Ir al contenido principal

Antes de que el diablo sepa que has muerto


El viernes, después de la tormenta repentina y violenta, fui al cine con unos buenos amigos que me han enseñado muchas cosas sobre ese tema (y sobre otros). Vimos "Before the devil knows you're dead", del octogenario Sydney Lumet. No nos convenció del todo. Nos pareció que algo fallaba. La historia es muy buena. Los actores son muy buenos. Todo está muy bien; pero algo no funciona. Es como si el director se hubiera pasado de bueno. Quería hacer la peli de su vida y ha montado algo espeso y complejo, que cuesta ver. Especialmente, en la primera media hora de película hay una situación contada desde varios puntos de vista, con idas y venidas del pasado al futuro, al modo de Tarantino, que se acaba haciendo un poco pesada. Quizás hay demasiada tensión, aunque ya sé que en todo el cine norteamericano contemporáneo se busca eso. El protagonista principal es Phillip Seymour Hoffman. Hace de malo chapucero. Y lo hace muy bien. Esta casado con María Tomei (solo por verla vale la pena pagar la mitad de la entrada). El polifacético Ethan Hawke y el veterano Albert Finney completan el reparto. Este último construye una escena fortísima y justiciera al final de la historia que casi me arregla la película. El planteamiento me recordó a la idolatrada Fargo: los malos son cutres, atontados y poco interesantes y nada les sale según lo planeado. Pero aquí faltaba el contrapunto de un personaje sencillo y racional. Quizá el problema era ese: siempre se necesita una Frances McDormad embarazada, sonriente y laboriosa que restablezca el equilibrio cósmico entre el bien y el mal.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El nuevo mundo

Separo aquí una reseña que hice en mi sección del programa sobre ajedrez de Alzira Ràdio "Negras o blancas", del 8/06/2026. Analicé y leí la parte final de un artículo que Marta Peirano publicó en "El País" hace una semana. El artículo era para suscriptores; pero yo lo pude leer en un .pdf que me regalan de vez en cuando unos piratas. Ya hemos reseñado aquí otras cosas de Marta Peirano .  En este mundo, donde todos los que no sabemos,  andamos publicando refritos o directamente usando la IA, Marta es una mujer que sabe. Sabe de internet y sabe explicar cómo ese territorio anarko y libre se convirtió en una granja global donde un puñado de señores tecnofeudales ordeñan nuestra atención y nuestra cuenta corriente. Esos señores no saben nada, no sienten nada, solo saben comprar y vender y nos van a llevar al desastre.  En este artículo excelente, Marta Peirano, contrapone el mundo de su padre, donde el saber y el talento eran respetados por este nuevo mundo, estúpido,...

Auge y caída de Reginald Perrin

En la infancia pudimos ver excelentes series británicas que nos entretuvieron y nos hicieron como somos. Recuerdo vagamente esta. Tan vagamente que ahora descubro que el título correcto era "Caída y auge de Reginald Perrin", traducción literal de " The fall and rise of Reginald Perrin ". Creo recordar que Reginald era un ejecutivo de medio pelo que pasa por una crisis. Tanto su vida familiar como su trabajo son una mierda. Recuerdo (o creo recordar) cómo se desnudaba para suicidarse en las frías aguas del océano. En toda la serie flotaba una atmósfera oscura, absurda y divertida. Las hazañas aburridas y los turbios fracasos de la clase media. La marca de la casa del humor británico.  Todo lo que sube tiene que bajar. La ruleta de la vida, esa imagen tan medieval y tan certera. Si me hubieran preguntado hace un mes por la prelación de los poderosos en nuestra querida España habría contestado sin demasiadas dudas: el número uno es Florentino, la número dos, Ana Botín,...

"El ejército perdido" de Manfredi

Ya he dicho alguna vez que no me gusta la novela histórica. Por tres razones: a) Las situaciones son descritas en base a valores o comportamientos claramente fuera de lugar y de época. Es decir, ponen tomates en el Egipto Antiguo, o los judíos de la Palestina de Poncio Pilatos hablan en inglés. Cuanto más ignorante es el autor (o autora), más errores o mistificaciones. Aunque a Dan Brown no le ganan. b) Todas las novelas históricas alimentan en mayor medida a algún nacionalismo (el ejemplo más cercano lo tenemos en los super-ventas de Pérez Reverte, Arturo). c) Las historias que narran suelen ser bastante vulgares: chico busca chica, chico supera pruebas, chico venga papá muerto. Si les quitaran los espadones, los castillos y los caballos, quedaría muy poco donde morder. A pesar de todo, me convencieron de que leyera "El ejército perdido" con el argumento de que Manfredi es historiador y arqueólogo y ha investigado precisamente la historia que narra: la "Anabasis" d...