Ir al contenido principal

Herois, mites i llegendes


El capítulo sobre el monorrail de Springfield describe bastante bien la política cultural y museística de la hermosa ciudad donde vivo. Sospecho que los guionistas de "Los Simpson" han sacado más de una idea de nuestra gurteliana vida pública, infectada de Quimbys. A pesar de ello, siempre puede encontrarse alguna cosa digna bajo los escombros del monorrail.

Aprovechando los dias de vacaciones, me he dado una vuelta por el Muvim. Ademas de su exposición permanente, de vez en cuando hay cosas interesantes. Estaba a punto de clausurarse la exposición de carteles "Herois, mites i llegendes". Se trata de serigrafías procedentes de Nueva Zelanda (en maorí: Aotearoa), Cuba y México, confeccionados en la prestigiosa imprenta del ICAIC en La Habana, que durante los últimos cuarenta años, ha estado produciendo material para decorar las habitaciones de los progres.

Lo más curioso eran los carteles neozelandeses, que representaban héroes o luchadores nativos. La conquista británica de las islas del Pacífico queda bastante cercana en el tiempo y por ello, las historias de brutalidad, abusos y también de dignidad y grandeza humana que cuentan esos carteles, duelen más, se sienten más. Ahora que las teles, entre fútbol y fútbol, nos acaban de atontar con lo de la boda real británica e intentan convertir en normal lo absurdo, viene bien recordar de dónde proceden las joyas y los trajes y los lujos que adornarán las nupcias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La falla King-Kong (1)

Hemos sobrevivido a otras fallas. Y ya van unas cuantas. Como el resto de  los dos millones de habitantes de Valencia y su zona de influencia, disfrutamos, padecemos, odiamos y vivimos, año tras año, la fiesta de la ciudad. Las fallas forman parte de ese circuito eterno e imaginario de celebraciones ruidosas y telúricas de las que, según creen los extranjeros, siempre estamos gozando los españoles: los carnavales, las hogueras, la semana santa, san Fermín, las innumerables fiestas de los pueblos, la tomatina y la virgen del Pilar. En "Astérix en Hispania" los dos galos atraviesan la península de fiesta en fiesta, asombrados, condescendientes, felices, rodeados de íberos borrachos y de oscuros sacerdotes solemnes. No se puede negar que las fallas impresionan al que las ve por primera vez. Los monumentos, destinados al fuego, aparecen, coloridos y mágicos en cada esquina, el ruido continuo de los petardos atonta y todas las calles huelen a pólvora, al aceite requemado de las bu...

La falla King-Kong (2)

Voy a concretar. Me centraré en un aspecto concreto de la fiesta: la indumentaria masculina. Estos días, he hablado bastante del tema con mi contertulio B. Su mujer tiene una próspera tienda de ropa fallera. Tip for tourists: no hay "disfraces" falleros. Esta palabra es tabú. La vestimenta que tanto impresiona a los turistas debe llamarse "indumentaria tradicional valenciana", con más o menos justificación histórica y documental. Todos los que participan activamente en la fiesta saben que necesitan dotarse de unas mudas de este tipo de ropa para poder estar en los actos falleros (siempre tan protocolizados). Durante la mayor parte de la historia de las fallas, los festeros no vestían de una manera distinta de los días normales. En lo que se refiere a las mujeres, cuando el papel de las falleras mayores empezó a cobrar importancia, se fue configurando un tipo de vestimenta barroca y exagerada que, supuestamente reflejaba los vestidos de gala de las huertanas.  Es fá...

Sant Vicent Ferrer. Morella.

En la calle de la Mare de Déu de Vallibana , de Morella, en la fachada de la llamada Casa Rovira, se pueden ver estos azulejos que, en castellano, conmemoran uno de los muchos milagros de Sant Vicent Ferrer. Resucitar y recomponer a un niño descuartizado y guisado por su "enajenada" madre debía requerir unos extraordinarios niveles de santidad, de conocimiento de la anatomía pediátrica y de las técnicas de la deconstrucción gastronómica. Al parecer, solo faltó un dedo que la cocinera había catado durante el guiso.  La iglesia dio el prodigio por cierto, junto con otros ochocientos milagros, durante la canonización que tuvo lugar algunos años después. El proceso fue especialmente rápido. El papa Calixto III, de los Borja, homenajeaba así a su compatriota y les dejaba claro a todos quién mandaba en Roma. Hoy, segundo lunes de Pascua, se celebra la festividad vicentina en el Cap i Casal y en otras doscientas localidades valencianas. La elección de Sant Vicent como santo patrón ...