Veo a Carlos Mazón, balbuceando en la tele, mintiendo como un niño pequeño, y no puedo evitar que en mi cabeza suenen Los Cuates de Sinaloa, " Ese compa ya está muerto. No más no le han avisado ". Para los que no vivan en la Valencia de Europa: el tal Mazón es un hombrecico que ha medrado toda su vida en uno de los partidos políticos del turnismo español y al que le tocó ser presidente de la región en 2023. Es decir, con el apoyo de los bárbaros, llegó a ser el máximo dirigente de un territorio de más de cinco millones de habitantes, un país que si fuera un estado independiente, estaría aproximadamente en el puesto número 50 del mundo por PIB. En su partido, ya han decidido que hay que matar a Mazón. Pero todavía no saben en qué estercolero tirar su cadáver para minimizar los daños. Y es que el problema es que los bárbaros que lo apoyaron, sobrevuelan como buitres húngaros, pacientes, esperando en la puerta del hermoso palacio gótico del Carrer de Cavallers del Cap i Casal, ...