Ir al contenido principal

Entradas

"Negras o blancas" (11)

  Recopilo aquí las reseñas que ido haciendo en mi sección en la quinta temporada del programa de ajedrez "Negras o blancas". En el programa del 6/09/2021 comenté que me había comprado el libro "Smyslov on the coach" En el programa del 13/09/2021 reseñé la película "Ivory tower" que nos había hecho llegar un oyente. Se trata de una película canadiense que usa el ajedrez como campo de confrontación entre dos hermanos: el creativo y desordenado y el metódico y ambicioso. Como pueden imaginar, algo muy predecible. Como dije en el programa, la vi después de comer y no me entró sueño; pero tampoco me alegró la digestión. En el programa del  20/09/2021 cité el libro "Trabajo en ajedrez", del gran Jan Timman. En el programa del 4/10/2021, reseñé la ópera en ruso "Mikhail vs Mikhail" "Mikhail and Mikhail play chess", presentada por la ópera nacional de Letonia en 2014, sobre el match entre Botvinnik y Tahl. En el programa del 18/10/20...

Itziar Ituño

Todos nos hemos enamorado de alguna profesora del instituto. Aunque aquí la palabra "amor" tenga más de deseo infantil o de curiosidad ante la vida que de pasión rotunda y madura. Y yo me enamoré de algunas Itziar que pasaron por mi adolescencia. Mujeres de rasgos hermosos, bien vestidas, con timideces mal llevadas ante clases llenitas de hormonas, con cierto pasado oscuro, quizá político, quizá canallita, que se adivinaba en algunas frases sueltas, en alguna sonrisa pícara. Cuando por primera vez vi en la pantalla a la Ituño, supe que ella era todas esas mujeres, que no envejecen nunca aunque se jubilen después de 30 años en el mismo insti y ni me recuerdan a mí ni a ninguno de los adolescentes que les escuchaban embobados. Itziar Ituño se convirtió en una superstar por su personaje de la inspectora Murillo en la serie "La casa de papel", que empezamos a reseñar aquí. ¡Qué envidia y qué manía le tengo al personaje de "El profesor" que es capaz de enamorar...

El olvido que seremos.

"Ya somos el olvido que seremos. El polvo elemental que nos ignora y que fue el rojo Adán y que es ahora todos los hombres y que no veremos". Del primer verso de este cuarteto de un soneto de Borges tomó el colombiano Héctor Abad Faciolince el título para la biografía de su padre, el médico Héctor Abad Gómez. Motivado por las buenas críticas, compré el libro hace ya muchos años. Y ha acabado en alguna caja, cuyo paradero ignoro, sin ser leído. Nunca nadie lo leerá. Afortunadamente, Fernando Trueba hizo esta excelente película, con guión de su hermano David y dinero colombiano. Como escribí en una entrada anterior, la vimos en dos veces en una de las muchas plataformas que pagamos. La disfrutamos mucho. El atrezzo es muy bueno y la actuación del polifacético Javier Cámara, perfecta. Así que la historia del doctor Abad no fue olvido, al menos por ahora.  John Banville escribió algo así como que estamos vivos mientras viven los que nos recuerdan. Héctor Abad Falciolince aplicó t...

El río baja sucio.

La lejana adolescencia de todos nosotros tiene un río limpio, aventuras, un enamoramiento no correspondido, días largos y borrosos, melancólicos aburrimientos y eternos paseos en bicliceta entre las limpias choperas. De eso trata este librito de David Trueba que me encontré en casa de mis cuñados en el puente de la Inmaculada Constitución.  Uno de los personajes del libro, un secundario con poca importancia en la trama me llamó la atención. Era el típico alcalde, con palillo entre los dientes, ceremonioso con los de fuera; pero astuto y malvado. España ha tenido demasiados alcaldes así, que confundían el desarrollo rural con "su" desarrollo. Han sido los alcaldes de las macrogranjas y las canteras, de los pabellones sin acabar y la ley para los enemigos, los alcaldes que exigían al gobierno obras innecesarias y que le aseguraban los votos al líder provincial, que tenía estudios y colocará al sobrino. Y lo más triste es que esos alcaldes eran de lo mejor que había en ese mundo...

Tintin en el Congo.

Sigamos con África. El hombre ha creado muchos infiernos para los otros hombres sobre la faz de la tierra. Pero quizá uno de los más brutales y abyectos fue la explotación del Congo belga y de sus habitantes por el rey Leopoldo II. Algunos lo llaman el "Holocausto olvidado". En la conferencia de Berlín de 1885, los representantes de las fieras grandes, le dejaron los restos del cadáver africano a las alimañas pequeñas. Y Leopoldo Luis Felipe María Víctor de Sajonia-Coburgo-Gotha, un hijo puta como otro cualquiera, se apoderó de un inmenso territorio, llenito de las riquezas que el capitalismo de finales del XIX y principios del XX anhelaba. Mediante un ejército de mercenarios como Morgan Stanley y muchos colaboradores locales, se llevó a cabo un codicioso saqueo basado en la explotación de los nativos, cuya vida valía menos que el machete que los mutilaba si no entregaban la cuota de caucho. Fueron las tinieblas a las que viajó Conrad o contaron otros, como Vargas Llosa o mi ...