Ir al contenido principal

Medianoche en el jardín del bien y del mal.


Como es bien sabido, Clint Eastwood ha dirigido grandes películas, entre otras cosas, porque ha dirigido muchas. Y a base de probar, se aprende. El sábado por la noche vimos en el canal temático TCM una de esas muchas.

"Medianoche en el jardín del bien y del mal" es un drama-thriller suavecito y tranquilo ambientado en la hermosa ciudad de Savanna, en el estado sureño de Georgia. Supongo que Eastwood quería indagar en ese sur que resulta tan lejano y tan incomprensible a los yankies. La peli tiene dos de las características habituales en su cine: actores experimentados y una historia correcta; pero las piezas no encajan, las situaciones parecen artificiosas y la cosa es aburrida desde el principio. Amparo no pudo evitar dormirse y yo tuve que hacer un esfuerzo para llegar a la parte del juicio (con Spacey de acusado, Law de víctima y Cusack de testigo despistado) y es que los juicios americanos siempre tienen algo de interesante. Son como muy serios, muy formalitos. Al menos, los acusados no pueden defenderse acusando de prevaricador al juez instructor.

Comentarios

Ángel Miguel ha dicho que…
Hace muchos años que vi la película en el cine pero la recuerdo con mucho cariño, como una película deliciosa que refleja perfectamente la vida en el sur de USA. Los actores están muy bien y la trama no me pareció ni artificiosa ni aburrida, al contrario, el personaje de Cusack, tan ajeno a ese modo de vida como podríamos estarlo nosotros, teje un retrato muy interesante de esa sociedad y ayuda a desarrollar la historia policíaca de una manera muy digna.

Entradas populares de este blog

La bola negra

Sangre. Mucha sangre. Para atrapar al espectador desde el principio, la peli comienza con escenas muy violentas. La aviación fascista italiana masacra un pequeño pueblo español. Ya se sabe que los fascistas eran muy buenos matando gente desarmada. Los fascistas italianos masacrando a los abisinios o a los campesinos españoles, por ejemplo. Sin embargo, cuando los que tenían enfrente iban mínimamente armados, los fascistas eran más bien cagones. Los fascistas italianos ya no fueron tan valientes frente a los griegos en octubre de 1940 o frente a los británicos en El Alamein en 1942. Y volviendo a casa, frente las tres divisiones del ejército popular de la República en Guadalajara en marzo de 1937 (es que los españoles llevaban fusiles, los muy cabrones). Dicen los arriacenses viejos que todavía se ve pasar a algún italiano corriendo, cubierto de barro.  " Otra película sobre la guerra civil ", pensarán ustedes. Pues no. Y la peli nos lo advierte en seguida: vemos a uno de...

El buen italiano (Comandante)

Zasca en toda la boca. Después de mis comentarios en la entrada anterior sobre lo cobardes que eran los fascistas y en particular, los fascistas italianos, el algoritmo me recomendó esta peli de 2023 sobre fascistas italianos valientes. Es que había submarinos. Ya saben que veo un submarino y se me caen las bragas. Para que Mussolini pudiera reconstruir el imperio romano, era necesario que la armada italiana (la Regia Marina ) superara a Francia y a los británicos en el Mediterráneo. Así que la pobre Italia fascista dedicó recursos masivos en los años 20 y 30 a la construcción de una armada poderosa. A pesar de que llegó a ser la quinta del mundo por tonelaje y de que muchos de sus barcos eran magníficos ejemplos de ingeniería naval, los británicos vencieron claramente a los italianos. Como tantas otras cosas en el país de Mussolini, bajo una apariencia espectacular, se escondían graves fallos estratégicos. Como, por ejemplo, la falta de radares o de portaviones. Además, Malta siguió e...

Tres versiones de Judas (1).

Este fue uno de los cuentos de Borges que más me impresionó. Lo leí en el libro "Ficciones" cuando tenía catorce o quince y quedé deslumbrado por la inteligencia desatada del argentino, tan deslumbrado como un pobre conejo ante las luces del coche nocturno que lo aplastará. Les hago un resumen rápido: un teólogo alemán ensalza la figura de Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Cristo y a su pequeña secta. La traición no solamente fue necesaria para la salvación de la humanidad, sino que, realmente, era el sacrificio extremo al que Judas, consciente de lo que hacía, tuvo que someterse. Para que se completara la profecía, Judas tuvo que asumir la condenación eterna. El teólogo lleva al extremo sus razonamientos: " Dios se hizo hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobación y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser Alejandro o Pitágoras o Riurik o Jesús; eligió un ínfimo destino: fue J...