Ir al contenido principal

"Seda" y "El curioso incidente del perro a media noche"


Me reprochan que tengo el blog algo parado; así que echaré mano de las reseñas que me envía mi primo sobre las últimas dos novelas que ha leído. Hace muchos años, yo también leí la primera y me gustó. No sabía nada de la segunda.
"La primera se titula "Seda" del italiano Alessandro Baricco. Es la típica novela donde la historia es algo secundario y lo importante es la forma. Hervé Joncour se dedica a comprar y vender gusanos de seda. La seda es la base de la industria textil de su pueblo y cuando una enfermedad ataca las larvas de gusanos de todos los circuitos comerciales mundiales no le queda más remedio que viajar hasta el Japón, que era entonces una isla aislada del exterior que no mantenía contactos comerciales con nadie, para conseguir huevos sanos. El viaje al Japón abrirá para Hervé un nuevo mundo de paisajes, costumbres y amor que hasta ese momento desconocía. Narrada de forma muy delicada es una novela preciosa sobre amor, miedo y rutina. No lo sabía pero se ha hecho una película, que no he visto, sobre la novela.
La segunda novela es "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon. Contada por un niño autista a modo de libro me ha sorprendido. Su narración es muy divertida y te sumerge perfectamente en el mundo del autismo (sic). Christopher decide investigar el asesinato del perro de su vecina y escribir en un libro todo lo que le pase. El principio es muy divertido, luego la novela va siendo más dura, Christopher, pese a sus limitaciones, va descubriendo cosas cada vez más importantes, siempre sin perder el humor. Diferente, me ha gustado."

Comentarios

Unknown ha dicho que…
¿Cuándo se actualiza este blog?. ¿Tienes al "primo" de baja?

Entradas populares de este blog

Aos Navegantes

Siempre me emociona releer el soneto de Borges dedicado a sus antepasados portugueses:  (...) Son Portugal, son la famosa gente que forzó las murallas del oriente y se dio al mar y al otro mar de arena. Son el rey que en el místico desierto se perdió y el que jura que no ha muerto. Me gusta soñarme siendo el ciego de Buenos Aires. Saltando de una lectura a otra, pobre diletante, me imagino a mí mismo como al enorme autor de El Aleph. El gran argentino estudiaba islandés para entender las sagas nórdicas. Yo, más limitado, estudio euskera para entender a Benito Lertxundi. Mala cosa compararse con un gigante. Uno siente que su vida no ha producido nada útil, que se ha escapado de entre las manos como la arena de los desiertos y los relojes de Borges. En la infancia, pasé muchas horas mirando las páginas de los veinte tomos de la Larousse que mis padres habían comprado con esfuerzo y paciencia. De una entrada a otra, sin prisa. Perdiendo el tiempo, perdiendo vista, gozando, perplejo an...

Cristoforo Colombo, genius of the sea.

Mi primera quincena en la Costa Oeste ha sido placentera y enriquecedora. El oído lucha contra el idioma del que pretendo apoderarme y el corazón contra las nostalgias. Solo la tristeza por la grave enfermedad de un amigo y compañero ha oscurecido mis primeros días aquí. El despacho que me han asignado y que comparto con otros turistas académicos es una hermosa biblioteca con una chimenea que ignoro si se encenderá en invierno. Hay una buena colección de libros sobre historia de la ciencia y de la tecnología. Quizá incluso más que en otro sitio que conozco: la rebotica aragonesa de Valencia. Comento el primer libro que llamó la atención en mi nuevo despacho. Se trata de un librillo editado en 1990 por el "Comiato Nazionale per le Celebrazioni del V Centenario della scoperta dell'America". Una de las cosas que llama la atención de muchos españoles cuando pasean por los USA es que la inmensa comunidad ítalo-americana se considera a sí misma la heredera del hecho del "d...

Lo pequeño es hermoso: el circo Fele.

Tradicionalmente, los circos han buscado la ciudad de Valencia durante lo crudo del invierno, huyendo del frío del interior. Así que uno de los muchos privilegios de vivir en esta ciudad al lado del Mediterráneo es que siempre hay una oferta abundante de espectáculos circenses en navidad y año nuevo. Es difícil entender lo que significaba el circo para los espectadores de otras épocas. Para nosotros, educados en el espectáculo televisivo, todopoderoso y avasallador, toda heroicidad en el alambre es poca, todo malabarismo es pobre, todos los payasos son pueriles. Supongo que sólo los más pequeños son capaces de captar por un instante la magia heróica y sublime del directo, la imperfección maravillosa del que fuera el mayor espectáculo del mundo, porque no comparan, porque no clasifican, porque viven plenamente ese instante. El Fele , nuestro circo preferido, es uno de los que ofrecen sesiones durante estos días. El domingo asistimos a la última de la temporada. El Fele es un circo peque...