Ir al contenido principal

Hijos de Homero. Bernardo Souvirón.


He disfrutado mucho con esta pequeña joya, que rezuma sabiduría por todas sus páginas. Se nota que el autor ha dedicado su vida al estudio de la literatura griega, y el libro resume sus brillantes y personales conclusiones. No es un manual de historia al uso de la Grecia antigua, sino un elegante análisis de la evolución de los mitos y de la ideología desde la época minoica a la Atenas clásica, fácil de leer y de entender, incluso para profanos. Pero lo que lo hace enormemente interesante es que el autor rastrea en las fuentes literarias (especialmente en Homero) los modelos sociales que han llegado hasta nosotros: por ejemplo, el militarismo, la postergación de la mujer o el sentimiento de culpa del que bebe el cristianismo. Nuestra sociedad occidental (y nuestros valores y nuestras creencias) son como son debido a que las sociedades que nos precedieron, especialmente las formadas por las invasiones indoeuropeas en el extremo sureste de Europa, fueron como fueron. Aunque Aquiles o Héctor no tenían armas de hierro, sus pensamientos son nuestros pensamientos. Y tenemos la suerte de que algunos de esos pensamientos (los más hermosos y también los más horribles) quedaron guardados por la magia de la escritura. Por ello, todos somos "hijos de Homero". Y tenemos la suerte de tener filólogos como Souvirón que nos hablan de ese pasado para que podamos pensar el presente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Auge y caída de Reginald Perrin

En la infancia pudimos ver excelentes series británicas que nos entretuvieron y nos hicieron como somos. Recuerdo vagamente esta. Tan vagamente que ahora descubro que el título correcto era "Caída y auge de Reginald Perrin", traducción literal de " The fall and rise of Reginald Perrin ". Creo recordar que Reginald era un ejecutivo de medio pelo que pasa por una crisis. Tanto su vida familiar como su trabajo son una mierda. Recuerdo (o creo recordar) cómo se desnudaba para suicidarse en las frías aguas del océano. En toda la serie flotaba una atmósfera oscura, absurda y divertida. Las hazañas aburridas y los turbios fracasos de la clase media. La marca de la casa del humor británico.  Todo lo que sube tiene que bajar. La ruleta de la vida, esa imagen tan medieval y tan certera. Si me hubieran preguntado hace un mes por la prelación de los poderosos en nuestra querida España habría contestado sin demasiadas dudas: el número uno es Florentino, la número dos, Ana Botín,...

No es normal, no fue y no será.

La última guerra del imbécil va a tener una cosa buena: nos va a espabilar a todos. De pronto, vamos a comprender que la prosperidad de nuestra vida anterior era ficticia. Que el capitalismo creador y el crecimiento infinito se basaban en una falacia: que los recursos eran ilimitados. Los economistas, los magos, los vendedores de pócimas, los brokers y los teólogos van a comprender repentinamente que el mundo es material. Humilde, estúpidamente material. Y que el planeta tiene límites. Todos vamos a aprender, a golpes, que nuestra vida y la subsistencia de nuestra prolífica especie están gobernadas por las mismas leyes de la termodinámica que rigen el resto del universo. Que si comemos y nos calentamos en invierno es porque hemos tenido la suerte de que las trampas geológicas y los pliegues anticlinales guardaron durante milenios, para nosotros, como un regalo envenenado, toneladas de algas pudriéndose. Pero que esa mierda prodigiosa empieza a acabarse. Y con ella, los fertilizantes, l...

El ajedrecista guapo "Descifrando enigma" 1

En el programa del 4/05/2026 de "Negras o blancas" de Alzira Ràdio hablé de esta película. Siempre me ha interesado el tema, así que escribo dos reseñas aparte.  Desde el principio de los tiempos ha habido una guerra inacabable, llena de hazañas y fracasos. En esa guerra han participado los más formidables guerreros y guerreras. Y, a diferencia de otras, cada escaramuza, cada avance y cada retroceso en esa guerra ha mejorado a toda la humanidad. Me refiero a la lucha matemática entre encriptadores y desencriptadores. Posiblemente, la más famosa batalla de esa guerra fue el desencriptado de Enigma, logrado por los británicos de Bletchley Park durante la segunda guerra mundial. Los ejércitos modernos necesitaban sistemas de cifrado rápido de sus comunicaciones. Los alemanes, en el período de entreguerras, desarrollaron dos series de ingeniosas máquinas electromecánicas que permitían enviar mensajes cifrados que el receptor legítimo podía fácilmente descifrar. Se trató de la máq...