Ir al contenido principal

Por qué somos como somos.


Confieso que, a veces, compro cosas en el Opencor de mi barrio. Han cerrado algunos badulaques. Además, la fidelidad étnica y el famélico estado de mi nevera los domingos por la noche han hecho que vuelva a la gran cadena española que todo lo puede y todo lo vende. Supongo que es un pecado leve. Perdóneme, padre. Aunque quizá el siguiente pecado que voy a confesar no pueda ser perdonado: también he comprado libros. ¡Libros!...reconozco que eso sí que es grave. Es una cosa compulsiva, supongo. Que me perdonen mis amigos libreros por incrementar un poco las inimaginables ganancias de "El corte inglés". El otro domingo volví a casa con un pan integral, una ensalada de bolsa, algunas latas y divulgación científica de gran superficie. Televisión empaquetada. Entretenimiento. Todo lo que llevaba, la comida, la bebida, este libro, tenía el mismo envoltorio, el mismo olor. Olor a nada, a soledad, a tristeza.
Punset es un tipo irrepetible. No para. Organiza debates y simposios. Y además habla inglés (cosa rarísima en la castellanísima Spain) Y ahora se ha puesto a escribir sobre ciencia. Le han organizado un poco algunos de los programas que ha emitido por la tele y publica otra miscelánea científica apresurada y desordenada. La primera fue "El alma está en el cerebro", que no pienso leer. En "Por qué somos como somos" habla de genética, de evolución, de hormonas, de sexualidad. Supongo que cualquier becario mal pagado en alguna de las instituciones del sistema investigador español podría haber escrito las cosas con un poquito más de sentido; pero Punset vende más. Y además, como los asuntos de los que escribe (o le escriben) son interesantes, en el libro hay cosas interesantes. Sin embargo, el tono general no me gusta. Salta de un tema al otro sin dejar nada acabado. Supongo que eso está bien para un programa de la tele; pero no para un libro. El tipo cita entrevistas que suenan como opiniones personales, en lugar de citar publicaciones o experimentos concretos. Eso sí, como siga explicando que los hallazgos científicos modernos cada vez arrinconan más los conceptos metafísicos (alma, Santa Claus, Dios), lo van a escomulgar. Como la ciencia siga avanzando así ¿qué vamos a hacer con los curas, los telepredicadores y los ayatolás? ¿qué vamos a hacer con los filósofos?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aos Navegantes

Siempre me emociona releer el soneto de Borges dedicado a sus antepasados portugueses:  (...) Son Portugal, son la famosa gente que forzó las murallas del oriente y se dio al mar y al otro mar de arena. Son el rey que en el místico desierto se perdió y el que jura que no ha muerto. Me gusta soñarme siendo el ciego de Buenos Aires. Saltando de una lectura a otra, pobre diletante, me imagino a mí mismo como al enorme autor de El Aleph. El gran argentino estudiaba islandés para entender las sagas nórdicas. Yo, más limitado, estudio euskera para entender a Benito Lertxundi. Mala cosa compararse con un gigante. Uno siente que su vida no ha producido nada útil, que se ha escapado de entre las manos como la arena de los desiertos y los relojes de Borges. En la infancia, pasé muchas horas mirando las páginas de los veinte tomos de la Larousse que mis padres habían comprado con esfuerzo y paciencia. De una entrada a otra, sin prisa. Perdiendo el tiempo, perdiendo vista, gozando, perplejo an...

Gladiator

Parece que esta primavera toca Ridley Scott. El domingo vimos en el canal temático Calle 13 "Gladiator" (pronúnciese en latín, no en norteamericano). Siempre me ha parecido una peli casi perfecta en lo técnico. Casi todo está bien hecho: Crowe y Phoenix son creíbles, la historia no falla, y uno puede sentir la luz cegadora del Coliseo y las frías sombras del interior del Palacio. Sin embargo, sigo sin verla como una obra de arte. Supongo que no puedo evitar compararla con "Espartaco", cuyos combates no son tan espectaculares y cuyo argumento es menos sofisticado; pero sigue siendo el mejor peplum de la historia. Hasta cierto punto, "Gladiator" incluso es presentable en lo que se refiere a contextualización histórica. El malo, el emperador Marco Aurelio Cómodo Antonino, hijo y sucesor de Marco Aurelio, existió realmente y, al parecer, fue bastante nefasto (Gibbon lo considera el inicio de la decadencia del Imperio de Occidente). Como al tipo le gustaba baja...

The interrupters.

Ante la avalancha de peticiones (una o dos), he decidido mantener el blog en activo. Y comentaré algunas de las cosas que voy leyendo o viendo en mi estancia en los USA. Me anima pensar que quizá pueda reseñar cosas antes de que sean estrenadas o proyectadas en la lejana, lejanísima Europa. Mi primeros días en la costa oeste coincidieron con un largo fin de semana. El lunes, 5, era el festivo llamado Labor Day , algo así como nuestro entrañable San José Obrero, ya que aquí no se celebra el primero de mayo, a pesar de que la fecha conmemora la muerte de unos sindicalistas norteamericanos a principios de siglo. Así, que sin nada que hacer ni nadie con quien hablar, me fui al cine. Como soy un intelectual, elegí este reportaje. Aunque me pareció muy mal que todos llevaran palomitas y coca-cola, yo no me privé. Uno de los problemas internos más graves de los USA es la violencia que azota a las comunidades más desfavorecidas. En la peli se dice alguna vez aquello de que en los barrios neg...