Ir al contenido principal

El encargo (Friedich Dürrenmatt)



En la mochila que, apresurado, me preparé para llevarme a Águilas cayó este librito que llevaba unos cuantos años en las estanterías. Lectura para la playa. Supongo que me atrajo el siguiente inicio tremendo:

“Cuando la policía notificó a Otto von Lambert que su esposa Tina había sido encontrada muerta y violada junto a la ruina de Al-Hakim sin que se hubiera podido esclarecer el crimen, el psiquiatra, conocido por su libro sobre el terrorismo, hizo transportar el cadáver en helicóptero por encima del Mediterráneo, amarrando bajo el aparato con un cable portador el ataúd en que yacía la difunta, de suerte que este, suspendido en el aire, voló sobre inmensas superficies iluminadas por el sol y entre jirones de nubes, atravesó incluso una tormenta de nieve sobre los Alpes y, más tarde, varios aguaceros, hasta que en presencia del cortejo fúnebre reunido en torno a la tumba abierta, fue descendido suavemente al fondo y cubierto en seguida con paletadas de tierra...”

Cuando me fui adentrando en las páginas de este breve relato, fui descubriendo algo que no esperaba. La investigación del crimen que lleva a cabo la periodista F. se diluye en una sucesión de claroscuros, de interrupciones oníricas, de asunciones subjetivas que la hacen más interesante si cabe. El suizo Dürrenmatt, que destacó como dramaturgo,  juega con la idea del observador observado. Todo en la vida es observación, en el sentido de Kierkegaard, su autor de cabecera. Y qué mejor instrumento para observar la observación que la novela negra, el relato detectivesco.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Historia de la guerra de España. Vicente Rojo.

Supongamos que existe algo parecido a la neutralidad en historia, es decir, que los hechos ocurridos en el pasado pueden aprehenderse despojados de todo sesgo o prejuicio. Supongamos también que las personalidades individuales afectan con sus particularidades y talentos al devenir histórico y supongamos, por último, que la historia militar, es decir, lo de las batallitas y los movimientos y los repliegues, etc. es algo importante. Asumiendo todo esto, llegaríamos a la conclusión de que el general Vicente Rojo Lluch fue uno de los españoles más importantes del siglo XX. Sin embargo, este valenciano no tiene ni calles ni plazas dedicadas en ninguna ciudad grande. La razón es fácil de adivinar: se mantuvo leal al gobierno español y, por tanto, acabó en el mando de los perdedores. Mala suerte. Para mi cumpleaños, mi cuadrilla de amigos, me regaló este libro, ¡ muchas gracias, Enrique! En él, se publica el último manuscrito inédito del general, redactado durante su exilio. Jorge Martínez Re...

Cristoforo Colombo, genius of the sea.

Mi primera quincena en la Costa Oeste ha sido placentera y enriquecedora. El oído lucha contra el idioma del que pretendo apoderarme y el corazón contra las nostalgias. Solo la tristeza por la grave enfermedad de un amigo y compañero ha oscurecido mis primeros días aquí. El despacho que me han asignado y que comparto con otros turistas académicos es una hermosa biblioteca con una chimenea que ignoro si se encenderá en invierno. Hay una buena colección de libros sobre historia de la ciencia y de la tecnología. Quizá incluso más que en otro sitio que conozco: la rebotica aragonesa de Valencia. Comento el primer libro que llamó la atención en mi nuevo despacho. Se trata de un librillo editado en 1990 por el "Comiato Nazionale per le Celebrazioni del V Centenario della scoperta dell'America". Una de las cosas que llama la atención de muchos españoles cuando pasean por los USA es que la inmensa comunidad ítalo-americana se considera a sí misma la heredera del hecho del "d...

Gladiator

Parece que esta primavera toca Ridley Scott. El domingo vimos en el canal temático Calle 13 "Gladiator" (pronúnciese en latín, no en norteamericano). Siempre me ha parecido una peli casi perfecta en lo técnico. Casi todo está bien hecho: Crowe y Phoenix son creíbles, la historia no falla, y uno puede sentir la luz cegadora del Coliseo y las frías sombras del interior del Palacio. Sin embargo, sigo sin verla como una obra de arte. Supongo que no puedo evitar compararla con "Espartaco", cuyos combates no son tan espectaculares y cuyo argumento es menos sofisticado; pero sigue siendo el mejor peplum de la historia. Hasta cierto punto, "Gladiator" incluso es presentable en lo que se refiere a contextualización histórica. El malo, el emperador Marco Aurelio Cómodo Antonino, hijo y sucesor de Marco Aurelio, existió realmente y, al parecer, fue bastante nefasto (Gibbon lo considera el inicio de la decadencia del Imperio de Occidente). Como al tipo le gustaba baja...