Ir al contenido principal

El halcón de Palermo


Durante bastantes semanas ha estado en mi mesilla "El halcón de Palermo", una biografía novelada del emperador Federico II (1194-1250). Me la prestó un compañero de trabajo y me ha costado leerla porque no me gusta la novela histórica. No me creo ni los diálogos ni las situaciones.
Federico de Hohenstaufen "el hombre más poderoso de la edad media", según se intitula el libro, heredó Sicilia de su abuelo y posteriormente se coronaría emperador del Sacro Imperio. Al parecer, fue un hombre tolerante (acordó con el sultán Al-Kamil un condominio sobre Jerusalén y creó una administración laica en Sicilia). Su historia es la del enfrentamiento entre la iglesia de Roma y el Imperio. El papa Gregorio IX siempre confabuló para aumentar el inmenso poder material de la Iglesia y debilitar el incipiente estado laico creado por Federico. Ironías de la historia: muchos siglos después seguimos teniendo la misma situación en España.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola! Soy David Ingenio (así parece como que tengan mucha punta mis comentarios), joer tío eres un auténtico omnívoro, te tragas cosas de lo más diversas (culturalmente hablando). He echado un vistazo a tus lecturas, yo también flipé mucho con Los Detectives Salvajes, Bolaño es el nuevo Juan Benet -la última referencia indispensable de todo letraherido- pero muchísimo más entretenido. Y me interesa mucho el libro del evolucionismo, mi tesis se supone que trata en parte de evolucionismo en ciencias sociales. Pero me estoy poniendo plasta, hablando de curro...

Abrazos!
Anónimo ha dicho que…
Soy David Ingenio-DPI again, yo creo que hay novelas históricas realmente cojonudas y tan verosímiles como cualquier otra ficción: las primeras que me vienen a la memoria: las de Robert Graves de Claudio o de Belisario, o, sobre todo, el milagro de "Memorias de Adriano" de Yourcenar: la lees y acabas convencido de que sólo un emperador romano pre-Bajo Imperio ha podido sentir la experiencia del poder de esa forma.

Y eso.

Entradas populares de este blog

La bola negra

Sangre. Mucha sangre. Para atrapar al espectador desde el principio, la peli comienza con escenas muy violentas. La aviación fascista italiana masacra un pequeño pueblo español. Ya se sabe que los fascistas eran muy buenos matando gente desarmada. Los fascistas italianos masacrando a los abisinios o a los campesinos españoles, por ejemplo. Sin embargo, cuando los que tenían enfrente iban mínimamente armados, los fascistas eran más bien cagones. Los fascistas italianos ya no fueron tan valientes frente a los griegos en octubre de 1940 o frente a los británicos en El Alamein en 1942. Y volviendo a casa, frente las tres divisiones del ejército popular de la República en Guadalajara en marzo de 1937 (es que los españoles llevaban fusiles, los muy cabrones). Dicen los arriacenses viejos que todavía se ve pasar a algún italiano corriendo, cubierto de barro.  " Otra película sobre la guerra civil ", pensarán ustedes. Pues no. Y la peli nos lo advierte en seguida: vemos a uno de...

El año del eclipse.

Fue el verano del primer eclipse. Quizá no recordéis las mismas cosas que yo. Pero sí que os acordaréis de que casi todo lo visteis en televisión. En vacaciones se suele ver más tele. Hasta los chavales aparcan un poco los móviles y las redes sociales y entre siesta y siesta miran la vieja, solemne, mediana pantalla. Hacía mucho calor en todas partes y era mejor estar en casa en las horas centrales del día, cuando los informativos. Y por la noche, como se cenaba tarde, la gente también veía las noticias. Incluso los sobrinos, mientras esperaban que Merche les hiciera los bocatas para irse a cenar por ahí, a la fresca. Fue dos días después de la invasión de Ceuta, el primero o segundo de agosto. Marruecos había empujado a ochenta mil desgraciados a cruzar la frontera, unos por el espigón, otros nadando. Fue como lo de la marcha verde pero sin camiseta y con flotadores. Murieron unas ciento cincuenta personas, ahogadas. Mala muerte. Ahogarse viendo la costa. Entonces, Pedro Sánchez salió...

Gladiator

Parece que esta primavera toca Ridley Scott. El domingo vimos en el canal temático Calle 13 "Gladiator" (pronúnciese en latín, no en norteamericano). Siempre me ha parecido una peli casi perfecta en lo técnico. Casi todo está bien hecho: Crowe y Phoenix son creíbles, la historia no falla, y uno puede sentir la luz cegadora del Coliseo y las frías sombras del interior del Palacio. Sin embargo, sigo sin verla como una obra de arte. Supongo que no puedo evitar compararla con "Espartaco", cuyos combates no son tan espectaculares y cuyo argumento es menos sofisticado; pero sigue siendo el mejor peplum de la historia. Hasta cierto punto, "Gladiator" incluso es presentable en lo que se refiere a contextualización histórica. El malo, el emperador Marco Aurelio Cómodo Antonino, hijo y sucesor de Marco Aurelio, existió realmente y, al parecer, fue bastante nefasto (Gibbon lo considera el inicio de la decadencia del Imperio de Occidente). Como al tipo le gustaba baja...