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Mostrando las entradas etiquetadas como Coen

Corazón rebelde (2009)

Tengo la intuición de que cuando hicieron esta peli no se esperaban tanto premio. Pero les quedó muy linda y muy redondita, quizá demasiado. La peli se basa en el gran Lebowsky, perdón, en el gran Jeff Bridges, que es un cantante country viejuno y borrachete, que va dando tumbos por los escenarios de medio pelo de esos pueblos de los desiertos, hasta que se enamora como un chavalico y le vuelve a entrar la ilusión. Todo muy bonito, incluso cuando vomita güisqui a mitad de digerir. La cosa me gustó bastante, por todo aquello del alcoholismo y del cariño por los hijos de los compañeros, aunque creo que me perdí algo porque la música country y ese sentimiento sobrecogedor de abandono y de soledad me pillan ahora, para mi suerte, muy lejos.

Quemar después de leer (2008)

Los hermanos Coen nunca defraudan. Se ve que como son dos, se van compensando y siempre encuentran el tono justo a las historias. Así que incluso esta obra menor se ve con agrado. Han echado mano del monedero y han montado una comedia a base de estrellas rutilantes (ni más ni menos que Malkovich, Pritt y Clooney) y los han puesto a hacer de estúpidos. Es una comedia convencional de casualidades y líos, sin demasiadas pretensiones, que deja un buen sabor de boca y que inevitablemente recuerda a la formidable "Gran Lebowsky". No produce risas; pero sí sonrisas, que no es poco. La escusa es un chantaje chapucero, unos servicios de inteligencia en los que solamente trabajan idiotas y un gimnasio lleno de americanos obesos. Como es habitual en la mayor parte de las películas, tenemos una situación geográfica bien determinada (Virginia) y tenemos una mujer persistente y aparentemente frágil (McDormand); pero que al final es la única triunfadora de todo el lío. Para darle el contrap...

El gran Lebowski

El sábado pasado, sacamos del vídeoclub "El gran Lebowski". Ya sé que todos la hemos visto muchas veces; pero siempre me hace gracia, siempre me parece una obra maestra. Como sabéis, estoy abducido por los Coen. Además, cada vez que la veo, encuentro cosas nuevas. Esta vez, vi en "El Nota" (ese trasunto paródico de Marlowe) arranques de heroicidad en los que no había reparado otras veces. En el fondo, le duele que la señorita Bunny "te la chupo por 1.500 dólares" pueda sufrir daño por su ineptitud. Claro que intentar hacer algo es muy cansado... En esta ocasión, puse más atención en Walter, el personaje interpretado por John Goodman. Es grande, ruidoso, agresivo y tonto. Sus manías (Vietnam, el judaísmo) le hacen sufrir; pero al mismo tiempo lo mantienen. No duda en usar la fuerza, aunque suele estropear más de lo que arregla cuando intenta hacer cumplir las normas. Sus normas. Y todo lo convierte en algo ridículo. Pero acaba llorando, abrazado al "No...

El hombre que nunca estuvo allí.

El domingo, vimos en el canal temático TCM, "El hombre que nunca estuvo allí", de mis dioses cinematográficos particulares, los Coen. Ya la vi en su estreno y he tenido la misma sensación: no me parece lo mejor de su producción (Fargo me deslumbra como el sol de mediodía). De cualquier modo, "El hombre que nunca estuvo allí" es un ejercicio estilístico, acabado, preciso, cuya ¨técnica" roza la perfección. Es un texto con una caligrafía hermosa. Pero sólo eso. Al igual que sus pelis anteriores, la historia transcurre en una sola localización geográfica (un pueblo al norte de California). Los Coen gustan de retratar a través de sus obras diferentes tiempos y lugares de los USA, y su cinematografía es un buen recorrido por las manías, valores, costumbres y miedos de los norteamericanos. El thriller se aguanta sobre el personaje y la labor interpretativa de Billy Bob Thornton. Su voz en off y el humo de su permanente cigarrillo cierran un argumento claustrofóbico y...

"Las puertas del Edén" de Ethan Coen.

Una buena campaña publicitaria y el Oscar al semidiós Bardem se encargan de recordarnos que tenemos que ir a ver "No es país para viejos". Todavía no he ido, a pesar de que desde que vi " Fargo ", pongo velas a los hermanos Coen cuando me siento triste. Así que he matado el gusanillo con esta colección de relatos de Ethan Coen, el menor de la pareja. Se trata de una colección de historias, monólogos y diálogos que, inevitablemente recuerdan al ambiente y a los personajes de "Sangre fácil" o "Muerte entre las flores". Salen italianos obesos que pretendían formar su propia banda y acaban de peluqueros, detectives privados que nunca serán Bogart, geishas que prometen edenes, psicópatas y agentes secretos británicos (es decir, más psicópatas). No es una colección de guiones, sino más bien ideas para guiones que se han convertido en una literatura de pinceladas rápidas y fáciles. De todos modos, se puede saborear el sentido del humor judío y la ternur...