Ir al contenido principal

La leyenda del César visionario.


En esta entrada, copio un correo que me ha enviado mi primo, también gran lector, sobre una de las novelas de Umbral. Hace bastante tiempo que leí esta novela y me llamó menos la atención que a él el hecho de que nombrara nuestro pueblo en varias páginas.

La "Leyenda del César Visionario" de Francisco Umbral está encuadrada en
la zona "nacional" durante la Guerra Civil Española. Nos cuenta,
cómo era Franco y su entorno de intelectuales franquistas y/o falangistas: Sánchez-Maza, Dionisio Ridruejo, Serrano Suñer o Eugenio D'Ors. Cómo tratan de influir en Franco, acercarlo a Hitler, imponer el falangismo, etc. Umbral retrata a un Franco desdeñoso del fascismo italiano y sobre todo del nazismo, que
desprecia y recela de Falange, que no hace nada por salvar a José Antonio, el "Ausente", y que acaba relegando a su corte de intelectuales por otros más mediocres, como Ibáñez Martín (que todavía da nombre al instituto "de abajo" en Teruel y al que se le recuerda una frase por encima de todas de su paso por el Ministerio de Educación durante el franquismo, "el problema de la educación en España es que los maestros rezan poco")
Umbral define a Franco como "militarista, vagamente borbónico y cursi", en general hace un retrato bastante amable del personaje.
Todo este rollo viene a cuento de que en la página 80 de la edición que publicó "El Inmundo", dentro de su colección de "las 100 mejores novelas en castellano del siglo XX", estando Millán Astray en la tertulia de intelectuales falangistas les restrega que va a llevarse a Franco al frente.
"-¿qué frente?-pregunta Ridruejo.
-Alfambra, en Teruel. El Caudillo me ha llamado porque quiere estar allí."
En la página siguiente se habla de que "la batalla de Alfambra, en campos de Teruel, es una victoria completa".
En la página 82 aparece de nuevo. "Franco había estudiado mucho sobre el mapa la batalla de Alfambra".
En la 83 "Toda aquella semana, en la ciudad, se discutió si Franco había estado o no en la batalla de Alfambra".
En la 84 "A partir de la batalla de Alfambra empezaría la legendarización de Franco, que hasta entonces sólo había sido canonización militar y cívica".
Por último, en la 138 "también anda en lenguas y párrafos la leyenda de si Franco estuvo o no estuvo en el Ebro, como en Alfambra".

Siento no alargar los párrafos en los que aparece Alfambra pero lo hace de manera aislada al resto, no figura dentro de ningún contexto más amplio. Me hizo mucha ilusión que un novelista como Umbral, premio Cervantes, nombrará seis veces Alfambra en su novela.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aos Navegantes

Siempre me emociona releer el soneto de Borges dedicado a sus antepasados portugueses:  (...) Son Portugal, son la famosa gente que forzó las murallas del oriente y se dio al mar y al otro mar de arena. Son el rey que en el místico desierto se perdió y el que jura que no ha muerto. Me gusta soñarme siendo el ciego de Buenos Aires. Saltando de una lectura a otra, pobre diletante, me imagino a mí mismo como al enorme autor de El Aleph. El gran argentino estudiaba islandés para entender las sagas nórdicas. Yo, más limitado, estudio euskera para entender a Benito Lertxundi. Mala cosa compararse con un gigante. Uno siente que su vida no ha producido nada útil, que se ha escapado de entre las manos como la arena de los desiertos y los relojes de Borges. En la infancia, pasé muchas horas mirando las páginas de los veinte tomos de la Larousse que mis padres habían comprado con esfuerzo y paciencia. De una entrada a otra, sin prisa. Perdiendo el tiempo, perdiendo vista, gozando, perplejo an...

Templario (John English). 2011

Para celebrar Santiago Matamoros, ayer fui a ver este estreno, basado, al parecer, en la historia de Inglaterra. Es una peli plana, con muchas cabezas rotas a espadazos, salpicaduras de sangre y de mierda, atrezzo excelente, cero pretensiones y nula importancia. Como entretenimiento facilón, no está mal. La peli cuenta alguna de las batallitas entre Juan I y sus señores feudales. Para que lo entendamos mejor, el rey es malo (es el mismo contra el que luchaba Robin Hood) y los otros, buenos. A mí me vino a la mente que, a pesar de todo y después de Tucídides, Milton, Rousseau, Hobbes, Marat, Figueras y Habbermas, España sigue siendo una monarquía. Mala suerte. Y yo soy un súbdito que va al cine. El protagonista es un templario, que no dice nada, que liquida enemigos a montones y que se hace el estrecho cuando la señorita del castillo se lo quiere follar. El tema de los monjes guerreros está bastante agotado (lo acabó de gastar George Lucas con los jedi). Las novelas y la tele los pintan...

Lo pequeño es hermoso: el circo Fele.

Tradicionalmente, los circos han buscado la ciudad de Valencia durante lo crudo del invierno, huyendo del frío del interior. Así que uno de los muchos privilegios de vivir en esta ciudad al lado del Mediterráneo es que siempre hay una oferta abundante de espectáculos circenses en navidad y año nuevo. Es difícil entender lo que significaba el circo para los espectadores de otras épocas. Para nosotros, educados en el espectáculo televisivo, todopoderoso y avasallador, toda heroicidad en el alambre es poca, todo malabarismo es pobre, todos los payasos son pueriles. Supongo que sólo los más pequeños son capaces de captar por un instante la magia heróica y sublime del directo, la imperfección maravillosa del que fuera el mayor espectáculo del mundo, porque no comparan, porque no clasifican, porque viven plenamente ese instante. El Fele , nuestro circo preferido, es uno de los que ofrecen sesiones durante estos días. El domingo asistimos a la última de la temporada. El Fele es un circo peque...