Ir al contenido principal

Mi lucha (Antonia San Juan)



Según dicen, “Aquí no hay quien viva” y su sucesora, “La que se avecina” son las grandes sitcoms de la tele española. Supongo que una parte de su éxito proviene de lo bien que han reflejado los cambios urbanos y sociales de la burbuja y de la crisis: los vecinos del viejo edificio del centro de ANHQV se trasladaron a “Mirador de Montepinar”, la urbanización de cartón piedra lejos de cualquier parte, donde transcurren las absurdas peripecias de los vecinos de LQSA. 

Uno de los grandes hallazgos de LQSA fue Estela Reynolds (Paca Pacheco), que, según la Wikipedia, ha salido en las temporadas 3,4,6 y 7. Y la mayor parte de la fuerza del personaje proviene de Antonia San Juan. 

La actriz canaria fue chica-almodóvar en 1999, en la oscarizada “Todo sobre mi madre” y ha sido habitual en los escenarios y madrileños en los últimos 30 años; pero es su interpretación en la serie la que la ha dado a conocer a un público más amplio.

Supongo que aprovechando ese tirón y para gritarle al mundo que ella no es solo la Reynolds, sino muchas más cosas, ha estrenado este espectáculo unipersonal. En “Mi lucha” representa varios monólogos y cuatro o cinco personajes, con algunos guiones suyos. Disfrutamos y nos emocionamos con esta mujer dura y tierna a un tiempo, fea y hermosa. Yo salí del teatro dándole vueltas a aquello tan arcano de lo femenino.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Die Wannseekonferenz

Como todos los escribas,  a lo largo de mi vida profesional,  he pasado largas horas en reuniones. La mayor parte de ellas, horas perdidas. Como institución secular, nos gestionamos a nosotros mismos y establecemos directrices que se implementarán a través de un sistema documental que permita al mismo tiempo, la flexibilidad y la transparencia de nuestros procesos tácticos. Al fin y al cabo estamos comprometidos con la gobernanza. ¿García, usted es de ciencias, alguna sugerencia? Palabras, palabras, ocultando la realidad, evaporando el ingenio. Instituciones empalabradas, comités empalabrados, mentes empalabradas y romas. Un breve brillo de atención cuando se aprueba el presupuesto. Es decir, los huesos que nos echan los amos. Y luego, el flujo rutinario del tiempo que se pierde para siempre. De vez en cuando, una artimaña inteligente para desviar la atención, una gambeta argentina en el orden del día, y siempre, la búsqueda de motivos racionales para ocultar las razones que ...

Adiós a Huesca y provincia, a Zaragoza y Teruel.

Fue hace muchos años. Era un pueblo del sur de Aragón, de madrugada. Un pueblo de la "Sierra Callada" , como él la llamaba. Éramos adolescentes que empezábamos a salir de fiesta. Eran las verbenas del verano, el alcohol. Recuerdo, como si fuera ahora mismo, a dos amigos de la cuadrilla, subidos en una mesa. Cantaban la Albada. La Albada lenta y poderosa , la Albada triste y guerrera " Y esta es la albada del viento, la albada del que se fue, que quiso volver un día; pero eso no pudo ser ". Marcaban solemnemente los versos, con fuertes golpes en la mesa. Resonaba el bar. El mundo resonaba, como cuando rompen la hora en Calanda, como cuando vienen las tronadas fuertes en las montañas, " la luz golpeando la luz ". La Albada , el Canto a la Libertad , la Sanjuanada , ... y tantas otras. Himnos para una tierra de ausencias, versos para un país de silencios largos. Las llamaban " canciones de autor " aunque, curiosamente, se convirtieron en canciones d...

No es normal, no fue y no será.

La última guerra del imbécil va a tener una cosa buena: nos va a espabilar a todos. De pronto, vamos a comprender que la prosperidad de nuestra vida anterior era ficticia. Que el capitalismo creador y el crecimiento infinito se basaban en una falacia: que los recursos eran ilimitados. Los economistas, los magos, los vendedores de pócimas, los brokers y los teólogos van a comprender repentinamente que el mundo es material. Humilde, estúpidamente material. Y que el planeta tiene límites. Todos vamos a aprender, a golpes, que nuestra vida y la subsistencia de nuestra prolífica especie están gobernadas por las mismas leyes de la termodinámica que rigen el resto del universo. Que si comemos y nos calentamos en invierno es porque hemos tenido la suerte de que las trampas geológicas y los pliegues anticlinales guardaron durante milenios, para nosotros, como un regalo envenenado, toneladas de algas pudriéndose. Pero que esa mierda prodigiosa empieza a acabarse. Y con ella, los fertilizantes, l...