Ir al contenido principal

Visto y leído en verano.



Fue una primavera larga, seca y pesada y ha sido un verano de soles y montañas, lejos del mar. Y el blog desatendido. Intentaré recordar algo lo que leí en ese tiempo y las películas que vi, asumiendo que algo se me olvidará y que mis juicios serán injustos por lejanos y por forzados.


Entre mayo y junio, leí “Los besos en el pan”, la publicitada novela de Almudena Grandes. Se trata de una novela coral sobre un tiempo colectivo: el de la gran crisis que no acaba (ni acabará). Las distintas generaciones de una familia y las distintas familias de un barrio viven la vida nueva después de los años del boom y de la tontería. Ha llegado el paro, los ninis y el cierre de los servicios públicos. Y los más mayores recuerdan otros tiempos, parecidos pero distintos: “Cuando se caía un trozo de pan al suelo, los adultos obligaban a los niños a recogerlo y darle un beso antes de devolverlo a la panera”. 


Supongo que la Grandes quería escribir algo como “La Colmena”; pero “Los besos en el pan” se va difuminando y no me llega ni me emociona. Hay buenismo, hay algún acierto; pero no hay literatura de la que duele. Las escenas son previsibles y los personajes estereotipados. Creo, como otros muchos, que la crisis ya ha tenido su narrador y su narración.


En lo que se refiere al cine, poco puedo contar. En junio, vimos “Un doctor en la campiña”. Una peli francesa sobre un médico rural (François Cluzet) que tiene cáncer y se lo calla, para seguir curando a los viejos campesinos. Salí del cine pensando que todas las películas que tratan sobre el cáncer nos van preparando a los de nuestra generación para un futuro estadísticamente muy probable. Por desgracia, no todos somos sabios médicos rurales franceses


También llevé a los sobrinos a ver “Malditos vecinos-2” (a ambos) e “Infierno azul” y “Un espía y medio” (al pequeñajo). Quizá solo vale la pena reseñar la de Jaume Collet-Serra. El muchacho y yo lo pasamos bien y sacamos la conclusión de que no hay que irse solo a hacer surf en playas con tiburones. Aunque haga mucho caloret.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Auge y caída de Reginald Perrin

En la infancia pudimos ver excelentes series británicas que nos entretuvieron y nos hicieron como somos. Recuerdo vagamente esta. Tan vagamente que ahora descubro que el título correcto era "Caída y auge de Reginald Perrin", traducción literal de " The fall and rise of Reginald Perrin ". Creo recordar que Reginald era un ejecutivo de medio pelo que pasa por una crisis. Tanto su vida familiar como su trabajo son una mierda. Recuerdo (o creo recordar) cómo se desnudaba para suicidarse en las frías aguas del océano. En toda la serie flotaba una atmósfera oscura, absurda y divertida. Las hazañas aburridas y los turbios fracasos de la clase media. La marca de la casa del humor británico.  Todo lo que sube tiene que bajar. La ruleta de la vida, esa imagen tan medieval y tan certera. Si me hubieran preguntado hace un mes por la prelación de los poderosos en nuestra querida España habría contestado sin demasiadas dudas: el número uno es Florentino, la número dos, Ana Botín,...

No es normal, no fue y no será.

La última guerra del imbécil va a tener una cosa buena: nos va a espabilar a todos. De pronto, vamos a comprender que la prosperidad de nuestra vida anterior era ficticia. Que el capitalismo creador y el crecimiento infinito se basaban en una falacia: que los recursos eran ilimitados. Los economistas, los magos, los vendedores de pócimas, los brokers y los teólogos van a comprender repentinamente que el mundo es material. Humilde, estúpidamente material. Y que el planeta tiene límites. Todos vamos a aprender, a golpes, que nuestra vida y la subsistencia de nuestra prolífica especie están gobernadas por las mismas leyes de la termodinámica que rigen el resto del universo. Que si comemos y nos calentamos en invierno es porque hemos tenido la suerte de que las trampas geológicas y los pliegues anticlinales guardaron durante milenios, para nosotros, como un regalo envenenado, toneladas de algas pudriéndose. Pero que esa mierda prodigiosa empieza a acabarse. Y con ella, los fertilizantes, l...

El ajedrecista guapo "Descifrando enigma" 1

En el programa del 4/05/2026 de "Negras o blancas" de Alzira Ràdio hablé de esta película. Siempre me ha interesado el tema, así que escribo dos reseñas aparte.  Desde el principio de los tiempos ha habido una guerra inacabable, llena de hazañas y fracasos. En esa guerra han participado los más formidables guerreros y guerreras. Y, a diferencia de otras, cada escaramuza, cada avance y cada retroceso en esa guerra ha mejorado a toda la humanidad. Me refiero a la lucha matemática entre encriptadores y desencriptadores. Posiblemente, la más famosa batalla de esa guerra fue el desencriptado de Enigma, logrado por los británicos de Bletchley Park durante la segunda guerra mundial. Los ejércitos modernos necesitaban sistemas de cifrado rápido de sus comunicaciones. Los alemanes, en el período de entreguerras, desarrollaron dos series de ingeniosas máquinas electromecánicas que permitían enviar mensajes cifrados que el receptor legítimo podía fácilmente descifrar. Se trató de la máq...