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El candor del Padre Brown


Durante las últimas noches, en mi mesilla ha estado "El candor del Padre Brown" de G.K. Chesterton. Y antes de dormir, he disfrutado con las historias detectivescas protagonizadas por el cura católico. El libro formaba parte de una colección de novela negra de "El País"que compré hace unos años (aunque está en muchas ediciones distintas). No sé si es acertado calificar los breves relatos del padre Brown como "novela negra". Eso sí: en cada caso hay un muerto y un criminal y se barrunta lo horrible del alma humana; pero llega el padre Brown, inadvertido y vulgar, sencillo pero prodigiosamente sabio y resuelve el misterio y absuelve al asesino. A priori, pensaba que la prosa preciosista de Chesterton y la contínua exaltación del catolicismo, como única salida posible al absurdo de la vida, me cansarían en seguida; pero cuando empiezo un relato tengo que acabarlo y es que creo haber percibido lo que la frase borgiana que reproducen en la Henciclopedia uruguaya dice: "Es lícito afirmar que G. K. Chesterton hubiera podido ser Kafka. El hombre que escribió que la noche es una nube mayor que el mundo y un monstruo hecho de ojos hubiera podido soñar pesadillas no menos admirables y abrumadoras que la de El Proceso o la de El Castillo. De hecho, las soñó y buscó su salvación en la fe de Roma..."

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