Los predecesores de Rajoy en el cargo fueron José María González y Felipe Aznar. Ambos tenían los dientes más afilados y más hambre atrasada que el gallego. Ambos eran más torrentianos. El gran evento fundacional de nuestra sociedad fue la fiesta rave que empezó hace 90 años. Nos dividió en víctimas y verdugos. Felipe venía del lado de las víctimas; pero pronto aprendió el lenguaje de los verdugos. Era un muchacho bien plantado, con algo de indiano o de cantante de orquesta de pueblo. Tenía ese talento natural que Vázquez Montalbán detectó en los españoles: buenas aptitudes para ser un capataz excelente. Entendía bien las órdenes que le daban y las hacía cumplir sin ninguna duda. Si era necesario dejar a alguien atrás lo dejaba, como hace Torrente en todas sus películas. mientras huye de las explosiones sujetándose los pantalones. Para asegurarse una jubilación digna como ex-presidente, entró en algunos consejos de administración y acude donde le llaman, contrato mediante, a repartir sentido común. No sobreviviría a una investigación judicial prospectiva.
José María Aznar era y es feo y desagradable, como Torrente. Se sabía elegido para mandar, al fin y al cabo, era el primogénito de una gloriosa saga de verdugos. Su abuelo Aznar Zubigaray, aka "Perillán" cambió oportunamente de bando y de nación durante la fiesta. Y puso la misma energía en ensalzar a los fascistas que se habían apoderado de España que la que ya había puesto en ensalzar a los fascistas de "Euzkadi", esos de los que ya hablamos en la primera entrada. Su nieto José María es un tipo gritón y valiente, con el orgullo viejo de los amos. José María aprendió de pequeño lo del liberalismo y el libre mercado y entiende perfectamente que son disfraces de las viejas jerarquías. Así que defiende a gritos la libertad bien entendida y las castas sociales. Torrente también da lo mejor en pantalla cuando grita para confundir a sus perseguidores o aleccionar a sus acólitos. Como presidente, José María estaba tan pagado de sí mismo y de su inteligencia (buena genética y buenos colegios) que debía ser fácil engañarle. Pronto estuvo rodeado de una corte de estafadores que le halagaban y aspiraban a hacerse con alguna empresita privatizada. Como todos los pequeñajos, tiene una energía incansable. Juega al pádel, hace abdominales, quiere seguir mandando, y cobraba comisiones del gobierno de Gadafi. "He's got so much testosterone he could easily be a lieutenant or a captain. Plus, he speaks the same slang as the Latino troops." Gente como Aznar no necesita preocuparse por nimiedades como el bien y el mal, eso es para los indígenas. Tampoco sobreviviría a una investigación judicial prospectiva.
Una de las pocas cosas interesantes del programa "El intermedio" es el sketch "Aznarito y Felipón" Lo lanzaron en 2021, cuando la IA empezaba a servir para cosas artesanales. Wyoming y Dani Mateo se transmutan en los geniales Faemino y Cansado que a su vez interpretan a los dos expresidentes, con una copa de coñac en la mano y mucho paternalismo en sus opiniones torrentianas de ancianos rancios. Dicen las cosas egoístas y viejunas que casi todo el mundo opina, hasta los chavales de veinte, haciéndose los malotes, mientras beben bebidas energéticas. Suena "Dame veneno que quiero morir", de Los Chunguitos. Qué gracia tienen los gitanos, ¿eh, Felipe?

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