jueves, 29 de enero de 2009

Hellboy y el ejército dorado.


Me saqué del videoclub este estreno. Y vi una peli entretenida, divertida, ruidosa y vacía. El personaje de Hellboy tiene muchas menos dualidades y sombras que en la primera película y es por tanto, menos interesante. Se dedica a dar bofetadas y a salvar al mundo. Es decir, poca cosa. Por otro lado, nos hemos acostumbrado tanto a los efectos especiales que imágenes que hace una docena de años nos hubieran parecido milagros dignos de muchos rebobinados, pasan desapercididas y se olvidan inmediatamente. O peor, huelen a refritos. El "mercado de los trolls" apesta a Guerra de las Galaxias. Nada nuevo bajo los soles de Tatooine. Quizá lo más llamativo de esta secuela ha sido que Del Toro se ha explayado metiendo su imaginario personal y podemos ver a criaturas del submundo que miran con sus manos y cogen la energía del bosque, etc, etc. Es decir, lo que ya hizo en la interesantísima "El laberinto del Fauno"; pero con más presupuesto y menos misterio.
Un aspecto que necesariamente me tenía que llamar la atención es el hecho de que los elfos (o como se llamen) tienen el gaélico como lengua. No sé lo suficiente para distinguir exactamente de cuál de las lenguas celtas se trataba; pero supongo que era el gaélico de Irlanda, puesto que la aventura acaba en el norte de la Isla Esmeralda. Las viejas lenguas celtas, como el euskera, se conservan desde la antiguedad gracias a la fidelidad de un pequeño número de hablantes, que forman islas lingüísticas rodeadas de idiomas poderosos y mayoritarios. Con el Romanticismo del XIX y con la ayuda de historiadores metidos a poetas y de poetas metidos a historiadores, aquellas lenguas se convirtieron en un símbolo y en un puente hacia ese mundo anterior, primigenio, puro, de los bosques y las montañas. Hoy en día siguen siendo símbolos políticos de diversos nacionalismos irredentos, cuyos ideólogos, recuerdan a veces a los elfos.

martes, 20 de enero de 2009

La virgen de los libros y "Botchan".


El pasado domingo hice una excursión con los compañeros de trabajo por el sur de Cataluña. Fuimos a hacernos una gloriosa calçotada: uno de esos placeres que solo pueden encontrarse en estos cerros a mitad de camino entre el Mar Mediterráneo y los desiertos aragoneses, en esa tierra de huertos, barrancos, pinos, olivos, bungalows feos y hermosos massets.
Para disimular, tuvimos nuestro ratito cultural y visitamos el Castell de Sant Miquel d'Escornalbou. El Monasterio de Escornalbou fue restaurado por el patricio Eduard Toda. El sr. Toda fue un diplomático políglota, egiptólogo, bibliófilo y esdrújulo que, a su vuelta a España, compró el monasterio en ruinas y se hizo una casita cojonuda con ventanas medievales a la mejores vistas de la comarca del Baix Camp. La burguesía industrial de Reus no sólo tuvo mucha influencia en el principado, sino que (a través de su paisano el generalote Prim) influían en toda España. Aspiraban a modernizar la economía y la política. Fracasaron.
Me pareció muy significativo que Toda, además de una excelente biblioteca, tuviera en su casita de campo una "Virgen de los libros" que, al parecer, trajo de Sicilia. De todos los dioses del panteón politeísta católico, por supuesto, sólo creo en la Virgen del Pilar; pero me quedé un rato contemplando esta Virgen sencilla y hermosa, de ojos miopes, y que tenía un libro en la mano. Y le di las gracias por todos los libros publicados. Y por los que he leído. Y por todo lo que me divirtieron y por todo lo que me entristecieron. Y por los que aún he de leer.
Y le conté que el último que he leído es un clásico japonés, "Botchan", que me recomendó Miguel, de la Librería Primado. Curiosamente, el autor de Botchan, tenía como sobrenombre literario Soseki, "terco" en chino. Se debía parecer bastante al sr. Toda, que se afanaba restaurando su monasterio durante los mismos años en que Botchan fue escrito y publicado. Botchan es el sobrenombre cariñoso de un licenciado de Tokyo que, a principios del siglo XX, es enviado a un colegio de provincias. Se trata de un profesor primerizo que nos cuenta en primera persona sus relaciones con los alumnos y con los compañeros de trabajo. El tipo es impetuoso, envidioso y torpón, es decir, un auténtico imbécil. Pero Soseki, con una sutil ironía, construye un personaje tan complejo, que puede ser un reflejo de cualquiera de nosotros. A través de su narración podemos disfrutar de todas esas mentiras, envidias y odios que las relaciones entre adultos encierran. Tengo la sensación de que la traducción es muy buena y el texto permite entender muchos de los detalles de la sociedad japonesa de la época. Eran los años en los que Japón venció a Rusia y empezaba a verse a sí mismo como una potencia mundial. Pero sus campesinos todavía dormían en frías casitas de papel y comían batata.

