Ir al contenido principal

El espacio es una cuestión de tiempo.



Descubro,  entre asombrado y culpable,  el largo tiempo que ha transcurrido desde mi última entrada en el blog. Las vacaciones de agosto no fueron ni de libros ni de pelis. Fueron más bien de aire libre, de soles y de lluvias, de amigos y de meriendas, de bicis y de botas. Septiembre, es decir, la vida real, arrancó con ruidos y soledades, con poco tiempo para pararse, es decir, con poco tiempo para vivir. Así que no he ido al cine y he leído poco. Más bien he releído  alguna cosa. Pereza. Tedio. Siestas mentales. Ahora tengo tele. Una LG cojonuda, más grande que las ventanas de la casa. La tele se adueña del espacio para hacernos olvidar ese vacío entre el agobio y el aburrimiento que hay en casi todas las casas y mantiene cerrados los libros y los sesos. Para poder ver el 25-S a distancia, en el sofá-escaño.
Un fin de semana conseguí apagar la tele y me leí la primera entrega de una colección que ha sacado RBA. Llega el otoño y el curso y las colecciones inundan los quioscos. Hay varios quioscos en mi barrio. También hay contenedores de basura, que los pobres saquean todas las tardes. Primera entrega de la colección, más barata. ¿Cuánto tiempo les queda a esas colecciones en papel?
La colección es “Grandes ideas de la ciencia”, unos libritos de divulgación científica. El de lanzamiento estaba dedicado, ¿cómo no? a Einstein y a la Relatividad. Aunque dicen que para comprender bien algo, hay que ir al original, ya me voy haciendo viejo para releer los textos de divulgación que el propio Einstein escribió. Así que me tengo que conformar con  este sucedáneo. Y el aperitivo me resultó agradable y facilón. Aunque quizá pecaba de sencillote, el texto me gustó. Especialmente, la breve explicación sobre la Relatividad General y su relación con la Relatividad Especial. Aun siendo un profano, creo que el libro capta bien la transformación de las ideas de Einstein desde las ecuaciones de Lorentz a la geometría de Minkowski.
Por otro lado, el libro combina bien las pinceladas sobre el desarrollo de las ideas científicas y la biografía einsteiniana. Lástima que al autor no le han dejado firmar los de RBA. Me imagino que será un tipo con un doctorado, con muchas horas de estudio y con una beca sin renovar, al que este país de mierda, dirigido por orangutanes, solo le deja la oportunidad de hacer de negro en una editorial.

Comentarios

El Sapo ha dicho que…
"...al que este país de mierda, dirigido por orangutanes, solo le deja la oportunidad de hacer de negro en una editorial."

Y que le dure!!!!

Entradas populares de este blog

Aos Navegantes

Siempre me emociona releer el soneto de Borges dedicado a sus antepasados portugueses:  (...) Son Portugal, son la famosa gente que forzó las murallas del oriente y se dio al mar y al otro mar de arena. Son el rey que en el místico desierto se perdió y el que jura que no ha muerto. Me gusta soñarme siendo el ciego de Buenos Aires. Saltando de una lectura a otra, pobre diletante, me imagino a mí mismo como al enorme autor de El Aleph. El gran argentino estudiaba islandés para entender las sagas nórdicas. Yo, más limitado, estudio euskera para entender a Benito Lertxundi. Mala cosa compararse con un gigante. Uno siente que su vida no ha producido nada útil, que se ha escapado de entre las manos como la arena de los desiertos y los relojes de Borges. En la infancia, pasé muchas horas mirando las páginas de los veinte tomos de la Larousse que mis padres habían comprado con esfuerzo y paciencia. De una entrada a otra, sin prisa. Perdiendo el tiempo, perdiendo vista, gozando, perplejo an...

Lo pequeño es hermoso: el circo Fele.

Tradicionalmente, los circos han buscado la ciudad de Valencia durante lo crudo del invierno, huyendo del frío del interior. Así que uno de los muchos privilegios de vivir en esta ciudad al lado del Mediterráneo es que siempre hay una oferta abundante de espectáculos circenses en navidad y año nuevo. Es difícil entender lo que significaba el circo para los espectadores de otras épocas. Para nosotros, educados en el espectáculo televisivo, todopoderoso y avasallador, toda heroicidad en el alambre es poca, todo malabarismo es pobre, todos los payasos son pueriles. Supongo que sólo los más pequeños son capaces de captar por un instante la magia heróica y sublime del directo, la imperfección maravillosa del que fuera el mayor espectáculo del mundo, porque no comparan, porque no clasifican, porque viven plenamente ese instante. El Fele , nuestro circo preferido, es uno de los que ofrecen sesiones durante estos días. El domingo asistimos a la última de la temporada. El Fele es un circo peque...

Templario (John English). 2011

Para celebrar Santiago Matamoros, ayer fui a ver este estreno, basado, al parecer, en la historia de Inglaterra. Es una peli plana, con muchas cabezas rotas a espadazos, salpicaduras de sangre y de mierda, atrezzo excelente, cero pretensiones y nula importancia. Como entretenimiento facilón, no está mal. La peli cuenta alguna de las batallitas entre Juan I y sus señores feudales. Para que lo entendamos mejor, el rey es malo (es el mismo contra el que luchaba Robin Hood) y los otros, buenos. A mí me vino a la mente que, a pesar de todo y después de Tucídides, Milton, Rousseau, Hobbes, Marat, Figueras y Habbermas, España sigue siendo una monarquía. Mala suerte. Y yo soy un súbdito que va al cine. El protagonista es un templario, que no dice nada, que liquida enemigos a montones y que se hace el estrecho cuando la señorita del castillo se lo quiere follar. El tema de los monjes guerreros está bastante agotado (lo acabó de gastar George Lucas con los jedi). Las novelas y la tele los pintan...