Ir al contenido principal

El buen pastor (The good shepherd)


Este fin de semana compramos por cable "El buen pastor". Nos gustó bastante. Robert de Niro usa la biografía de Edward Wilson (Matt Damon) para contar el nacimiento y crecimiento de la CIA (de los años previos a la Segunda Guerra Mundial a la guerra fría y Bahía de Cochinos). Wilson es un funcionario gris, que coge el tranvía y va a trabajar, disciplinado y puntual. Su vida y la de la agencia se confunden: él podría haber sido un profesor de Literatura y Poesía en Yale y al final se convierte en un cabrón capaz de las peores atrocidades, la CIA iban a ser "los ojos y los oídos de América" y se convierte en "su cuerpo y su alma". El rebaño es traicionado por su pastor.
La peli es larga y lenta (Damon le da un toque frío y parsimonioso a su personaje muy adecuado) pero la historia no se hace demasiado pesada.

Comentarios

Juan Angel Saiz ha dicho que…
Estoy bastante de acuerdo con lo que dices, aunque a mi, sin embargo, la película se me hizo demasiado pesada y creo que debido al ritmo lento y parsimonioso que utiliza pierde parte de su efectividad.
Entiendo las buenas intenciones de Robert de Niro, pero creo que el enfoque y ritmo que utiliza perjudican al alcance, de cara a un público general, del mensaje y las ideas que defiende.
Ángel Miguel ha dicho que…
La película es pesadísima, se hace eterna, su ritmo narrativo es malo, por si fuera poco, la protagoniza Matt Damon que es uno de los peores actores del momento y que no es creible en el papel del frío iniciador de la CIA. En su etapa juvenil, tira que te va, pero después es tan ridículo como Leonardo DiCaprio en "El Aviador".
En resumen, me parece una película excesivamente pretenciosa (quiere contar la creación de la CIA, y sus defectos más evidentes), larga (dura cuatro o cinco horas), falta de ritmo (abarca varias décadas lo que descompensa el ritmo narrativo) y con Matt Damon.

Entradas populares de este blog

ICE, F**K You - A Protest Song for Minneapolis

   La casa de nuestro vecino, el moro, tiene una fachada bonita, que combina bien con la nuestra. Me atrevería a decir que esa casa, la casa de mi mujer y la casa de nuestra derecha son las tres más hermosas de esta ciudad industrial y fea. Tres edificios de colores armónicos y marineros, balcones coquetos, rejas de forja. Si toda la calle fuera igual, vendrían los turistas a hacernos fotos y quizá pondríamos una tienda de souvenirs, gentrificada y hortera, en la parte de abajo. Mi mujer haría bonitas artesanías mudéjares y yo cubriría las pérdidas. El moro respetó la medianera común y apoyó la estructura de su nueva casa en cimientos propios y fuertes, en su lado, honradamente. El hombre es albañil y usó todo su oficio honesto para hacerse una casa linda para la vejez. Construyó una terraza parecida a la nuestra. Aunque la disfrutan más que nosotros, sobre todo, en el ramadán. Nosotros no nos quejamos del olor de sus guisos y ellos no se quejan del humo de nuest...

Palmeras en la nieve

Parece una película norteamericana, de las muy taquilleras. Y por eso está haciendo mucha taquilla. Es un dramón de casi tres horas, con paisajes espectaculares, actores guapos (el Casas y la Ugarte), ambientación de lujo y mucha épica.  Cuando los críticos se quejen de que la industria patria no hace productos vendibles, les arrearán con esta peli en toda la boca.  Se basa en el best seller escrito por la alcaldesa de Benasque, Luz Gabás, que se inspiró en la historia de su familia. Y del mismo modo que el libro ha tenido ediciones en otros idiomas, la peli pronto tendrá versiones extranjeras. No me arrepiento de haberla elegido; pero la cosa, con tanta duración y tanta lágrima, me sonaba más a serie televisiva que a peli de cine. A pesar de las idas y venidas de los personajes y del final previsible, me metí en la historia y disfruté cómo debían disfrutar nuestros padres cuando vieron “Lo que el viento se llevó” o “Memorias de África”. La historia está p...

Todos estamos invitados

El viernes fui a los Lys, uno de los pocos cines que van quedando en el centro de la ciudad, a ver el estreno de "Todos estamos invitados" de Gutierrez Aragón. No me gustó. La peli trata el terrorismo de ETA y la opresión que ejerce sobre la sociedad vasca, a través de dos personajes: un profesor amenazado (José Coronado) y un terrorista amnésico (Óscar Jaenada). Me dio la impresión de que las historias no engarzan bien, el argumento queda deslabazado y previsible y los arquetipos que quiere presentar no funcionan. Creo que se podrían haber quedado sólo con la historia del profesor y el vacío cobarde que le hacen en su cuadrilla donostiarra de comedores de kokotxas y todo hubiera resultado más sólido. Se podían haber ahorrado unas escenas de kale borroka poco creíbles, por ejemplo. Supongo que también me molestó que hicieran uso de trucos argumentales como amnesias y cosas así, eso se debería dejar para las telenovelas. Tampoco me creo a los actores: Coronado no tiene pinta d...