lunes, 12 de enero de 2009

"My beautiful laundrette". Stephen Frears, 1985


I looked for the film “My beautiful laundrette”, because I was interested in seeing the British actor Day-Lewis in one of his first performances. Surprisingly, I found a well-made movie about love and racism.
London in the eighties: Omar is the son of an unsuccessful Pakistani journalist and politician. Omar is a fragile young man, well brought up, obedient and silent. His uncle Nasser, one of the richest members of Pakistani community, protects him. Nasser makes Omar responsible for one of his filthy laundrettes. He doesn’t expect very much from his nephew, but Omar always smiles and thanks for everything.
But the point of the movie are the secrets Omar hides. Indeed, he is an entrepreneur and he is going to change his uncle’s mucky laundry into a brilliant business. The power which moves him is not other than love. He gives a job to his boyfriend Johnny (Day-Lewis), a typical work-class hooligan. This gay relationship cannot be accepted by the Muslim world of the Anglo-Pakistanis, neither by the racist low-class friends of Johnny, but it doesn’t matter to the lovers, and the laundry cash-register doesn’t stop. In one way, I think this film is smarter than the pretentious “Brokeback Mountain”, because unlike that one, gay love plays here a coherent role.
Stephen Frears used this innovative screenplay by Kureishi to raise doubts about some of the more solid cultural prejudices in intercultural societies. Nasser, Omar’s uncle, is a gangster, as criminal and corrupt as a white British could be. And love between Omar and Johnny is as beautiful, difficult and passionate as the love between two white British gays could be.

viernes, 9 de enero de 2009

Paradise now (2005): franja de Gaza.


Con la franja de Gaza casi totalmente ocupada por el ejército israelí, me decido a ver esta peli, del director Hany Abu-Hassad (2005). Se trata de la historia de dos palestinos de Nablús, amigos desde la infancia y compañeros de trabajo, que van a ser enviados a Israel para cometer un atentado suicida. La película narra, de manera muy lineal, las horas anteriores al atentado. Su interés argumental radica en las reflexiones y en los sentimientos que van apareciendo durante su camino a la inmolación. Vemos a sus familias, la vida miserable y desesperada en la Palestina no ocupada por Israel y la manipulación que los líderes religiosos ejercen sobre los jóvenes palestinos. La peli no tiene grandes aspiraciones, se limita a contar los hechos y deja al espectador que juzgue. Aunque el título sea un guiño a la película de Coppola, no hay ninguna violencia explícita.
Además de los dos protagonistas, Kais Nashef y Ali Sulliman, fue una sorpresa agradable volverme a encontrar con la bellísima Hiam Abbass (que ya había visto en "Limoneros"). La otra protagonista femenina de cejas expresivas y sonrisas profundas, es Lubna Azabal. Algo hay en el Mediterráneo que hace hermosísimas a las mujeres hermosas.
Una de las ideas de la película que más me gustó fue el hecho de que los dos palestinos, una vez afeitados y con otra ropa, se podían confundir perfectamente con los colonos ultrareligiosos judíos. De hecho, su objetivo es mezclarse con cualquier multitud una vez atravesada la frontera y asesinar a la mayor cantidad de gente posible. Es decir, la definición exacta de terrorismo. Hay otra vieja definición de terrorismo, cuyo autor no recuerdo: "la manera en que denomina un ejército grande las acciones que lleva a cabo un ejército pequeño".
Ya se ha dicho todo sobre el conflicto en Palestina o quizá todavía no se ha dicho nada. Pienso que Israel tiene derecho a defender a su población de los atentados suicidas y también de los cohetes que ha disparado Hamás desde la franja durante todos estos meses. En estos momentos, los islamistas no solamente están usando kamikazes; están usando a toda la población de la franja. Pero también pienso en que hay que ofrecer alguna alternativa al pueblo palestino, encerrado en sus reservas-prisión, incubando un odio de tres generaciones por la pérdida de su tierra legítima, sin más perspectiva que el radicalismo y la violencia sin fin. ¿Israel cumplirá alguna vez las resoluciones de la ONU?
Alguna vez los Estados Unidos y Europa se tendrán que plantear por qué han hecho lo que han hecho y cómo han conseguido que la población mejor preparada y más laica de Oriente Medio haya acabado votando masivamente a los islamistas y haciendo cola ante los garitos de reclutamiento de suicidas. Quizá una parte de la respuesta esté en nuestra profunda ignorancia de la historia de aquella zona. Quizá sea porque aquí todavía tenemos a nuestro propio Allah y a nuestros propios islamistas. Recuerdo perfectamente cuando un compañero de trabajo, discutiendo del tema, me soltó el siguiente argumento: "Israel tiene derecho a todo el territorio porque así lo dice el Antiguo Testamento".

