Ir al contenido principal

El gran Lebowski


El sábado pasado, sacamos del vídeoclub "El gran Lebowski". Ya sé que todos la hemos visto muchas veces; pero siempre me hace gracia, siempre me parece una obra maestra. Como sabéis, estoy abducido por los Coen.
Además, cada vez que la veo, encuentro cosas nuevas. Esta vez, vi en "El Nota" (ese trasunto paródico de Marlowe) arranques de heroicidad en los que no había reparado otras veces. En el fondo, le duele que la señorita Bunny "te la chupo por 1.500 dólares" pueda sufrir daño por su ineptitud. Claro que intentar hacer algo es muy cansado...
En esta ocasión, puse más atención en Walter, el personaje interpretado por John Goodman. Es grande, ruidoso, agresivo y tonto. Sus manías (Vietnam, el judaísmo) le hacen sufrir; pero al mismo tiempo lo mantienen. No duda en usar la fuerza, aunque suele estropear más de lo que arregla cuando intenta hacer cumplir las normas. Sus normas. Y todo lo convierte en algo ridículo. Pero acaba llorando, abrazado al "Nota", porque está solo, muy solo. Buena imagen de los USA.

Comentarios

Ángel Miguel ha dicho que…
A mí también me encantan los hermanos Coen, pero El Gran Lebowski está muy por debajo de Arizona Baby, Muerte entre las flores, y especialmente, de Fargo, en mi opinión una auténtica obra maestra.

Entradas populares de este blog

ICE, F**K You - A Protest Song for Minneapolis

   La casa de nuestro vecino, el moro, tiene una fachada bonita, que combina bien con la nuestra. Me atrevería a decir que esa casa, la casa de mi mujer y la casa de nuestra derecha son las tres más hermosas de esta ciudad industrial y fea. Tres edificios de colores armónicos y marineros, balcones coquetos, rejas de forja. Si toda la calle fuera igual, vendrían los turistas a hacernos fotos y quizá pondríamos una tienda de souvenirs, gentrificada y hortera, en la parte de abajo. Mi mujer haría bonitas artesanías mudéjares y yo cubriría las pérdidas. El moro respetó la medianera común y apoyó la estructura de su nueva casa en cimientos propios y fuertes, en su lado, honradamente. El hombre es albañil y usó todo su oficio honesto para hacerse una casa linda para la vejez. Construyó una terraza parecida a la nuestra. Aunque la disfrutan más que nosotros, sobre todo, en el ramadán. Nosotros no nos quejamos del olor de sus guisos y ellos no se quejan del humo de nuest...

Todos estamos invitados

El viernes fui a los Lys, uno de los pocos cines que van quedando en el centro de la ciudad, a ver el estreno de "Todos estamos invitados" de Gutierrez Aragón. No me gustó. La peli trata el terrorismo de ETA y la opresión que ejerce sobre la sociedad vasca, a través de dos personajes: un profesor amenazado (José Coronado) y un terrorista amnésico (Óscar Jaenada). Me dio la impresión de que las historias no engarzan bien, el argumento queda deslabazado y previsible y los arquetipos que quiere presentar no funcionan. Creo que se podrían haber quedado sólo con la historia del profesor y el vacío cobarde que le hacen en su cuadrilla donostiarra de comedores de kokotxas y todo hubiera resultado más sólido. Se podían haber ahorrado unas escenas de kale borroka poco creíbles, por ejemplo. Supongo que también me molestó que hicieran uso de trucos argumentales como amnesias y cosas así, eso se debería dejar para las telenovelas. Tampoco me creo a los actores: Coronado no tiene pinta d...

Palmeras en la nieve

Parece una película norteamericana, de las muy taquilleras. Y por eso está haciendo mucha taquilla. Es un dramón de casi tres horas, con paisajes espectaculares, actores guapos (el Casas y la Ugarte), ambientación de lujo y mucha épica.  Cuando los críticos se quejen de que la industria patria no hace productos vendibles, les arrearán con esta peli en toda la boca.  Se basa en el best seller escrito por la alcaldesa de Benasque, Luz Gabás, que se inspiró en la historia de su familia. Y del mismo modo que el libro ha tenido ediciones en otros idiomas, la peli pronto tendrá versiones extranjeras. No me arrepiento de haberla elegido; pero la cosa, con tanta duración y tanta lágrima, me sonaba más a serie televisiva que a peli de cine. A pesar de las idas y venidas de los personajes y del final previsible, me metí en la historia y disfruté cómo debían disfrutar nuestros padres cuando vieron “Lo que el viento se llevó” o “Memorias de África”. La historia está p...