martes, 16 de febrero de 2016

Mi lucha (Antonia San Juan)



Según dicen, “Aquí no hay quien viva” y su sucesora, “La que se avecina” son las grandes sitcoms de la tele española. Supongo que una parte de su éxito proviene de lo bien que han reflejado los cambios urbanos y sociales de la burbuja y de la crisis: los vecinos del viejo edificio del centro de ANHQV se trasladaron a “Mirador de Montepinar”, la urbanización de cartón piedra lejos de cualquier parte, donde transcurren las absurdas peripecias de los vecinos de LQSA. 

Uno de los grandes hallazgos de LQSA fue Estela Reynolds (Paca Pacheco), que, según la Wikipedia, ha salido en las temporadas 3,4,6 y 7. Y la mayor parte de la fuerza del personaje proviene de Antonia San Juan. 

La actriz canaria fue chica-almodóvar en 1999, en la oscarizada “Todo sobre mi madre” y ha sido habitual en los escenarios y madrileños en los últimos 30 años; pero es su interpretación en la serie la que la ha dado a conocer a un público más amplio.

Supongo que aprovechando ese tirón y para gritarle al mundo que ella no es solo la Reynolds, sino muchas más cosas, ha estrenado este espectáculo unipersonal. En “Mi lucha” representa varios monólogos y cuatro o cinco personajes, con algunos guiones suyos. Disfrutamos y nos emocionamos con esta mujer dura y tierna a un tiempo, fea y hermosa. Yo salí del teatro dándole vueltas a aquello tan arcano de lo femenino.

lunes, 8 de febrero de 2016

El puente sobre el río Kwai.



Para preparar algo de material para una clase, vi este clásico de casi 2 horas. Y se me hizo un poco aburrido. Espero que no les pase lo mismo a mis alumnos con los fragmentos que quiero extraer de él.


En la historia, hay dos tramas que transcurren en paralelo: la construcción del puente por los prisioneros británicos dirigidos por el coronel Nicholson (Alec Guinness) y la destrucción del puente por un comando (William Holden). “Hacer y deshacer, todo es hacer”, decía mi madre. La trama interesante es, obviamente, la del puente. Especialmente, los cambios de actitud que los dos coroneles, el británico y el japonés (Sessue Hayakawa) experimentan, para adaptarse al otro y para acercarse a sus objetivos. Líderes astutos; pero dispuestos a sacrificarse por un objetivo superior a la propia vanidad. Ya no quedan de esos.


La peli fue rodada en el contexto de la caza de brujas, con lo que el guión (sobre una novela del inclasificable y casi desconocido Pierre Bouelle) tuvo varios autores, muchos de ellos proscritos y perseguidos. Y el rodaje se convirtió, a través de un mágico y terrible juego de espejos, en un proyecto tan costoso y pesado como el de la historia que trataba de rodar. Delicias para amantes de las pelis con muchos Oscars.