Supongamos que existe algo parecido a la neutralidad en historia, es decir, que los hechos ocurridos en el pasado pueden aprehenderse despojados de todo sesgo o prejuicio. Supongamos también que las personalidades individuales afectan con sus particularidades y talentos al devenir histórico y supongamos, por último, que la historia militar, es decir, lo de las batallitas y los movimientos y los repliegues, etc. es algo importante. Asumiendo todo esto, llegaríamos a la conclusión de que el general Vicente Rojo Lluch fue uno de los españoles más importantes del siglo XX. Sin embargo, este valenciano no tiene ni calles ni plazas dedicadas en ninguna ciudad grande. La razón es fácil de adivinar: se mantuvo leal al gobierno español y, por tanto, acabó en el mando de los perdedores. Mala suerte. Para mi cumpleaños, mi cuadrilla de amigos, me regaló este libro, ¡ muchas gracias, Enrique! En él, se publica el último manuscrito inédito del general, redactado durante su exilio. Jorge Martínez Re...
Comentarios
Este tipo de tragedia me deja mu planchado. Pero cuando veo que es un calco de otra, me pone de muy mala leche. Tengo obsesión por ese tipo de cosas que dos segundos antes dices "mira, aún no pasaba nada". Vamos, las tragedias fácilmente evitables. Y de nuevo parece que la idea es disparar sobre el pianista, maquinista en este caso.
Cada vez que oigo que "la causa del accidente es la velocidad" siento casi dolor físico. Menos mal que no añaden el principio de la inercia...
Y a eso se une que todo esto me suena tanto....
En el fondo, es todo el modelo español de la alta velocidad lo que está en tela de juicio.