la seguí hasta el final. Lástima de algunas buenas ideas que hubieran dado para varios relatos. Al menos, las frases están bien escritas.

martes, 4 de diciembre de 2007

Juntos, nada más. (Ensemble, c'est tout)


“Juntos, nada más” sintetiza, nada menos, el conflicto universal entre el miedo a la soledad y el miedo a la convivencia; entre el anhelo de ser independiente y la necesidad de sentirse amado. Cliché que se repite a diario en espacios y rincones de cualquier ciudad. La casa, el espacio donde se va hilvanando la historia común de sus cuatro ocupantes ocasionales, es la auténtica protagonista de la película, puesto que es el puente que recorren sus inquilinos hacia la parte luminosa de sí mismos, hacia el equilibrio del conflicto. Franck, cocinero sin esperanzas, Camille, vecina que malvive en la buhardilla y Paulette, la abuela de Franck, llegan por este orden al espacioso piso de Philibert, en virtud del altruismo de este y de su necesidad de llenar de calor humano la propiedad familiar, una casona en decadencia surcada de pasillos oscuros, tapizados de moquetas que expelen retazos de polvo al pisarlas, cuyas habitaciones están custodiadas en su hálito de tiempos pasados por los rostros añejos de los antepasados de Philibert, quienes observan desde los lienzos colgados. Tal panorama va adquiriendo matices de claridad y los susurros se alejan cada vez más del silencio, al compás de la red de afectos y complicidades que se van tejiendo. Al final, el duelo eterno entre miedos y deseos se soluciona con coraje; el valor de decir “lo siento”, de pronunciar “te amo”.

El auge del cristianismo


El otro día, compré, de saldo, "El auge del cristianismo" de Rodney Stark (1996). En mi ciudad, es fácil encontrar volúmenes baratos de la Editorial Andrés Bello, acerca de los más diversos temas. El asunto que trata el libro me interesa desde hace tiempo: ¿cómo pudo convertirse en religión oficial del imperio una secta mesiánica, en principio insignificante, nacida en uno de sus confines?¿por qué triunfó la religión creada por Pablo y no los gnósticos o los cultos de Isis o de Mitra (tan parecidos)?
Stark, al parecer, ha trabajado en sociología de las religiones contemporáneas y aplica alguno de sus métodos a la historia del cristianismo de los cuatro primeros siglos. Sus métodos (especialmente los cuantitativos) me parecen pueriles, se basan en pocos datos fiables. Sin embargo, alguno de sus resultados parecen interesantes: contrariamente a lo que se piensa, el cristianismo en sus comienzos fue una religión de las clases altas urbanas, que tuvo especial arraigo en las comunidades de la diáspora judía. Me llamó mucho la atención la importancia que tuvieron para el éxito cristiano las dos grandes epidemias del 165 y del 251 d.c. Con todo, Stark da una visión positiva (casi militante) del cristianismo al que, atribuye, en los últimos capítulos superioridades morales sobre las religiones paganas que lo justifican (lo que quizá era la motivación principal de la obra)

lunes, 3 de diciembre de 2007

La música de los números primos.


He estado atrapado, durante las últimas semanas, por "La música de los números primos" de Marcus de Sauoty (ed. Acantilado). Me lo prestó un compañero de trabajo, que lo había visto comentado en Microsiervos. Los números primos (1,2,3,5,7,11....) son, posiblemente, la estructura matemática más enigmática a la que el intelecto humano se ha enfrentado. No hay un orden aparente ni una manera de predecir dónde se encontrará el siguiente número de esta serie infinita, que está en la base y en el alma de todas las cosas. El libro hace un recorrido histórico por la investigación sobre estos números, que ha estado ligada a la demostración de la veracidad de la Hipótesis de Riemann. Ese recorrido le sirve de excusa para presentar pinceladas biográficas de algunos de los gigantes matemáticos del pasado (Gauss, Euler, Riemann, Hilbert, Ramanujan) y del presente (Wiles, Weil, Grothendieck). La historia trasporta de lugar a lugar (Gotinga, Cambridge, la India, Princeton, París) en un emocionante relato desde el nacimiento de la Teoría de Números a las vinculaciones contemporáneas de la considerada "la más abstracta de las matemáticas" con la vida real (la criptografía en internet). Me han sorprendido mucho relaciones que no conocía: "el nuevo giro conseguido por Berry podría llevar a una unificación de tres grandes temas científicos: la física cuántica (la física de lo extremadamente pequeño), el caos (la matemática de la impredicibilidad) y los números primos (los átomos de la aritmética)." (pag 457).
Sólo puedo poner un pero al libro. Aspira a ser tan ameno de leer que se echa de menos alguna pequeña explicación técnica (por ejemplo, sobre la función z de Riemann). Con todo, después del deleite que me ha supuesto su lectura, se me hace inevitable la pregunta "¿cómo podemos tener un sistema educativo que hace ver a la matemática como algo desagradable o feo?"