Ir al contenido principal

El encargo (Friedich Dürrenmatt)



En la mochila que, apresurado, me preparé para llevarme a Águilas cayó este librito que llevaba unos cuantos años en las estanterías. Lectura para la playa. Supongo que me atrajo el siguiente inicio tremendo:

“Cuando la policía notificó a Otto von Lambert que su esposa Tina había sido encontrada muerta y violada junto a la ruina de Al-Hakim sin que se hubiera podido esclarecer el crimen, el psiquiatra, conocido por su libro sobre el terrorismo, hizo transportar el cadáver en helicóptero por encima del Mediterráneo, amarrando bajo el aparato con un cable portador el ataúd en que yacía la difunta, de suerte que este, suspendido en el aire, voló sobre inmensas superficies iluminadas por el sol y entre jirones de nubes, atravesó incluso una tormenta de nieve sobre los Alpes y, más tarde, varios aguaceros, hasta que en presencia del cortejo fúnebre reunido en torno a la tumba abierta, fue descendido suavemente al fondo y cubierto en seguida con paletadas de tierra...”

Cuando me fui adentrando en las páginas de este breve relato, fui descubriendo algo que no esperaba. La investigación del crimen que lleva a cabo la periodista F. se diluye en una sucesión de claroscuros, de interrupciones oníricas, de asunciones subjetivas que la hacen más interesante si cabe. El suizo Dürrenmatt, que destacó como dramaturgo,  juega con la idea del observador observado. Todo en la vida es observación, en el sentido de Kierkegaard, su autor de cabecera. Y qué mejor instrumento para observar la observación que la novela negra, el relato detectivesco.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La falla King-Kong (1)

Hemos sobrevivido a otras fallas. Y ya van unas cuantas. Como el resto de  los dos millones de habitantes de Valencia y su zona de influencia, disfrutamos, padecemos, odiamos y vivimos, año tras año, la fiesta de la ciudad. Las fallas forman parte de ese circuito eterno e imaginario de celebraciones ruidosas y telúricas de las que, según creen los extranjeros, siempre estamos gozando los españoles: los carnavales, las hogueras, la semana santa, san Fermín, las innumerables fiestas de los pueblos, la tomatina y la virgen del Pilar. En "Astérix en Hispania" los dos galos atraviesan la península de fiesta en fiesta, asombrados, condescendientes, felices, rodeados de íberos borrachos y de oscuros sacerdotes solemnes. No se puede negar que las fallas impresionan al que las ve por primera vez. Los monumentos, destinados al fuego, aparecen, coloridos y mágicos en cada esquina, el ruido continuo de los petardos atonta y todas las calles huelen a pólvora, al aceite requemado de las bu...

"Icons: Robert Capa" en el Círculo de Bellas Artes.

La lideresa de España (de la España que cabe dentro de la M-30) le ha dado un premio a Trump. El premio "Faro de las libertades" o "Antorcha de las libertades" o "Pedernal de las libertades" o algo así. Si se ha enterado, el payaso estará contento. Porque el Joker está loquito por que le den premios. Aunque no sepa muy bien dónde está Madrid. Esta gente es macabramente predecible: siempre premian a los poderosos y en sus estupideces pagadas con dinero público siempre usan la palabra "libertad". Lo cierto es que no podemos evitar hablar de ellos. Han ganado. Democracy is over. Winter is coming. Todos los imperios han irradiado sus valores. En especial, los cuatro grandes imperios occidentales: Roma, España, Inglaterra y los Estados Unidos. Te domino por la fuerza de las armas y te convenzo con el discurso, que será el que aprenderán tus hijos, que ya no serán iberos, serán romanos. Aún hoy, seguimos viviendo de acuerdo a sus costumbres y hablando ...

La falla King-Kong (2)

Voy a concretar. Me centraré en un aspecto concreto de la fiesta: la indumentaria masculina. Estos días, he hablado bastante del tema con mi contertulio B. Su mujer tiene una próspera tienda de ropa fallera. Tip for tourists: no hay "disfraces" falleros. Esta palabra es tabú. La vestimenta que tanto impresiona a los turistas debe llamarse "indumentaria tradicional valenciana", con más o menos justificación histórica y documental. Todos los que participan activamente en la fiesta saben que necesitan dotarse de unas mudas de este tipo de ropa para poder estar en los actos falleros (siempre tan protocolizados). Durante la mayor parte de la historia de las fallas, los festeros no vestían de una manera distinta de los días normales. En lo que se refiere a las mujeres, cuando el papel de las falleras mayores empezó a cobrar importancia, se fue configurando un tipo de vestimenta barroca y exagerada que, supuestamente reflejaba los vestidos de gala de las huertanas.  Es fá...