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El ajedrecista guapo "Descrifrando enigma" 2

Turing y el desencriptado de Enigma han dado para mucho material de ficción. De alguna manera, se ha coronado a Alan Turing como el padre fundador de la computación (y por ende, de la IA). Del mismo modo que se coronó a Albert Einstein como padre de la energía atómica. En el caso de Turing la cosa no es tan exagerada. Sin su genio, quizá Enigma hubiera sido desencriptado más tarde y el desarrollo de los ordenadores no hubiera sido tan rápido. Su final trágico (castigado y humillado públicamente por homosexual) ha contribuido a aumentar el interés por su vida: misterios numéricos, injusticias woke y nazis derrotados, ¿qué más se puede pedir?

La peli que me motivó la reseña fue "The imitation game", (2014). Se estrenó en España como "Descifrando Enigma". Como es habitual, el título original es más acertado, ya que "Bombe", la criatura electromecánica de Turing, imitaba a Enigma, del mismo modo que cualquier ordenador moderno simula otros sistemas. Esta peli se puede confundir con una más antigua: "Enigma" (2001).

En "Descifrando Enigma", Cumberbatch hace de Turing, aunque exagera un poco su Asperger. El genio británico no era tan huraño ni tan rarico como lo pintan. Lo que suscitó mi interés es que en la peli cobraba cierta importancia el personaje del ajedrecista Hugh Alexander, interpretado por el guapetón de Matthew Gode. Alexander es presentado como un tipo seductor e inteligente. Algo poco habitual, tratándose de un ajedrecista. Siempre nos pintan más tontos o más neuróticos de lo que ya somos. 

Los monstruos que había encerrados en Bletchley Park, además de correr una carrera contra el reloj cada día (los alemanes cambiaban la configuración inicial para el cifrado a las 6:00 de la mañana), bebían pintas, fumaban compulsivamente tabaco racionado y trataban de acostarse con las compañeras de sección. La peli consigue transmitir todos esos afanes y esas contradicciones. 

Al parecer, Hugh Alexander tuvo peso en el éxito de Bletchley Park. Y de hecho, siguió trabajando como criptoanalista para su majestad hasta 1971. Lo curioso del asunto es que también fue un ajedrecista destacado. Fue campeón británico un par de veces y tiene victorias contra Botvinnik y Bronstein. Precisamente, su trabajo secreto le impedía viajar más a Europa del este. Aquí os dejo una foto del verdadero Alexander. 


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