Ir al contenido principal

Mi encuentro con Marilou (Bienvenue parmi nous)



En “El mito de Sísifo”, Camus sintetiza lo absurdo de la existencia humana: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio.” Bonita frase para adolescentes. En cuanto empezó la peli, esa frase empezó a rondar por mi cabeza. Y no porque fuera tarde. Ni porque fuera una peli francesa autocomplaciente y lenta. Ni tampoco porque el francés rápido y entrecortado no se entendía sin subtítulos. Sino porque todas las pistas que nos va dando la historia de ese pintor deprimido y triste conducen hacia ese supremo acto final de libertad. “Y el último cartucho lo guardó en el paladar”, canta el grupo aragonés Ixo Rai en la historia de Francho Blas.

La peli tiene un buen comienzo. Pero cuando se va a meter el tiro, aparece una linda morenita y al viejo le entra la ilusión por vivir. Y todo se desdibuja. Demasiado predecible, y por tanto, demasiado increíble. Es la vieja historia de la pareja improbable y del sentido de las cosas, y de la vida que encuentra, a pesar de todo, su camino. La lucha por algo, la razón para seguir viviendo. Pero para esa clase de historias, prefiero “The visitor”.Aunque solo sea porque el título en ejpañó era un poco más digno.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Torrente, ex-presidente (3).

¿Por qué el ex-presidente más odiado por la torrentada es Rodríguez Zapatero, alias "Bambi"? Porque fue el primero que intentó acercar nuestra sociedad al siglo XX, al menos, en lo superficial. Que Dios nos libre de tanto avance y tantas modernidades. Durante las dos legislaturas zapaterianas, se acabaron para siempre las guerrillas karlistas, España ganó el primero de sus varios mundiales de fútbol y dejamos de ser marionetas de los gringos para ser títeres de los franceses. Sí, pero el muy libertino hizo leyes para los maricas, como si fueran personas y les dio pagas a muchas mujeres a las que les pegaban lo normal. Bambi, como sus antecesores, sabía que no podía enfrentarse al poder de verdad. Ese poder que necesita cien mil moros y doscientos mil latinos al año para obtener una rentabilidad mínima en cada negocio, ese poder que vive de los sobrecostes de los proyectos públicos, ese poder al que le conviene que la tele española no compita por el mercado publicitario, ese p...

Todos estamos invitados

El viernes fui a los Lys, uno de los pocos cines que van quedando en el centro de la ciudad, a ver el estreno de "Todos estamos invitados" de Gutierrez Aragón. No me gustó. La peli trata el terrorismo de ETA y la opresión que ejerce sobre la sociedad vasca, a través de dos personajes: un profesor amenazado (José Coronado) y un terrorista amnésico (Óscar Jaenada). Me dio la impresión de que las historias no engarzan bien, el argumento queda deslabazado y previsible y los arquetipos que quiere presentar no funcionan. Creo que se podrían haber quedado sólo con la historia del profesor y el vacío cobarde que le hacen en su cuadrilla donostiarra de comedores de kokotxas y todo hubiera resultado más sólido. Se podían haber ahorrado unas escenas de kale borroka poco creíbles, por ejemplo. Supongo que también me molestó que hicieran uso de trucos argumentales como amnesias y cosas así, eso se debería dejar para las telenovelas. Tampoco me creo a los actores: Coronado no tiene pinta d...

Torrente, ex-presidente (1)

Hoy empezaremos con una historia de corrupción durante el franquismo (valga la redundancia). Se trató de uno de los asuntos más conocidos (menos ocultados) de la época. Y es que en aquellas fechas, empezaba a haber faxes, líneas editoriales y un público que quería saber. Fue el llamado "caso Redondela" o "caso Reace". Básicamente, consistió en que alguien sustrajo y revendió enormes cantidades de aceite de oliva que la empresa Reace guardaba para la Comisaria General de Abastecimientos. Es decir, el robo masivo y multimillonario de un activo público. Lo interesante del asunto es que el hermano mayor de Sauron estaba implicado.  El directivo que descubrió un asunto tan pringoso fue suicidado en Sevilla, junto a su mujer y una hija.  Un drama. Se produjeron otras oportunas muertes alrededor del caso. El asunto se juzgó en la Audiencia Provincial de Pontevedra en 1974. El fiscal fue un tal Cándido Gómez-Pumpido. Padre del juez homónimo. Y la Audiencia era presidida por...