Ir al contenido principal

Manchester frente al mar y Hedi.

Cuando vamos al cine, no solemos fijarnos si la peli va a ganar o si ha ganado algún premio. Últimamente, hemos ido poco; pero hemos visto dos pelis bastante interesantes, y además premiadas.


La primera fue “Manchester frente al mar”, una traducción horrible del nombre del pueblo de Massachusetts  en el que transcurre la mayor parte de la historia (Manchester-by-the-Sea). Se trata de un dramón que atrapa desde el principio y no te suelta. Una parte del mérito es la forma en la que está contada la historia (guion y dirección de Kenneth Lonergan). El guion se ha llevado un Óscar. Otra parte se debe a la interpretación del Cassey Affleck (que también se ha llevado un Óscar al mejor actor). Salimos del cine asombrados, tristes, empapados de la terrible situación de ausencia que transmite la historia tremenda y honesta. Gente normal a la que le pasan cosas que nos podrían ocurrir a las personas normales.


La segunda, que vimos anteayer, fue “Hedi, un viento de libertad”. La peli transcurre en el Túnez de después de la primavera árabe, con el turismo en crisis por los ataques yihadistas. El protagonista, Hedi, es un calzonazos al que van a casar próximamente. La cosa, al principio, no me pareció demasiado interesante. Conozco muchos huevones como Hedi y a veces, solo algunas veces, me miro al espejo y veo una cara tristona parecida a la del Mastoura (al que le dieron premios en Berlín y en Valladolid). Pero cuando apareció por la pantalla Rym Ben Messaoud, una morenaza que todo lo tiene bonito, me alegré y comprendí perfectamente a ese hombrecillo rompiendo sus cadenas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La bola negra

Sangre. Mucha sangre. Para atrapar al espectador desde el principio, la peli comienza con escenas muy violentas. La aviación fascista italiana masacra un pequeño pueblo español. Ya se sabe que los fascistas eran muy buenos matando gente desarmada. Los fascistas italianos masacrando a los abisinios o a los campesinos españoles, por ejemplo. Sin embargo, cuando los que tenían enfrente iban mínimamente armados, los fascistas eran más bien cagones. Los fascistas italianos ya no fueron tan valientes frente a los griegos en octubre de 1940 o frente a los británicos en El Alamein en 1942. Y volviendo a casa, frente las tres divisiones del ejército popular de la República en Guadalajara en marzo de 1937 (es que los españoles llevaban fusiles, los muy cabrones). Dicen los arriacenses viejos que todavía se ve pasar a algún italiano corriendo, cubierto de barro.  " Otra película sobre la guerra civil ", pensarán ustedes. Pues no. Y la peli nos lo advierte en seguida: vemos a uno de...

El buen italiano (Comandante)

Zasca en toda la boca. Después de mis comentarios en la entrada anterior sobre lo cobardes que eran los fascistas y en particular, los fascistas italianos, el algoritmo me recomendó esta peli de 2023 sobre fascistas italianos valientes. Es que había submarinos. Ya saben que veo un submarino y se me caen las bragas. Para que Mussolini pudiera reconstruir el imperio romano, era necesario que la armada italiana (la Regia Marina ) superara a Francia y a los británicos en el Mediterráneo. Así que la pobre Italia fascista dedicó recursos masivos en los años 20 y 30 a la construcción de una armada poderosa. A pesar de que llegó a ser la quinta del mundo por tonelaje y de que muchos de sus barcos eran magníficos ejemplos de ingeniería naval, los británicos vencieron claramente a los italianos. Como tantas otras cosas en el país de Mussolini, bajo una apariencia espectacular, se escondían graves fallos estratégicos. Como, por ejemplo, la falta de radares o de portaviones. Además, Malta siguió e...

Tres versiones de Judas (1).

Este fue uno de los cuentos de Borges que más me impresionó. Lo leí en el libro "Ficciones" cuando tenía catorce o quince y quedé deslumbrado por la inteligencia desatada del argentino, tan deslumbrado como un pobre conejo ante las luces del coche nocturno que lo aplastará. Les hago un resumen rápido: un teólogo alemán ensalza la figura de Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Cristo y a su pequeña secta. La traición no solamente fue necesaria para la salvación de la humanidad, sino que, realmente, era el sacrificio extremo al que Judas, consciente de lo que hacía, tuvo que someterse. Para que se completara la profecía, Judas tuvo que asumir la condenación eterna. El teólogo lleva al extremo sus razonamientos: " Dios se hizo hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobación y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser Alejandro o Pitágoras o Riurik o Jesús; eligió un ínfimo destino: fue J...