jueves, 8 de enero de 2009

Pelis y libros en Navidades.


Durante los días de las vacaciones navideñas, me entretuve viendo y leyendo cosas un poco distintas a lo habitual. Supongo que para eso son las vacaciones.
Vimos en la tele "Arde Mississippi"(Alan Parker, 1988). Los chicos del FBI (Dafoe y Hackmann) investigando unos asesinatos racistas en el profundo sur durante los años del presidente Johnson. Cuando el tío Sam se pone a hacer algo lo hace a lo grande. Es una peli que me parece mejor cada vez que la veo. Y es que el tema que trata no pasa de moda, ni en Estados Unidos, con su flamante presidente mulato, ni en Europa, ni en ningún sitio. Y cinematográficamente, me parece buenísma. Cuando aparecía Hackman, mi hermano y yo aplaudíamos felices. Frances Mc Dormand inspira mucha ternura, por contraste con los malos. Porque los malos son muy malos y muy racistas y merecen unas bofetadas del Hackman. Y con ello volvemos a la pregunta de siempre: ¿el fin justifica los medios? ¿está la tortura justificada cuando se trata de detener a los torturadores?
Vi en DVD "Appaloosa", el western que ha dirigido e interpretado Ed Harris, que de mayor quiere ser como Eastwood. De hecho, la lanzaron como la sucesora de "Sin perdón". Pero no os dejéis engañar, la historia es aburrida y predecible, muy lejos de la obra maestra de Eastwood. En el argumento, homenajean a algunas pelis clásicas. De acuerdo a los cánones del género, salen unos indios a los que se presenta como parte del decorado, sin plantear sus razones para luchar o para resistir. Supongo que si hubieran sido los incas los que hubieran aparecido a este lado del océano, en las superproducciones en quechua, aparecerían alemanes o aragoneses escapados de sus reservas. Quizá lo único que salva a "Appaloosa" son las buenas interpretaciones de Mortensen, de pistolero, de Zellweger, de puta vocacional y de Ariadna Gil, de puta de verdad. Por cierto, todavía no le he devuelto el DVD a mi amigo Javi.
Para practicar mi inglés, he leído una novelita de Agatha Christie "Murder is easy" y una versión simplificada del best seller de Fosyth "The day of the jackal". En mi lejana adolescencia, cuando leí por primera vez la historia del Chacal, magnicida profesional, me impresionó mucho. Supongo que la idea del asesino todopoderoso, que fría y calculadoramente sortea todas las dificultades que aparecen a su paso, tiene mucha fuerza. En la historia contemporánea española, también tenemos nuestro Chacal particular. Aunque fue silenciado por la mayor parte de la prensa, el etarra Rego Vidal tuvo varias veces a tiro a nuestro campechanísimo rey.