Ir al contenido principal

The Way (2010)


Sant Jean de Pied de Port, Donibane Garazi… ¡Cuántas veces he pronunciado ese topónimo con deleite de lingüista! San Juan de Pie de Puerto, la capital de la Baja Navarra, siempre mirando al sur, hacia los Pirineos. San Juan es precisamente una de las puertas de la muralla y por ello, los caminos de Santiago del occidente francés afluyen a ella, para cruzar Roncesvalles-Orreaga. Los del sur, desde la Provenza e Italia, cruzan por la otra gran puerta: Somport, el summun portus aragonés.

El obispo Teodomiro y Alfonso II tuvieron una brillante idea hace más de mil años. La corriente que, desde siempre, había llevado a los celtas hacia el fin del mundo, siguiendo al sol, arrastró a artesanos, campesinos, prostitutas y anacoretas hacia la improbable tumba del santo. Y los reinos hispánicos se poblaron y crecieron. En las huellas de aquellas gentes nacían ciudades y estados que cambiarían el mundo. Se construyeron puentes y catedrales, que aún hoy asombran. Siempre hacia occidente. Ultreia.

A Sant Jean me arrastró Tomás. Y empezamos a caminar hacia Santiago. Hacia el Campo de las Estrellas. Y descubrí que andar me gustaba. No he parado desde entonces. El GR-11, parte del GR-10  ibérico, el  GR-121. Y este verano he vuelto a San Juan, en la mejor compañía, siguiendo el GR-10 francés.

Juan me prestó esta peli, que comienza precisamente allí, en Garazi. Cuenta la peregrinación de un médico, bien interpretado por Martin Sheen. La peli tiene sus momentos trascendentes y sus minutos de relleno. En general, es creíble y se deja ver. Aunque me temo que se hará aburrida a los que no hayan hecho nunca el Camino, porque es tan irregular como él. A mí, me sonó demasiado a promoción turística. No sé si alguien contrató a Emilio Estévez (hijo de Sheen) para hacer un publi-reportaje que convenza a los norteamericanos para andar por las soledades castellanas; pero lo consiguió. Personalmente, me gustó algo más “Peregrinos”, que ya glosé aquí. Proyectos insensatos: captar con una peli una experiencia que suele marcar la vida de los que la tienen.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aos Navegantes

Siempre me emociona releer el soneto de Borges dedicado a sus antepasados portugueses:  (...) Son Portugal, son la famosa gente que forzó las murallas del oriente y se dio al mar y al otro mar de arena. Son el rey que en el místico desierto se perdió y el que jura que no ha muerto. Me gusta soñarme siendo el ciego de Buenos Aires. Saltando de una lectura a otra, pobre diletante, me imagino a mí mismo como al enorme autor de El Aleph. El gran argentino estudiaba islandés para entender las sagas nórdicas. Yo, más limitado, estudio euskera para entender a Benito Lertxundi. Mala cosa compararse con un gigante. Uno siente que su vida no ha producido nada útil, que se ha escapado de entre las manos como la arena de los desiertos y los relojes de Borges. En la infancia, pasé muchas horas mirando las páginas de los veinte tomos de la Larousse que mis padres habían comprado con esfuerzo y paciencia. De una entrada a otra, sin prisa. Perdiendo el tiempo, perdiendo vista, gozando, perplejo an...

Templario (John English). 2011

Para celebrar Santiago Matamoros, ayer fui a ver este estreno, basado, al parecer, en la historia de Inglaterra. Es una peli plana, con muchas cabezas rotas a espadazos, salpicaduras de sangre y de mierda, atrezzo excelente, cero pretensiones y nula importancia. Como entretenimiento facilón, no está mal. La peli cuenta alguna de las batallitas entre Juan I y sus señores feudales. Para que lo entendamos mejor, el rey es malo (es el mismo contra el que luchaba Robin Hood) y los otros, buenos. A mí me vino a la mente que, a pesar de todo y después de Tucídides, Milton, Rousseau, Hobbes, Marat, Figueras y Habbermas, España sigue siendo una monarquía. Mala suerte. Y yo soy un súbdito que va al cine. El protagonista es un templario, que no dice nada, que liquida enemigos a montones y que se hace el estrecho cuando la señorita del castillo se lo quiere follar. El tema de los monjes guerreros está bastante agotado (lo acabó de gastar George Lucas con los jedi). Las novelas y la tele los pintan...

Lo pequeño es hermoso: el circo Fele.

Tradicionalmente, los circos han buscado la ciudad de Valencia durante lo crudo del invierno, huyendo del frío del interior. Así que uno de los muchos privilegios de vivir en esta ciudad al lado del Mediterráneo es que siempre hay una oferta abundante de espectáculos circenses en navidad y año nuevo. Es difícil entender lo que significaba el circo para los espectadores de otras épocas. Para nosotros, educados en el espectáculo televisivo, todopoderoso y avasallador, toda heroicidad en el alambre es poca, todo malabarismo es pobre, todos los payasos son pueriles. Supongo que sólo los más pequeños son capaces de captar por un instante la magia heróica y sublime del directo, la imperfección maravillosa del que fuera el mayor espectáculo del mundo, porque no comparan, porque no clasifican, porque viven plenamente ese instante. El Fele , nuestro circo preferido, es uno de los que ofrecen sesiones durante estos días. El domingo asistimos a la última de la temporada. El Fele es un circo peque...